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Jesucristo Es Dios
< 1 Juan 1:1-10 >
“Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos
visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras
manos tocante al Verbo de vida (porque la vida fue manifestada,
y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna,
la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó); lo que hemos
visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis
comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con
el Padre, y con su Hijo Jesucristo. Estas cosas os escribimos,
para que vuestro gozo sea cumplido. Este es el mensaje que
hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas
tinieblas en él. Si decimos que tenemos comunión con él, y
andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; pero
si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con
otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. Si
decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos,
y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados,
él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos
de toda maldad. Si decimos que no hemos pecado, le hacemos
a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros.”
¿Porqué habló el Apóstol Pablo de Jesucristo
Quién Era Desde el Principio?
| ¿Conoces
a Jesús correctamente? |
| Debemos
saber y creer queJesús es Dios Mismo. |
Para que entendamos 1 Juan, primero debemos conocer a Jesús correctamente,
quién es Dios Mismo. Todos nosotros debemos estar parados firmemente
sobre la roca de esta fe que verdaderamente conoce y cree que Jesucristo
es Dios. Para conocer y creer en Jesús Dios como nuestro Salvador
necesariamente significa que sabremos que Él fundamentalmente es
el Dios que nos creó. Para todos nosotros, Jesucristo básicamente
es el Dios Creador y nuestro perfecto Salvador. Así que para Dios
Padre, Jesús es Su Hijo unigénito, mientras que para nosotros, Él
se ha convertido en nuestro verdadero Salvador. Es solo cuando conocemos
a Jesucristo como Dios que podemos encontrar la verdadera luz de
la salvación y también creer en ello.
Por otra parte, si tú no conoces a Jesucristo como Dios, entonces
solo confusión espiritual caerá sobre ti. Por lo tanto, permanece
firme sobre la Verdad de que Jesucristo verdaderamente es Dios Mismo,
Aquel que nos ha dado vida eterna.
En 1 Juan 5:20, el Apóstol Pablo da testimonio de que Jesucristo
es el verdadero Dios, diciendo, “Pero sabemos que el Hijo de
Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que
es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo.
Este es el verdadero Dios, y la vida eterna.” En otras palabras,
para todos nosotros es Jesucristo quién es Dios, y es Él quién nos
ha dado vida eterna. Como tal, al poner nuestra fe en Jesús Dios
y creyendo en este Salvador, debemos ser lavados de nuestros pecados
y convertirnos en hijos de Dios. Debemos ser salvos de todos nuestros
pecados conociendo y creyendo en Jesús correctamente como el Dios
que nos ha dado salvación a través del evangelio del agua y el Espíritu.
El Pasaje de la Escritura de 1 Juan 1 Nos Está
Diciendo de Donde Viene la Verdadera Salvación
| ¿De donde
viene la verdadera comunión con Dios? |
| Esta verdadera
comunión se obtiene solamente cuando sabemos
que Jesucristo es Dios para nosotros y
creemos en el evangelio del agua y el
Espíritu. |
1 Juan nos dice que para que tengamos verdadera comunión con Jesucristo,
Dios Mismo, primero debemos comenzar conociendo y creyendo en Él
como nuestro Salvador.
En otras palabras, de acuerdo al entendimiento del Apóstol de la
divinidad de Jesús, Él no tenía ninguna imperfección. Y el Apóstol
Juan también dice en 1 Juan 1:6-7, “Si decimos que tenemos comunión
con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; pero
si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con
otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.”
Este pasaje nos dice que si verdaderamente creemos en Jesús como
nuestro Salvador, entonces podemos tener verdadera comunión con
Él creyendo en el evangelio del agua y el Espíritu que Él nos ha
dado. El Apóstol Juan está testificando aquí que el tener esta verdadera
comunión con Dios es ser lavado de nuestros pecados creyendo que
Jesús es el Mismo Dios y el Hijo de Dios Padre, y también creyendo
que Jesucristo tomó los pecados del mundo a través del bautismo
que Él recibió de Juan el Bautista en el Río Jordán y derramó Su
preciosa sangre sobre la Cruz. Esto se debe a que el evangelio de
la verdad del agua y el Espíritu, que Jesucristo, Dios Mismo, nos
ha salvado de todos nuestros pescados, permanece para siempre.
El pasaje, donde dice, “la sangre de Jesucristo su Hijo nos
limpia de todo pecado,” menciona lo siguiente: Debido a que
Jesús fue bautizado por Juan el Bautista, Él pudo tomar los pecados
del mundo; y así, el que Jesús haya sido crucificado y haya derramado
Su preciosa sangre sobre la Cruz llegó a ser Su meritoria obra que
ha lavado los pecados de la gente como consecuencia. Nuestro Divino
Señor fue bautizado por Juan el Bautista para cargar con todos nuestros,
y Él fue crucificado y derramó Su sangre sobre la Cruz para cargar
con toda la condenación del pecado. Por lo tanto, el pasaje de la
Escritura de hoy nos dice que esta sangre derramada por Jesucristo
sobre la Cruz llega a ser nuestra salvación que ha expiado los pecados
y las iniquidades de todos los pecadores.
Ciertamente es a través de Jesucristo que hemos sido lavados de
todos nuestros pecados por la fe. Debemos creer que Jesucristo,
Dios Mismo, vino a esta tierra como el Salvador encarnado en semejanza
de hombre; y que para borrar nuestros pecados, Él tomó los pecados
del mundo siendo bautizado por Juan el Bautista, fue crucificado
y derramó Su sangre sobre la Cruz, y se levantó de entre los muertos;
y al hacer todas estas cosas Él nos ha dado una vida nueva (Mateo
3:13-17, Juan 19:30). Debido a que como tal Jesucristo completó
la perfecta salvación, para conocer al Señor Jesucristo como nuestro
Salvador y Dios, primero debemos conocer Su bautismo y derramamiento
de sangre, y al colocar nuestra fe en eso, recibir la remisión de
nuestros pecados que nos limpia de todos ellos de una sola vez y
para siempre.
1 Juan 1:9 testifica, “si confesamos nuestros pecados, él es
fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda
maldad.” Este pasaje nos dice que si confesamos que somos montones
de pecado que nacimos con pecado desde el día de nuestro nacimiento
(Marcos 7:21-22), y si confesamos nosotros mismos nuestras insuficiencias
ya que no podemos evitar pecar todo el tiempo, podremos recibir
la remisión de nuestros pecados creyendo en el evangelio de la verdad
– ya que nuestro Señor Dios ha limpiado todos nuestros pecados con
el bautismo que Él recibió de parte de Juan El bautista, y además
Él llevó toda la condenación del pecado al derramar Su sangre sobre
la Cruz. En otras palabras, aunque somos de tal modo que no podemos
evitar el ir al infierno, cuando admitimos que somos seres tan pecaminosos
y cuando creemos en la Verdad de que Jesucristo ya ha lavado todos
nuestros pecados con Su bautismo y con el derramamiento de la sangre
sobre la Cruz, al ver nuestra fe, Dios, entonces, nos limpiara de
todos nuestros pecados. Esto fue posible debido a que nuestro Divino
Señor es el verdadero Dios quién fue más que capaz de limpiar de
una vez por todas todos nuestros pecados con Su bautismo y con el
derramamiento de Su sangre.
Por lo tanto, primero debemos confesar a nuestro Señor Dios diciendo,
“Somos hacedores de maldad quienes ciertamente pecamos todo el tiempo.”
Y debemos conocer y creer en la Verdad de que este Señor ya ha borrado
todos nuestros pecados de una vez por todas con el bautismo que
Él recibió de Juan y con la preciosa sangre que Él derramó sobre
la Cruz. Este perfecto lavamiento del pecado fue posible debido
a que Jesucristo es el verdadero Salvador y el verdadero Dios para
todos nosotros. Nuestro Divino Señor es el Dios que nos ha permitido
a todos nosotros reconocer y saber el verdadero lavamiento del pecado
a través del evangelio de la verdad del agua y el Espíritu. Ahora,
todo lo que tenemos que hacer es tan solo conocer y creer que nuestro
Señor ha lavado todos nuestros pecados de una vez por todas con
Su bautismo y con el derramamiento de Su sangre sobre la Cruz. Este
Divino Señor es el verdadero Dios y el verdadero Salvador para nosotros.
El Apóstol Juan dijo en 1 Juan 1:10, “Si decimos que no hemos
pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros.”
Somos de tal modo que no podemos evitar pecar todo el tiempo. Necesitamos
darnos cuenta que si le decimos a Jesucristo nuestro Dios que no
pecamos en nuestra carne, en realidad estaríamos cometiendo el pecado
de despreciar y de oponerse a la obra de la salvación que Dios ha
realizado por nosotros. Sin embargo, estos pecados que cometemos
todo el tiempo mientras continuamos con nuestras vidas también están
incluidas en estos pecados del mundo, y por lo tanto esto significa
que nuestro Señor Dios ha lavado todos nuestros pecados con el evangelio
del agua y el Espíritu que Él nos ha dado. También debemos darnos
cuenta que nuestro Señor dijo esto para que aquellos que no conocen
ni creen en el evangelio de la Verdad del agua y el Espíritu no
fuesen capaces de recibir el verdadero lavamiento del pecado a menos
que creyesen en esta Verdad.
Si ahora tú verdaderamente conoces y crees que Jesús Dios es el
Hijo de Dios, entonces serás capaz de creer que el Señor nos ha
liberado a todos nosotros de nuestros pecados al venir a esta tierra,
ser bautizado por Juan el Bautista, y derramar Su sangre. De hecho,
solo es cuando primeramente comenzamos conociendo a Jesucristo nuestro
Dios que se facilita para todos nosotros creer en el evangelio del
agua y el Espíritu que el Señor nos ha dado. No es algo tan difícil
el que todos creamos en este verdadero evangelio, ya que la Biblia
claramente dice que Jesucristo, el verdadero Dios, ha completado
esta Verdad. Si es algo que el verdadero Dios Jesús ha hecho, entonces
debe ser cierto y perfecto. No puede ser una mentira ni un error,
que Él sé arrepintiera de ello, ya que está escrito en Números 23:19,
“Dios no es hombre, para que mienta,
Ni hijo de hombre para que se arrepienta.
Él dijo, ¿y no hará?
Habló, ¿y no lo ejecutará?”
Jesús, nuestro verdadero Dios, ha salvado a toda la humanidad de
todos nuestros pecados a través de Su bautismo y de Su derramamiento
de sangre sobre la Cruz. Él también fue resucitado de entre los
muertos, ascendió al Cielo para revelar su posición original como
Dios verdadero, y llegó a ser el verdadero Salvador para todos los
creyentes en el evangelio del agua y el Espíritu. Ciertamente, es
por nuestra fe en Jesucristo, el Dios que vino del evangelio del
agua y el Espíritu, el que podemos tener una fe inquebrantable en
este evangelio verdadero.
Debemos Saber Que Jesús, el Verdadero Dios, Nos
Ha Salvado con el Evangelio del Agua y el Espíritu
Si los Cristianos de la actualidad hubiesen comenzado su viaje
de fe desde un conocimiento y creencias apropiadas en Jesús el verdadero
Dios, hubieran sido capaces de aceptarlo como algo natural Él que
haya tomado los pecados de la humanidad al ser bautizado por Juan
el Bautista (Mateo 3:15). Sin embargo, debido a que mucha gente
no cree que Jesús es el verdadero Dios, como resultado, aún no han
recibido la gracia de la salvación que fue completada por Su bautismo
y derramamiento de sangre.
Por lo tanto, para que tú y yo tengamos verdadera comunión con
Dios, debemos comenzar desde la fe que cree en Jesús como Dios verdadero.
Permítame repetir esto una vez más. Si todos nosotros no comenzamos
nuestra fe desde esta fe que sabe y cree en Jesús Dios, nuestra
fe sé convertirá en algo totalmente vano. Si usted tiene esta fe
en la divinidad de Jesús, entonces descubrirá lo fácil que es creer
en el evangelio del agua y el Espíritu. Y es por nuestra fe en este
verdadero evangelio que podemos ser perfeccionados. Al creer en
Jesucristo, el Dios que nos ha salvado de todos nuestros pecados,
todos podemos ser lavados de todos nuestros pecados de una vez por
todas por fe.
Si ni siquiera nos damos cuenta que Jesús es Dios, ¿Cuál es el
caso de creer en Él como nuestro Salvador? Y si usted no cree en
el evangelio del agua y el Espíritu dado por este Divino Jesús,
no puede haber absolutamente ningún beneficio para ti. Pero si tú
tienes esta fe en Jesús como el Salvador y Dios, entonces creyendo
en el evangelio del agua y el Espíritu dado por el Señor, serás
capaz de recibir el lavado del pecado y la vida eterna en tu corazón.
Jesucristo, Dios Mismo, vino a esta tierra para salvarnos a ti
y a mí de nuestros pecados, y al ser bautizado por Juan el Bautista,
al ser crucificado y al morir sobre la Cruz, y al levantarse de
entre los muertos, ciertamente Él nos a salvado perfectamente. Es
mi más sincera esperanza y oración que todos ustedes crean en este
Jesucristo que nos ha permitido ser salvos de todos los pecados
como el Hijo de Dios y como el Mismo Dios verdadero.
El problema, sin embargo, es que muchos Cristianos de la actualidad
no conocen correctamente a Jesús. Los falsos maestros del Cristianismo
han confundido la Verdad espiritual desde la era de la Iglesia Primitiva
(Hechos 15:24), ya que no conocieron para nada el evangelio del
agua y el Espíritu. Para deshacerse de sus pecados aquellos cuya
fe está toda confusa como una madeja de hilo y creen en Jesucristo
nuestro Dios solo vagamente, tenemos que creer en Jesús el Dios
verdadero como nuestro Salvador aún con mayor fervor. Como tal,
tenemos la obligación de dar testimonio del verdadero evangelio
del agua y el Espíritu a toda la gente. Tú y yo ahora debemos conocer
y creer que Jesucristo nuestro Dios es el Creador quien hizo el
universo y todas las cosas en el, y que Él es el verdadero Salvador.
Jesús el Verdadero Dios es el Creador Que Hizo los
Cielos y la Tierra, y el Señor del Universo
En Génesis 1:1-3, está escrito, “En el principio creó Dios los
cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía,
y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de
Dios se movía sobre la faz de las aguas. Y dijo Dios: Sea la luz;
y fue la luz.” Aquí este Dios que dijo, “Sea la luz,” no es
ni más ni menos que Jesucristo.
Vayamos a Juan 1:1-3: “En el principio era el Verbo, y el Verbo
era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio
con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada
de lo que ha sido hecho, fue hecho.” Este pasaje nos dice que
en el principio, Dios creó el universo con la Palabra. Así que Dios
creó todas las cosas, y si alguien pregunta quién es Él, la respuesta
es que Él es Jesucristo, Dios Mismo.
Juan 1:10 también dice, “En el mundo estaba, y el mundo por
él fue hecho; pero el mundo no le conoció.” El pronombre “Él”
usado aquí se refiere a Jesucristo, el único y absoluto Dios. Jesús
el verdadero Dios vino a esta tierra encarnado a semejanza de hombre
para salvar a los pecadores.
Jesucristo es Aquel que creó el universo y todas las cosas en el.
En otras palabras, Él es Dios Mismo. Jesucristo es el Dios que nos
ha liberado de todos nuestros pecados y muerte viniendo a esta tierra
encarnado en semejanza de hombre, siendo bautizado por Juan el bautista,
cargando los pecados del mundo y siendo crucificado, y levantándose
de entre los muertos, este Divino Jesús es el Hijo de Dios, y Él
llegó a ser el Mesías, nuestro Salvador. Es por Jesucristo el Dios
verdadero que este mundo fue creado.
Por lo tanto, mientras creemos en Jesucristo el verdadero Dios,
aunque nunca hemos visto a Dios con nuestro ojos carnales, aún podemos
encontrarnos con Él a través de Jesucristo (Juan 1:18). Dios Padre
envió a Su Hijo unigénito a esta tierra encarnado en semejanza de
hombre, y a través de Jesús el Hijo de Dios, Él nos ha permitido
descubrir quién es nuestro Salvador. Es desde este conocimiento-“Jesús
es Dios”- que debe comenzar nuestra carrera de la fe. Es solo entonces
que la carrera puede comenzar desde la fe que conoce la Verdad de
la salvación. Todos debemos conocer la Verdad de que Jesucristo,
Dios Mismo, vino a esta tierra con el verdadero evangelio del agua
y el Espíritu.
Debemos tener el conocimiento y la fe en que el Divino Jesús es
Dios Mismo. Él quién es Dios, Él quién es el Creador que hizo el
universo, vino a esta tierra como nuestro Salvador y nos ha salvado
de los pecados del mundo. Dios Mismo, en otras palabras, vino a
esta tierra en semejanza de hombre, cargó los pecados del mundo
al ser bautizado, fue crucificado y derramó Su sangre hasta la muerte,
se levantó de entre los muertos, y por consiguiente nos salvó de
los pecados del mundo de una vez por todas.
Aquí necesitas darte cuenta de que Jesucristo se ha sacrificado
a Sí Mismo para salvarte de los pecados del mundo. Aunque Jesús
es Dios mismo, Él tuvo que llegar a ser una criatura para liberarnos
de nuestros pecados y convertirnos en el pueblo de Dios, Él tuvo
que tomar los pecados de todos al ser bautizado por Juan el Bautista,
y Él tuvo que sacrificarse a Sí Mismo derramando la sangre de Su
propia carne sobre la Cruz. Y al levantarse de entre los muertos,
Él ha otorgado Su misericordia sobre todos aquellos que creen en
esta Verdad que los ha convertido en el propio pueblo de Dios. Se
debe a que creemos en Jesús el Dios verdadero por lo que nosotros,
que creemos en Su bautismo y en Su sacrificio sobre la Cruz, hemos
recibido el verdadero poder de la salvación. Es así como todos los
seres humanos que creen en Jesús el verdadero Dios ahora pueden
ser perfectamente salvos a través del evangelio verdadero del agua
y el Espíritu.
Nuestro Señor, en otras palabras, es el Dios que vino a esta tierra
para liberarnos de los pecados del mundo. En contraste, sin embargo,
todos los grandes hombres del mundo y los fundadores de las religiones
que han ido y venido en este mundo no son más que simples criaturas.
Pero el divino Jesús básicamente es Dios Mismo. Jesús quién es nuestro
Dios es nuestro Creador, y nosotros somos Su creación. Todos los
seres humanos son criaturas hechas por Jesucristo. Se debe a que
Jesús el verdadero Dios creó los cielos y la tierra que todo existe.
Se debe a que este Jesús divino dijo, “Sea la luz,” por lo que esta
luz aún existe en este mundo. Es por eso que Pablo dijo que el conocimiento
de Jesucristo es lo mejor (Filipenses 3:8).
Comenzando desde la Creencia de que Jesús es Dios,
Debemos Buscar Entender la Palabra de la Biblia
Cuando sabemos y creemos en Jesucristo, Dios Mismo, no existe nada
difícil acerca de la Verdad del evangelio del agua y el Espíritu.
El Apóstol Juan nos dice que Jesucristo el Dios verdadero ha salvado
a Sus creyentes de los pecados del mundo. Si creemos en Él como
el Dios Omnisciente, no podemos sino confesar ante Él que somos
seres débiles e insuficientes -en otras palabras, que somos semillas
de maldad- y así llegamos a aceptar el evangelio del agua y el Espíritu.
Sin embargo, si nos consideramos nosotros mismo creyentes de Jesucristo
mientras que ni reconocemos que Él es Dios ni creemos en el evangelio
de la verdad del agua y el Espíritu, terminaremos engañándonos ambos
nosotros y a Dios, por siempre seremos incapaces de recibir la gracia
de la salvación.
Jesucristo el Dios Todopoderoso nos ha salvado de todos los pecados
del mundo con el evangelio del agua y el Espíritu. Debemos conocer
y creer que para salvarnos de los pecados del mundo, Jesucristo,
el Dios verdadero, vino a nosotros a través del evangelio del agua
y el Espíritu. Él nos ha dado el evangelio del agua y el Espíritu,
y Él ha otorgado a todos aquellos que creen en esta verdad de la
salvación el tener una comunión verdadera con Dios.
Por lo tanto, cada Cristiano debe reconocer a este Dios verdadero
Jesús como el Salvador y creer de esta manera.
Aquellos que no creen que Jesús es Dios son incapaces de entender
la Palabra del evangelio del agua y el Espíritu escrita en las escrituras.
Aunque está claramente escrito en la Biblia que Jesucristo, Dios
mismo, ha borrado todos nuestros pecados con el evangelio del agua
y el Espíritu, aún no reconocen esta obra de Dios. Se debe a que
no reconocen a Jesucristo como su Dios y Salvador por lo que no
reconocen toda la Palabra verdadera escrita en la Biblia. ¿Ahora
crees que Jesucristo es Dios Mismo y el Salvador?
Si Jesús es nuestro Dios, entonces también Él es Dios de toda la
humanidad. Entonces también debe ser cierto que Jesús nos ha salvado
al venir a esta tierra, ser bautizado, morir sobre la Cruz, y al
levantarse de entre los muertos. Aunque Satanás ha enlodado y retorcido
el entendimiento del pueblo de Dios, la Verdad del evangelio es,
de hecho, muy sencilla de creer.
Necesitamos decirles a otros que deben tener fe en Jesús como Dios.
Sin embargo cuando le hablamos a innumerables Cristianos, descubrimos
que mientras que creen que Jesús es el Hijo de Dios, no muchos de
ellos conocen y creen que Él es Dios Mismo. Es de esto de lo que
está hablando el Apóstol Juan. Aquellos que no creen que Jesús es
básicamente Dios Mismo tienen todos una fe imperfecta.
La razón por la que estoy diciendo esto repetidamente se debe a
que la gente por todo el mundo no conoce la Verdad del evangelio
del agua y el Espíritu, la cual es la verdad de la salvación el
que Jesús, Dios Mismo, nos ha dado. Nuestra obligación sobre esta
tierra es conocer a Jesús como el verdadero Dios y predicar Su salvación,
que Dios ha remitido todos los pecados de este mundo con el verdadero
evangelio del agua y el Espíritu. ¿Qué puede valer más la pena que
esto?
Mis queridos amigos creyentes, por favor oren por mí y también
por nuestros colaboradores. Cuando aquellos de nosotros quienes
creemos en el evangelio del agua y el Espíritu oramos, el Divino
Jesucristo y Dios Padre nos escuchan, ya que Jesucristo nos ha salvado
y se ha convertido en nuestro Dios Salvador, y Él es el Hijo Unigénito
de Dios Padre. Jesucristo nuestro Dios escucha nuestras oraciones
y nos responde. Yo te pido que ores ahora para que Dios salve a
todo la gente de todo este mundo. Y yo espero que todos oren a Dios
colocando su fe en el Dios Todopoderoso Jesús.
Permítanme una vez más reiterar mi exhortación para ustedes aquí.
Cree que Jesucristo es el verdadero Salvador y Dios. A partir de
aquí, Jesucristo, Dios Mismo, te protegerá de todo peligro en contra
tuya. Sin embargo, si tú no crees en Jesús como el verdadero Dios,
entonces Él no puede guiar tu fe al camino correcto.
Satanás está tratando de corromper tu fe. Y esta era se está volviendo
peor. Tú deberías por lo tanto creer aún con mayor firmeza que Jesús
es Dios, y que Él ha venido a esta tierra a través del evangelio
del agua y el Espíritu. Lo que tú debes saber es la Verdad de que
Jesucristo es Dios, que Él vino a esta tierra encarnado en semejanza
de hombre pata liberarnos de los pecados del mundo, y que Él nos
ha salvado a través de Su bautismo y la sangre de la Cruz – en esto
tú debes creer. Yo espero y creo que todos ustedes sepan y crean
en Jesucristo y en la Verdad del agua y el Espíritu.
También debemos darnos cuenta que si perdemos esta fe en el Dios
verdadero Jesús como nuestro Salvador, no somos nada para Dios.
Satanás tratará insistentemente de corromper nuestra fe en Jesús
nuestro Dios y en el evangelio del agua y el Espíritu. Pero esta
es la misma razón por la que debemos tomarnos del Evangelio Verdad
del agua y el Espíritu para que creamos aún con mayor firmeza.
La fuerte ola del ateismo está fluyendo por todo el mundo. Después
de que Friedrich W. Nietzsche sé atrevió a decir, “Dios está muerto,”
la gente de este mundo públicamente reta a Dios, diciendo, “¿En
donde está el Dios vivo?” Uniéndose, tratan de oponerse a Dios y
de obstaculizar a aquellos que creen en Él.
Sin embargo, nosotros los fieles creyentes tenemos que nadar en
contra de esta corriente manteniéndonos de pie con nuestra fe en
Jesús el verdadero Dios. Sería trágico si fallamos en guardar esta
fe. Solo cuando creemos que el divino Jesús es nuestro Dios es cuando
realmente creemos en Él; de otra manera, no creemos en nada.
Entre mas tiempo pasa, este mundo, a partir de ahora, solo empeorará.
Pero creyendo en Jesús como el Dios nuestro, continuaremos predicando
el evangelio del agua y el Espíritu por todo el mundo. Estoy seguro
que Jesús el verdadero Dios nos protegerá de todos los espíritus
inmundos siempre que tengamos fe en Su divinidad y en el evangelio
del agua y el Espíritu.
Yo doy toda mi gratitud a Dios.
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