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Los Santos Que Alaban las Maravillosas
Obras del Señor en el Aire
< Apocalipsis 15:1-8 >
“Vi en el cielo otra señal, grande y admirable:
siete ángeles que tenían las siete plagas postreras; porque en ellas se consumaba
la ira de Dios. Vi también como un mar de vidrio mezclado con fuego; y
a los que habían alcanzado la victoria sobre la bestia y su imagen, y su marca
y el número de su nombre, en pie sobre el mar de vidrio, con las arpas de Dios. Y
cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo:
Grandes y maravillosas son tus obras,
Señor Dios Todopoderoso;
justos y verdaderos son tus caminos,
Rey de los santos.
¿Quién no te temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre?
Pues sólo tú eres santo;
por lo cual todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se
han manifestado.
Después de estas cosas miré, y he aquí fue
abierto en el cielo el templo del tabernáculo del testimonio; y del templo salieron
los siete ángeles que tenían las siete plagas, vestidos de lino limpio y resplandeciente,
y ceñidos alrededor del pecho con cintos de oro. Y uno de los cuatro seres
vivientes dio a los siete ángeles siete copas de oro, llenas de la ira de Dios,
que vive por los siglos de los siglos. Y el templo se llenó de humo por
la gloria de Dios, y por su poder; y nadie podía entrar en el templo hasta que
se hubiesen cumplido las siete plagas de los siete ángeles.”
Exégesis
Versículo 1: Vi en el cielo otra señal, grande
y admirable: siete ángeles que tenían las siete plagas postreras; porque en
ellas se consumaba la ira de Dios.
El capitulo 15 nos dice del fin del mundo traído
por las plagas de los siete tazones derramadas por los siete ángeles. “Vi
en el cielo otra señal, grande y admirable,” ¿que es lo que vio el Apóstol
Juan? Es una escena maravillosa de los santos sobre el mar de cristal y alabando
las obras del Señor.
Versículo 2: Vi también como un mar de vidrio
mezclado con fuego; y a los que habían alcanzado la victoria sobre la bestia
y su imagen, y su marca y el número de su nombre, en pie sobre el mar de vidrio,
con las arpas de Dios.
La frase “Vi también como un mar de vidrio
mezclado con fuego” nos dice que el lamento del sufrimiento sobre esta tierra
alcanzará su máximo cuando Dios derrama las plagas de los siete tazones sobre
ella, y que los santos, por otro lado, estarán alabando al Señor en el aire.
Las plagas de los siete tazones derramados sobre esta tierra por Dios, son traídas
para vengar a los santos de sus enemigos.
En este tiempo, los santos, habiendo participado
en su resurrección y rapto por Dios, estarán de pie sobre este mar de cristal
mezclado con fuego para alabar Sus obras. Los santos que son resucitados y raptados
siendo martirizados sobre esta tierra a través del poder del Señor lo alabaran
por siempre por Su salvación y poder. Los santos que alaban son aquellos que
habrán alcanzado la victoria de fe venciendo al Anticristo con la clase de fe
que lo rechaza a él, a su imagen y a la marca de su nombre o del número de su
imagen.
Versículo 3: Y cantan el cántico de Moisés
siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: “Grandes y maravillosas
son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos,
Rey de los santos.”
Los santos parados sobre el mar de vidrio están
cantando la canción de Moisés y la canción del Cordero. Y la letra es: “Grandes
y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son
tus caminos, Rey de los santos.” La letra de esta canción, así como está
escrito, alaba a Dios por el hecho de que en Su poder todopoderoso no existe
nada que Él no pueda hacer. También está escrito aquí“Grandes y maravillosas
son Tus obras.”
La palabra “maravilloso” aquí significa “algo
tan grande que las palabras no pueden expresarlo.” En otras palabras, simplemente
es grandioso y maravilloso que nuestro Señor Dios nos haya salvado de todos
los pecados, a través del evangelio del agua y el Espíritu, a todos los santos
de ambos, el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento, nos ha limpiado y ha
permitido a estos santos, quienes son salvos a través de su fe, alabar al Señor
en el aire resucitándolos de su muerte de la carne y arrebatándolos en el aire.
Estos santos están alabando al Señor Dios por ser su Salvador, su Señor y el
Todopoderoso.
¿Realmente crees que el Señor Dios ha creado el
universo y todas les cosas en el, incluyéndote a ti y a mi, y que Él ciertamente
es nuestro Señor? Solo aquellos que creen esta verdad pueden convertirse en
creyentes del evangelio del agua y el Espíritu dado por nuestro Señor. Aquellos
que tienen esta fe son los que tienen la verdadera fe. Los Cristianos deben
conocer y creer que Jesús es el Creador quien hizo todo el universo y todo lo
que en el hay. Y ellos deben alabar y adorar al Señor Dios conociendo y creyendo
en Sus obras. “Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso.”
Esta alabanza de fe muestra la fe verdadera de los santos nacidos de nuevo
quienes cantan la canción de Moisés y la canción del Cordero.
¿Crees que el Señor Jesús es Dios Todopoderoso?
Aquellos que creen que Jesús es Dios Mismo quién creó todo el universo, también
creen que el Señor vino a esta tierra en semejanza de carne de hombre, y que
a la edad de 30 años Él fue bautizado por Juan para tomar los pecados de la
humanidad todo de una sola vez, y que Él sangró y murió sobre la Cruz y se levanto
de los muertos nuevamente. A través de su fe ellos reciben la remisión del pecado
y se convierten en santos. Aquellos que conocen esta verdad, y tiene la fe verdadera
en esto, ciertamente pueden ser descritos como gente de gran fe.
El pasaje aquí dice que los santos raptados alaban
a Dios en el aire, diciendo, “Grandes y maravillosas son tus obras.”
En otras palabras, ellos estaban alabando al Señor Dios por crear el universo
y a la humanidad, por salvar a los pecadores sobre esta tierra limpiando todos
sus pecados, todo de una sola vez con el bautismo del Señor recibido de Juan,
y por darles el derecho de convertirse en hijos de Dios –todo a través del evangelio
del agua y el Espíritu dado por el Señor. El que los santos puedan tomar parte
en su martirio por Cristo, su resurrección y rapto, y la vida eterna- todas
estas son bendiciones concedidas por Dios.
Todos los santos deben dar a Dios todas sus alabanzas
que revelan toda Su Gloria por todas Sus Justas obras que el Señor ha hecho
por los pecadores –esto es, por hacer desaparecer todos los pecados, así como
por todas las demás obras que Él hizo cuando estuvo en la tierra. Los santos
cantan la canción de Moisés y la canción del Cordero en el aire. Ellos alaban
al Señor cantando lo grande y lo maravilloso es que lo que el Señor Dios Todopoderoso
ha hecho por los pecadores y a Sus enemigos.
Ciertamente, lo que el Señor ha hecho por los
santos y a todos aquellos que se oponen a Él, no solamente es maravillosos para
nosotros, sino que aún es majestuoso. Él propósito de Dios al crear este mundo
fue el de hacer a la humanidad Su pueblo. Como tal, todas Sus obras que Él ha
hecho para la humanidad aparecen ante nosotros preciosas y maravillosas. Damos
gloria a Dios creyendo en todo lo que Él ha hecho por nosotros, y lo alabamos
creyendo en todas Sus obras.
El que Dios haya creado al hombre a Su propia
imagen también es maravilloso. Él que haya dado Su Ley a todos, y el que haya
obrado a través de la Virgen María para enviar a Jesucristo a esta tierra también
es maravilloso ante nuestros ojos. Pero al mismo tiempo creemos que todas estas
obras fueron hechas como medios para salvar a los pecadores de sus pecados.
También es maravilloso que nuestro Señor Dios haya pasado todos los pecados
del mundo sobre el cuerpo de Jesucristo, todos de una sola vez, haciendo que
Él recibiera el bautismo de Juan, para que Él pudiera hacer que cada pecado
de la humanidad desapareciera completa y perfectamente.
Para aquellos que creen en el evangelio del agua
y el Espíritu, y que así el Señor Dios les ha dado la remisión eterna del pecado
y Su Santo Espíritu también es hermoso y maravilloso. Y que Él ha hecho a Sus
santos salvados predicar el evangelio del agua y el Espíritu por todo el mundo
es otra maravillosa bendición, algo que es, una vez más, maravilloso para nosotros.
El hecho de que nuestro Señor Dios permitirá el martirio a los santos, les permitirá
ser resucitados y raptados, y hará que vivan en gloria por siempre en el Cielo
–todas estas obras son también maravillosas bendiciones.
Habiendo planeado todas estas cosas, Dios las
realizará todas apropiadamente cuando el tiempo llegue –estas obras del Señor
que hacen que los santos glorifiquen y alaben a Dios son convertidas en grandes
bendiciones en nuestros corazones. También damos gracias y somos bendecidos
por el hecho de que Él se vengará de Sus oponentes con Su todopoderoso poder
a través de las plagas de los siete tazones.
Debido a que todas las obras del Señor Dios aparecen
ante los ojos de los santos como algo fuera de sus limites, ellos le alaban.
Por lo tanto, ellos alaban al Señor por Su omnipotencia, por Sus obras y poder
maravillosos. Nuestro Señor Dios es digno de recibir toda alabanza, no solo
de toda la humanidad, sino también de toda la creación en el universo. ¡Aleluya!
Aquellos que han conocido, experimentado, y testificado
con sus propios ojos lo que nuestro Señor Dios ha hecho por ellos no pueden
evitar alabarlo por Su Omnipotente poder, Su perfecta sabiduría, Su justicia,
Su eterno e inamovible justo juicio, y Su amor que es por siempre y no cambia.
El Señor ha permitido a los santos alabarlo por siempre por Sus maravillosas
obras.
Como tal, los santos alaban al Señor Dios eternamente
por todas las obras que Él ha hecho por ellos, por Su bondad y grandeza. Nuestro
Señor Dios es digno de recibir alabanza de todas las cosas en el universo, ya
que todas Sus obras son hechas posibles solo por Su omnipotente poder. ¡Aleluya!
¡Yo alabo al Señor por Su poder y Su bendito amor que no cambia y es para siempre!
Versículo 4: “¿Quién no te temerá, oh Señor,
y glorificará tu nombre? pues sólo tú eres santo; por lo cual todas las naciones
vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han manifestado.”
Los santos en el aire cantan alabanzas a las obras
del Señor con sus bocas, “¿Quién no te temerá, oh Señor, y glorificará tu
nombre?” Esta es una alabanza llena de convicción y fe, proclamando con
confianza que nunca nadie puede oponerse a la gloria del Señor Dios, y que nadie
nunca se atreverá a detenerse de darle alabanza a Él. ¿Quién se opondrá ante
el nombre del Señor sin temblar de miedo?No existe nadie ni nada en este mundo,
en todo el universo y todo el domino eterno, que pueda oponerse y vencer a nuestro
Señor Dios, ya que Jesús es Rey de reyes y Dios Todopoderoso.
Todas las cosas en este mundo y los santos no
pueden evitar el temblar en temor ante el nombre de Jesucristo, el poder todopoderoso
del Señor Dios, y Su verdad. Debido a que el poder del Señor es infinitamente
grande, y debido a que Él es verdadero y perfecto, todas las criaturas dan gracias,
gloria y alabanza ante Su nombre. Todos deben tener un corazón que teme a Dios.
Y todas las cosas en el universo deben alabar el nombre de nuestro Señor. ¿Porqué?
Porque nuestro Señor es santo y Él ha liberado a toda la humanidad de su injusticia.
Debido a que las plagas de los siete tazones que
el Señor derramará sobre el Anticristo, sus seguidores y religiosos que estén
viviendo sobre esta tierra manifestarán Su justicia, no podemos evitar alabarlo
a Él. Debido a que la justa justicia del Señor es revelada a través de las grandes
plagas de los siete tazones, nuestro Señor Dios es digno de recibir gloria,
alabanza y adoración de las criaturas vivas, de los ángeles y de los santos
en el aire.
¿Quién se atreverá a no temer el nombre del Señor
Jesucristo? Nuestro Señor no es una criatura, sino el Señor Dios Todopoderoso.
Al derramar las temidas plagas de los siete tazones a todos aquellos que se
oponen a Él, el Señor Dios simplemente hace inevitable que toda Sus creaciones
lo alaben a Él ante Su majestad y poder.
“Por lo cual todas las naciones vendrán y te
adorarán, porque tus juicios se han manifestado.” Por lo tanto, debemos
darnos cuenta que nadie que se oponga y blasfeme el nombre del Señor nunca podrá
vivir felizmente.
Solo arrodillándose ante el nombre del Señor,
y creyendo, agradeciendo y alabándolo a Él por Su supremacía, Su omnipotencia,
Su misericordia, y Su gran salvación y amor son la clase de adoración que es
digna de Su nombre. Todas las creaciones deben, por lo tanto, creer en lo que
el Señor ha hecho mientras estuvo en esta tierra, alabarlo y adorarlo a Él.
Nuestro Señor es digno de recibir alabanza de toda la gente y de todas las naciones.
Amén. ¡Aleluya!
Versículo 5: Después de estas cosas miré, y
he aquí fue abierto en el cielo el templo del tabernáculo del testimonio.
Este versículo nos dice que cuando las plagas
de los siete tazones que nuestro Señor derramará al final sobre esta tierra,
Dios dará a los santos Su casa en el Cielo. Todas estas cosas se realizarán
por el Señor Dios. Entonces, ¿cuál es este tabernáculo del testimonio? Es la
casa de Dios que es como el tabernáculo de esta tierra. La frase, “y he aquí
fue abierto en el cielo el templo del tabernáculo del testimonio,” significa
que la era del Reino del Señor Dios se abriría a partir de ese momento.
Con la abertura de la puerta del templo del tabernáculo
del testimonio, las plagas finales y el Reino del Señor Dios serán traídos a
esta tierra. Sin conocer el evangelio del agua y el Espíritu, ninguna fe será
admitida ante Dios. Como tal, debemos saber y creer en este evangelio de verdad,
y darnos cuenta y también creer que el tiempo para que nosotros vayamos y habitemos
en el Reino de Cristo se está acercando ahora.
Versículo 6: Y del templo salieron los siete
ángeles que tenían las siete plagas, vestidos de lino limpio y resplandeciente,
y ceñidos alrededor del pecho con cintos de oro.
Esta Palabra nos muestra que cuando Dios derrama
las plagas de los siete tazones sobre esta tierra, Él obrará a través de los
ángeles quienes creen en la justicia y en la equidad esencial de estas siete
plagas. En otras palabras, nos dice que los siervos de Dios pueden llegar a
estar calificados para servir al Seños como Sus siervos solo cuando siempre
crean en Su justicia y pongan toda su confianza en Su bondad.
Solo cuando crean que las obras del Señor son
correctas siempre, los siervos de Dios pueden hacer estas obras del Señor. Así
los santos pueden ser usados como siervos preciosos de Dios solo cuando ellos
siempre estén revestidos con la justicia del Señor, se pongan la esperanza de
la salvación como casco, defiendan su fe y vivan una vida que glorifique a Dios.
Versículo 7: Y uno de los cuatro seres vivientes
dio a los siete ángeles siete copas de oro, llenas de la ira de Dios, que vive
por los siglos de los siglos.
Esto nos dice que cuando Dios se mueve a través
de Sus siervos, Él los hace obrar en una manera ordenada, y tales obras también
son realizadas en un orden correcto. La frase, “uno de los cuatro seres vivientes,”
nos muestra que el Señor tiene a Sus preciosos siervos colocados para Sus propósitos,
y para lo que Él hace a través de ellos. Las cuatro criaturas vivientes que
aparecen aquí son los cuatro siervos más preciosos del Señor quienes siempre
están a Su lado, y quienes son los primeros en servir Sus propósitos. Debemos
darnos cuenta de la supremacía de Dios y de Su omnipotencia, y también debemos
creer que Él obra a través de Sus siervos.
Versículo 8: Y el templo se llenó de humo por
la gloria de Dios, y por su poder; y nadie podía entrar en el templo hasta que
se hubiesen cumplido las siete plagas de los siete ángeles.
Antes de que el Señor Dios complete Su juicio
de esta tierra, nadie puede entrar a Su Reino. Esto nos dice cuan perfecta es
la santidad de Dios. También nos dice que Él no es un Dios que se regocija en
la maldad (Salmos 5:4). Por lo tanto, debemos recordar que si alguien desea
entrar en el Reino de Dios, él / ella deben creer en el evangelio del agua y
el Espíritu que el Señor, le ha dado a la humanidad. Nuestro Señor Dios solo
les permite a aquellos que creen en el evangelio del agua y el Espíritu entrar
en Su Reino.
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A los santos que han recibido la remisión
del pecado, Dios les ha dado la bendición de vivir por siempre en
Su Reino después de destruir a Sus enemigos derramando las plagas
de los siete tazones. Todas las obras de Dios llegan más allá de
la imaginación del hombre, revelando Su grandeza y supremacía. Al
juzgar a Sus enemigos, Dios manifiesta Su omnipotencia. Si Dios
no tuviera el poder de castigar a Sus enemigos por su pecado de
oponerse a Él, Él no podría recibir la alabanza de todos.
Pero como Dios tiene poder mas que suficiente
para castigar a aquellos que se oponen a Él, el Señor Dios traerá Su juicio
sobre Sus enemigos y los condenará con el eterno castigo del infierno.
Nuestro Señor Dios es más que digno de ser alabado
por siempre por cada persona de cada nación. Así, Dios completará Su juicio
sobre Sus enemigos por todo su pecado y abrirá Su Reino. Amén. Damos gracias
a nuestro Señor Dios por Su gran poder, Su gloria y santidad. ¡Aleluya!
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