Si a Él, Dios, que hizo los cielos y la tierra le hubiera plácido representarse ante su creación en la personalidad de 50 personas, las 50 personas serían Dios. Cuando se discute las tres personalidades de ese único Dios, se demuestra el abundante ego de nuestro corazón. Ignorando a voluntad propia lo que escrito está. Escrito está en 1ra. de Juan 5:6-20, que Jesucristo es la representación física de Dios. Necesaria para nuestra vista y salvación. El, Jesucristo, su bautismo, su crucifficcion, y resurrección; es la esencia misma de el amor de Dios, del poder de Dios, de su misericordia y su fidelidad en su verbo o palabra. Su palabra, o verbo se hizo carne. En el cielo siempre fue Jesucristo la representación visible de Dios. Quien siempre ha impartido las órdenes(visiblemente)en el cielo es Jesucristo, conocido visiblemente cómo el hijo de Dios. Testimonio dado por los demonios en la tierra al ver a Jesucristo. "TE CONOZCO!!!!ERES EL HIJO DE DIOS" El apóstol Juan nos dice que sus manos palparon (tocaron)al verbo de vida(1ra Juan 1-1. Nos dice que, El Dios que hizo los cielos y la tierra se manifestó físicamente). Pero previamente fue determinado por una profecía dada a el profeta Isaías. "Un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero de paz, Dios fuerte, Padre Eterno, Principe de Paz". También nos dice que "lo dilatado de su imperio y la paz no tendrá limite". Y así toda la escritura, entiéndase bien!!!!!, Toda, absolutamente toda la escritura da testimonio de Jesucristo el hijo de Dios, quien es Dios en la carne. En El, dice el apóstol Pablo en Efesios, que está centrado toda la plenitud de la deidad. Les recomiendo no perder el tiempo en palabrerias vanas huecas que no edifican ni exhiben el precioso evangelio del agua y el espíritu el cuál nos da la perfecta salvación. Solo atraves de ese evangelio Dios nos concede el nuevo nacimiento por agua y espíritu. Negarse a creer de acuerdo a su plan redentor es un pasaporte directo al lago de fuego que arde con azufre. Jesucristo el Cordero de Dios fué bautizado , y así de acuerdo a las escrituras o ley un sumo sacerdote llamado Juan Bautista al tocar a Jesús paso todo el pecado del mundo a el cuerpo del cordero de Dios. Haciendo así un cuerpo maldito por nuestros pecados, sentenciado a morir. Tu y yo cuando creemos de acuerdo al plan redentor de Dios pertenecemos a ese cuerpo maldito. Con la bendición de la fe en su resurrección donde creemos que juntamente con El resucitamos cómo su cuerpo nuevo puro limpio santo y sin mancha. Un cuerpo sin pecado. Esa es la verdadera iglesia de Jesucristo o de Dios. Tienes pecados en tu corazón? Entonces no perteneces a la iglesia de Jesucristo. Te limpias el pecado todos los días? Entonces no perteneces a la iglesia de Jesucristo. Ayunas para limpiarte? Entonces no perteneces a la iglesia de Jesucristo. Das mucho diezmos y ofrendas para calmar tus culpas? Entonces no perteneces a la iglesia de Jesucristo. La iglesia de Jesucristo la conformamos quienes estamos limpios de culpa y condenación. Porque hemos creído que el Cordero de Dios recibió toda nuestra vida de pecado atraves de nuestro representante de nombre Juan Bautista el último sumó sacerdote según la ley. Para eso fue enviado mediante profecía. Sea astuto, nos lo recomienda Dios en su palabra. Nos advierte que muchos son los llamados pocos los escogidos. Somos escogidos cuando creemos en su verdadero plan redentor que vino por agua y sangre. Bautismo, cruz y resurrección. Está a tiempo.