QUE TIPO DE HOMBRE ES USTED? CUAL ES SU MENTE? "Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente, en cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie, porque quién conoció la mente del Señor? Quién le instruira? Más nosotros tenemos la mente de Cristo. (1Cor.2:14,15,16) Hay la tendencia a decir que la mente de un niño es diferente a la mente de un adulto. Ciertamente es así. Con una lucidez total nos sorprende tan grande ingenuidad que se desprende de la mente de un niño. Es un ejemplo pobre, para hacer referencia a la grande diferencia entre la mente de una persona natural y una persona espíritual. El hombre natural se desarrolla por lo que ve. Su vida camina en torno a sus fuerzas y sus posibilidades. Camina de acuerdo a su mente. De acuerdo a sus creencias. El hombre espiritual una vez que comprende quien es delante de la ley de Dios y su fatal destino que marca la ley de Dios deja de caminar en su mente natural y da comienzo a su caminar conforme a la mente de Dios. Comienza los pensamientos de Dios a transformar su mente. Comienza la palabra de Dios a ser luz en su camino y lumbrera a su pies. El hombre espiritual camina por fe. Camina creyendo lo que Dios dice. Ora porque cree lo que Dios promete. Se congrega porque cree lo que Dios dice y guarda los pensamientos de Dios en su corazón porque son su luz para transitar el peregrinaje a cielos nuevos y tierra nueva. El hombre natural no cree en la promesa eterna de Dios de vivir en un mundo nuevo libre de la corrupción de este mundo. Solo cree lo que ve. No camina en la fe de Dios. Mientras el hombre natural no comprenda y crea para que Dios dió la ley no tendrá en su corazón la mente de Dios que le alumbra su transitar por este mundo. Por tanto jamás tendrá la mente de Dios. Jamás estará de acuerdo con Dios en todo. Y jamás será guiado por su santo espíritu. Promesa Dada a todos los que creen conforme a lo que Dios nos dice en su palabra. El hombre natural jamás pensará con la mente de Dios. Siempre lo hará con su mente. El hombre espiritual cree lo que nuestro señor Jesucristo dijo: "Del corazón del hombre salen todos los deseos perversos. Sale el deseo de matar, robar, fornicar, mentir, adulterar, la lascivia, el odio, el homicidio. El engaño, malos pensamientos, la soberbia, la insensatez, la envidia, la malediciencia, los hurtos. Todas estas maldades salen de dentro del corazón de los hombres y contaminan al hombre". El hombre espiritual sabe que nació bajo la condenacion de la ley, humilla su corazón aceptando la sentencia y acude a la gracia de Dios para su salvación y vida eterna. El hombre espiritual escapa de la sentencia de la ley que no es otra que ir a la condenacion en el lago de fuego que arde con azufre para siempre, humilla su corazón frente a Dios, y cree en la gloriosa redención que hizo nuestro señor Jesucristo en su bautismo, su crucifixión y su resurrección. El hombre espiritual no tiene de qué alardear porque todas sus obras están descubiertas delante de Dios. El hombre natural no puede hablar sin alardear. Cree que es muy independiente cuando nisiquiera entiende que está vivo es por el soplo de vida de Dios. No tenemos nada que alardear. El hombre natural considera que portarse bien ante la sociedad y ante su grupo familiar suma puntos para tener una buena apariencia ante Dios ignorando que todas las obras del ser humano son como trapos de inmundicia(Isaias 64:6) delante de Dios. El hombre natural se afana por vivir todo lo que puede de este mundo porque en él no hay esperanza de la vida eterna, solo hay temor por lo incierto de su vida una vez que muere. El hombre espiritual conoce las promesas de Dios y cree firmemente que ausente del cuerpo presente en el señor. No hay temor de condenacion para el hombre espiritual. El hombre espiritual lee e indaga la palabra porque sabe que ella contiene la mente de Dios dónde nos informa como Dios hace las cosas. Cómo las ha hecho, y como las hará. Su palabra nos advierte claramente sobre el fin de este mundo. No hará Dios nada sin que antes lo sepan sus profetas. Sus profetas somos todos los que hemos nacido de nuevo por agua y espíritu. Somos los que hablamos conforme a lo que escrito está. Somos todos aquellos que hemos entendido aquello que ojo no vio ni oído oyó, ni han subido a corazón de hombre, son las cosas que Dios a preparado para los que le aman y nos la revela atraves de su santo espíritu quien escudriña lo profundo de Dios, porque quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoce las cosas de Dios, sino el espíritu de Dios. Y nosotros no recibimos el espíritu del mundo sino el espíritu de Dios para que sepamos lo que Dios nos ha concedido por lo tanto hablamos sabiduría de Dios acomodando lo espiritual al hombre espiritual. Y usted que lee este mensaje, que tipo de hombre es? Si aún es natural entonces comience a creer conforme a la mente de Dios. Y transforme su vida a hombre espiritual. Porque no dará Dios por inocente al malvado. El malvado es aquel que pretende recibir la gloria de Dios sin estar conforme a la mente de Dios ni creer en su palabra de la ley y el testimonio de la gloriosa redención del evangelio de el agua y el espíritu. Está a tiempo. Bendiciones www.bjnewlife.org