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Mensajes de los Colaboradores

Protocolo de Dios

  • samuel rueda romero
  • Venezuela
  • 08/30/2022 8020

CUAL ES SU PROTOCOLO? En Éxodo 19:1025, Jehová dijo a Moisés: Ve al pueblo y santificalos hoy y mañana, y que limpien sus vestiduras; que estén preparados para el tercer día, porque al tercer día Jehová descenderá sobre el monte Sinaí a la vista de todo el pueblo. Luego advierte al pueblo diciéndoles: "Tengan cuidado; no suban al monte ni se acerquen a sus límites, ya que todo aquel que se acerque al monte será muerto. No lo tocará mano alguna, pues será apedreado o asaeteado, sea animal o persona no vivirá". Mientras la trompeta esté silenciosa les estará permitido subir al monte. Y Moisés descendió del monte hacia el pueblo y santificó al pueblo, luego ellos limpiaron sus vestiduras. Dijo Moisés al pueblo: estén preparados para el tercer día; no toquen mujer. Aconteció al tercer día por la mañana, que hubo truenos y relampagos, y una enorme nube apareció sobre el monte, y hubo un sonido de trompeta fuerte en gran manera, de modo que se estremeció todo el pueblo que se encontraba en el campamento. Luego Moisés saco al pueblo del campamento para ir al encuentro de Dios, y se detuvieron al pie del monte. Y todo el monte Sinaí humeaba porque Dios había descendido sobre él en fuego, y el humo se elevaba como el humo de un horno, y todo el monte tembló violentamente. Aconteció que mientras el sonido de la trompeta aumentaba en intensidad, Moisés hablaba y Dios le respondía con estruendo. Entonces Jehová descendió sobre el monte Sinaí, a la cima del monte, y llamo Jehová a Moisés a la cima del monte; Moisés subió. Y dijo Jehová a Moisés: Desciende a advertir al pueblo, no sea que traspasen los límites ante Jehová y caigan muchos de ellos. Y que los sacerdotes que se acercan a Jehová, también se santifiquen a fin de que Jehová no arremeta en su contra. Y Moisés dijo a Jehová: El pueblo no podrá subir al monte Sinaí, porque tú nos has advertido, diciéndome: Señala límites al monte y santificalo. Jehová le dijo: Ve, desciende; luego sube tú junto con tu hermano Aarón, pero que los sacerdotes y el pueblo no traspasen los límites para subir ante Jehová, para que El no mate a alguno de ellos. Entonces Moisés descendió ante el pueblo, y se los dijo. Jehová, Dios, guardando su santidad, demandó un protocolo especial para todo el pueblo de Isrrael al momento de acercar su presencia al monte Sinaí. Jehová Dios es santo santo santo, y solo aquellos que creen su santa palabra pueden disfrutar de su compañía. Recibir sus bendiciones y tener la gloriosa esperanza de estar con El eternamente. Dios desde el mismo paraíso dejo ver lo vital que es creer su santa palabra. No puso límites para que Adán y Eva disfrutará su compañía. Pero si les enseño como cuidar esa relación espiritual con su creador. Les dijo que no comieran del árbol de la ciencia del bien y del mal. Desde que el hombre comió del árbol prohibido, Dios guardando su santidad demandó un protocolo para volver a tener esa comunión con el hombre. Un protocolo que da al hombre la respectiva santidad para presentarse ante su creador, con un corazón limpio y sin manchas. Al pecar Adán y Eva, sintieron vergüenza por verse desnudos físicamente delante de Dios. Y decidieron inventar su propio protocolo para recibir a su creador. Su protocolo fue taparse con hojas de higueras. Actúalmente hay muchos adanes y evas tapándose aún con hojas de higueras, inventando sus propios protocolos para recibir la presencia de Dios. Ignorando por voluntad propia la voluntad de Dios. Una y otra vez deben ponerse sus hojas de higueras diarias en sus oraciones de penitencia diaria con ciertas actividades sin seguir ordenadamente la palabra escrita de Dios. Desde que Adán y Eva peco, Dios comenzó a desarrollar su hermoso plan de salvación. Y permitió verlo desde el mismo paraíso. Vistió a Adan y a Eva con pieles de cordero. Tapo sus vergüenza con un material que no se rompería en dos días. Ya no se esconderían por estar desnudos. Permanecían cubiertos con la piel de un cordero. Aunque sentían tristeza por defraudar al creador, en sus corazones había consuelo porque su mismo creador tapo sus vergüenza con la piel de un cordero. Adán y Eva comprendieron el propósito espiritual de todo este acontecer. En pleno siglo 21, cuando todo el plan de redención de Dios se ha cumplido, habiendo quitado de en medio, Dios, el pecado del mundo, y habiendo, Dios, limpiado a la humanidad de su pecado, y dejando constancia por escrito como lo hizo, aún así, millones de personas continúan tapando su vergüenza con hojas de higuera. Continúan usando lo material para tapar lo espiritual. Continúan realizando su propio protocolo para obtener la presencia de Dios. Es triste todo ese acontecer. No toman en serio lo que escrito está. No entienden, y menos creen la palabra de Dios. Pregunto: Cuál es su protocolo? Es usted de esos que piden perdón a Dios todos los días? O ayuna para vencer los deseos de la carne y así santificarse? O es usted de los que dan diezmos y ofrendas al día calmando su vergüenza? O simplemente cree que no es tan malo delante de Dios? Dios demanda un corazón reverente y humilde que reconozca su propia pecaminosidad ante su ley, para que se descubra en él, el estado de necesidad de su redención. Es inmensa la información que Dios nos permite en su palabra. Información que va día a día elaborando, tejiendo muy primorosamente, el plan redentor de Dios en nuestro corazón. En esa obra redentora, primorosa, está la época adamica, la época profética, la época apostólica, la época de los nacidos de nuevo por agua y espíritu, quienes albergamos toda la información de todo el plan redentor de Dios que vino por agua y espíritu hecho por nuestro señor Jesucristo y así vivir plenamente por fe en su palabra, Y la época apocalíptica que incluye el gran juicio final y nuestro descanso eterno en cielos nuevo y tierra nueva. Dios le dijo a el apóstol Pedro que le daría las llaves del reino de los cielos. Y que todo lo que él atara y desatara aquí en la tierra igual se haría en el cielo. Dios le estaba manifestando que apoyaría toda la actividad hecha por Pedro para expandir la información de su poderosa obra redentora. Y que todo lo que él hiciera por dar esta información, o este mensaje a la humanidad(las verdaderas llaves) el cielo entero estaría de acuerdo con él. Actúalmente quienes hemos recibido la información de la ley de Dios, y su propósito; y hemos entendido y creído nuestro estado de necesidad de la salvación, y hemos recibido la gracia de Dios en ese maravilloso plan redentor que vino por agua y espíritu. Tenemos ahora el mismo apoyo que recibió el apóstol Pedro. Predicamos el maravilloso plan redentor de Dios que vino por agua y espíritu porque lo vivimos. Ese es el verdadero protocolo que Dios en su misericordia demanda de la humanidad para presentarse en su presencia. El, Dios mismo, hizo su plan protocolar para permitir a la raza humana su comunión. Por eso es vital comprender el porqué de la orden de Dios a Moisés de construir el tabernaculo(creer con orden)sitio de reunión de Dios con su pueblo. Pretender desmembrar este conocimiento de la época profética es perder una pieza del rompecabezas. Solo los limpios de corazón verán a Dios, dice la escritura. Está usted limpio de corazón? Cuál es su protocolo que avala su respuesta. Es el mismo protocolo de Dios? El protocolo de Dios, según la época adamica, profética, apostólica, del nuevo nacimiento por agua y espíritu y apocalíptica, en toda extención nos informa que Jesucristo el hijo de Dios(el cordero preparado desde antes de la fundación del mundo), recibiría el pecado del mundo atraves del último sacerdote según la ley(levi.16:21)y por eso debió ser sacrificado cumpliendo así la demanda de la ley de Dios. Para luego resucitar porque El es Dios en la carne. Es ese su protocolo? Para satisfacer su estado de necesidad de su perdón? Y así con un corazón limpio del pecado recibir la presencia de Dios? Ponte de acuerdo con el juez dice la escritura antes que seas enviado al infierno. Podrá el hacha levantarse contra quién la trabaja? Hay un solo protocolo para presentarse delante de nuestro creador y es nacer de nuevo por agua y espíritu. Creer lo que ocurrió en el bautismo de nuestro señor Jesucristo, su crucifixión y su resurrección. Solo así podremos presentarnos delante de Dios con un corazón limpio y sin pecado. Está usted a tiempo. Bendiciones www.bjnewlife.org