The New Life Mission

Sermones

Tema 16: Evangelio de Juan

[Capítulo 10-5] < Juan 10:1-18 > Vayamos adelante con nuestra fe en la Palabra

< Juan 10:1-18 >
“‘De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y salteador. Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca. Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. Mas al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.’ Esta alegoría les dijo Jesús; ‘pero ellos no entendieron qué era lo que les decía. Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas. Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas. Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas. También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor. Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.’”
 
 
A través de pasaje de las Escrituras de hoy, el Señor nos está hablando acerca del rebaño. Vamos a leer Juan 10:1-3 otra vez aquí: “‘De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y salteador. Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca” (Juan 10:1-3).
Usando la expresión “De cierto os digo” para subrayar su importancia, el Señor dijo aquí que el que no entra en el redil de las ovejas por la puerta sino que sube por otra parte, es un ladrón y un salteador. Luego dijo que el que entra por la puerta es el verdadero Pastor de las ovejas. El Señor ha hecho una puerta al redil para nosotros. Una vez establecido el camino de salvación de los humanos para liberarnos del pecado, Dios ve a cualquiera que intente entrar en su Reino por cualquier otra manera que no sea esta puerta como un ladrón y un salteador. Sólo el Señor es el verdadero Pastor de las ovejas y la puerta del redil. Jesucristo es el único que puede decir esas cosas a nosotros. Por supuesto, la gente también puede hacer sus propios reclamos, ya que todos tienen labios, pero no pueden decir la Verdad como el Señor lo hace. La Palabra de Dios no es una especie de dogma enseñado por muchas religiones, ni es algo pronunciado por los seres humanos ordinarios. Eso es porque es la Palabra hablada por Dios Todopoderoso, el Supremo Creador que es omnisciente y omnipotente, para quien nada es imposible, y que es perfecto.
El Señor nos ha dado el Evangelio del agua y el Espíritu, y nos ha dicho que sólo Él es nuestro verdadero Pastor. Cualquier persona que intente entrar en el Reino de Dios sin el Evangelio del agua y el Espíritu dado por Jesús es un ladrón y un salteador. ¿Quién puede decir que es el Pastor de toda la raza humana? Nadie más que solamente Jesucristo puede decir tal cosa y en realidad tiene tal autoridad. Uno de los proverbios mas famosos dicho por Sócrates es: “Conócete a ti mismo.” Pero esta dicho es irrelevante para el problema del alma, ya que sólo significa que uno debe darse cuenta de su propia ignorancia.
Por otro lado, Buda consideró el problema del pecado de la humanidad, pero él no pudo proporcionar ninguna solución verdadera. Todo lo que dijo es que la muerte es la única manera de ser liberado del pecado de uno mismo. En el caso de Confucio, hablaba solamente de las lecciones éticas ordinarias, diciendo, “Conserven los buenos modales, sean fieles a su país y a sus amigos, y honren a sus padres.”
Por supuesto, lo que esta gente dice no es una mala lección. Pero ninguna de sus enseñanzas puede proporcionar una solución fundamental al problema de la salvación de la humanidad del pecado. Aunque cualquier persona puede hablar acerca de cuestiones morales, lo que realmente necesitamos es la puerta al Cielo y el Pastor de las ovejas para llevarnos allí. Jesús se ha convertido en tal puerta y Pastor de las ovejas. Y dijo que al creer en Él, el Pastor de las ovejas, por el Evangelio del agua y el Espíritu, todos pueden ser salvados y entrar en el Reino de los Cielos.
 
 
¿Es el Señor realmente nuestro Salvador?
 
El Señor dijo que cualquiera que trate de alcanzar la salvación y entrar al Cielo sin pasar a través de Jesucristo es un ladrón y un salteador. Jesús puede decir esas cosas porque Él tiene el poder y la autoridad correspondiente a su Palabra. ¿Quién es Jesucristo? Él es el único que creó el universo y lo que hay en él, y no sólo hizo a usted y a mí, sino que también nos ha salvado perfectamente de todos los pecados a través del Evangelio del agua y el Espíritu. Es más, Él no sólo nos da la salvación, sino que también ha preparado su futuro y el mío e hizo posible para nosotros el entrar en el eterno y maravilloso Reino de los Cielos. Es por eso que sólo Jesucristo es el Dios verdadero. Este dicho no es meramente una cuestión de doctrina religiosa, sino que se deriva de la fe verdadera. No hay nadie, más que Jesucristo quien hizo el universo y todos sus ejércitos, y sólo él garantiza su futuro y el mío, asegura nuestra felicidad, y se hace cargo de nuestro presente también.
Podemos ver claramente cuán glorioso y poderoso es Jesús. Después de todo, ¿quién en este mundo puede decir con tanta confianza que cualquier persona que no cree en él es un ladrón y un bandido? Aunque cualquier persona puede decir que es Dios, nadie puede mostrar la evidencia de esta afirmación. En contraste, Jesús no sólo dijo que Él era Dios mismo encarnado en hombre, sino que también mostró todas las pruebas de su divinidad a través del Evangelio del agua y el Espíritu. Por eso dijo con confianza que cualquier persona que no pasa por Él es un ladrón y un salteador. Nadie puede decir que cualquier persona que no cree en él es un ladrón y un salteador destinado al infierno. Sólo Dios mismo, quien es omnisciente y omnipotente, puede decir tales cosas a todos nosotros sus criaturas. Dios puede decir esas cosas porque Él tiene la autoridad, y dice esas cosas porque Él es la Verdad y nuestra salvación. Así que podemos creer que Jesús es todopoderoso, que Él es Dios mismo, y que Él es nuestro Salvador.
 
 
El Señor es nuestro guía
 
En segundo lugar, el Señor está hablando del portero. Dijo que el portero abre la puerta al pastor y las ovejas oyen su voz. Cuando el pastor, después de haber entrado en el redil, llama a sus ovejas, y ellas reconocen su voz y lo siguen. Por el contrario, si alguien trata de imitar la voz del pastor para dirigir el rebaño, entonces, lejos de seguirlo, las ovejas realmente huirían, ya que no podrán reconocer la voz del que finge. Aquí Jesús no está, literalmente enseñándonos cómo criar un rebaño de ovejas, pero Él está hablando del Evangelio del agua y el Espíritu a través de una parábola.
¿Entiende lo que Jesús está diciendo aquí? Él dijo: “De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas. (Juan 10:7-8).” Esto significa que nuestro Señor es la puerta, el portero, y el Pastor de las ovejas también. ¡Eso es muy cierto! Puesto que el Señor es nuestro Salvador, cualquiera que haya venido antes de Él, es un ladrón y salteador. Es por eso que las ovejas del Señor no escuchan la voz de nadie más y salen corriendo.
Incluso aunque usted y yo somos débiles e imperfectos, aún podemos alabar a Dios en voz alta con toda la fuerza de nuestros pulmones, y eso es porque hemos sido fortalecidos por el Señor. Es porque el Señor nos ha salvado por su poder omnipotente que nosotros los salvos, podemos alabarlo por su supremacía. Usted y yo alabamos al Señor, no por nuestras propias fuerzas, sino por el nuevo poder espiritual alcanzado por el Evangelio del agua y el Espíritu.
Jesús dijo que las ovejas conocen a su pastor. La gente hoy en día, cree en muchas cosas. Después de todo, ¿cuantas religiones hay en este mundo? Pero, ¿alguna de estas religiones realmente puede traer absoluta salvación a la humanidad, predicar sólo la exacta verdad, conducir a la gente al camino del verdadero Evangelio, y proteger sus almas con alguna garantía? No, ninguna de ellas puede hacer esto. Sólo Jesucristo puede guiar a la humanidad a la perfección al verdadero camino de la salvación. Nadie más puede hacer tal afirmación, ni en realidad cumplir tal promesa.
El Señor llama a cada oveja por su nombre, y camina delante del rebaño para guiarlos. Las ovejas entonces le siguen, porque conocen su voz. Las ovejas no siguen a ninguna otra persona. Sólo el Dios Todopoderoso es su Salvador y el mío, y nuestro Pastor. A pesar de que hay más de 6 mil millones de personas viviendo en este planeta, el Señor sabe todo acerca de todos y cada uno de ellos. Él conoce cada uno de sus nombres, entiende cada uno de sus corazones, y también sabe cómo cada uno de ellos ha llevado su vida. Conoce a todos, porque Él los creó.
En particular, el Señor nos conoce a usted y a mí, los creyentes en el Evangelio del agua y el Espíritu, aún mejor. Eso es porque Él nos ha guiado. Él ha salvado a unos cuantos en el este, unos pocos en el oeste, unos pocos de esta tribu, y unos pocos de esa tribu. De hecho, usted y yo tenemos diferentes apellidos, hogares, países y colores de piel. A pesar de esto, Dios nos ha salvado de todos los rincones del mundo y nos hizo sus hijos trascendiendo la raza, el sexo y la edad. Y Él también dice que salvará a más gente que todavía no ha entrado en su redil. Sabemos muy bien que el Señor puede lograr esto porque Él es todopoderoso. Porque Él es omnipotente, Él puede cuidar de todas nuestras necesidades y darnos Su garantía.
Ninguna oveja puede cuidarse a si misma. Sin un pastor, no puede moverse ni un paso. Al igual que una oveja, podemos ser guiados por el camino correcto de la salvación sólo si tenemos a Jesucristo a nuestro lado, porque Él es nuestro Buen Pastor y Dios mismo. Es por eso que el Señor dijo que Él es el Buen Pastor de sus ovejas. Un Buen Pastor, incluso da su propia vida para proteger el rebaño. También lo hizo nuestro Señor, el dar su vida para librarnos del pecado, y Él también resucitó a la vida. Sólo Jesucristo tiene el poder de resucitar de entre los muertos. A lo largo de su vida pública, Jesús había profetizado en varias ocasiones que iba a morir y resucitar de entre los muertos, y él personalmente demostró la veracidad de esta profecía. Él se llamó a Sí mismo el Buen Pastor, y dijo que un Buen Pastor daría su vida por el rebaño, y en realidad demostró todo esto con su propio cuerpo. El Señor podía decir esas cosas a nosotros, precisamente porque sólo Él es el verdadero Mesías y el Hijo de Dios.
Nuestro Señor es el mismo Dios Padre. Él es el Creador que hizo todo el universo y todos sus ejércitos: el juez que juzgará a los creyentes y no creyentes, y el único Salvador que puede otorgar toda la felicidad y las bendiciones del futuro. Él es el Dios Todopoderoso, que puede hacerse cargo de todos los que creen en Él. Aunque hay muchas religiones en este mundo, nada ni nadie puede cuidar no sólo de nuestra carne, sino también nuestras almas como Jesús lo hace.
Si Jesús, como una mera criatura, hubiera hecho todas estas promesas sólo de palabra sin tener el poder para hacerlas realidad, entonces no sería el Salvador. Eso es porque alguien que no tenga poder nunca puede ser el Salvador, ni garantizar felicidad a sus seguidores. Cualquier persona puede hacer cualquier cosa con sus palabras o en sus planes, pero si no tiene el poder real, entonces eso no es nada más que palabras vacías. Por el contrario, el Señor es, de hecho, omnisciente y omnipotente, y además perfecto. Es por eso que Él fue capaz de convertirse en nuestro Salvador. Este Cristo Jesús en el que creemos no se puede comparar con ninguna criatura bajo el Cielo. Él es el Dios omnisciente y omnipotente que no se puede comparar a ningún ídolo en este mundo.
Este omnisciente y omnipotente Dios nos ha salvado a través del agua y el Espíritu. Estoy tan agradecido con Él por que nos ha salvado del pecado. También estoy agradecido de que el Señor pueda garantizarnos nuestro futuro tal como está escrito en el libro del Apocalipsis. Él traerá su juicio terrífico sobre todos los que estaban contra Él. Como esclavos del pecado, hemos estado alguna vez también en contra del Señor con nuestros pecados. Pero a pesar de esto, el Señor nos amó tanto que nos dio el Evangelio del agua y el Espíritu, y Él nos libró del pecado y la destrucción. Es por eso que es tan valioso para nosotros siempre alabar al Señor en voz alta.
El Señor tiene el poder para garantizar nuestro futuro eterno, y Él es el único y verdadero Dios que nos ha salvado a usted y a mí. Por lo tanto, lo correcto es que lo tomemos como nuestro Pastor y seguirlo. Creemos que Él es nuestro Pastor. Es porque Jesús es nuestro Salvador y nuestro Dios que siempre estamos agradecidos por su gloria, su poder, su amor y su misericordia. También hoy, nos hemos reunido así para dar gracias al Señor. Todo esto es porque hemos puesto en Su gracia que podemos vivir feliz y cómodamente. Y todo es gracias al Evangelio del agua y el Espíritu, el cual nunca habríamos podido obtener sin él. ¿Usted entonces cree que nuestro Señor es Dios Todopoderoso para todos nosotros verdaderamente?
No hay razón para temer el futuro. Eso es porque el Señor nuestro Pastor garantiza su futuro y el mío. Sin embargo, en cuanto a los que no creen en la justicia del Señor se refiere, Él hará Su aterrador juicio sobre ellos. Esas personas en realidad deberían temer a Dios. Debe de darse cuenta aquí, que aunque el Señor es el Pastor de los que creen en el Evangelio del agua y el Espíritu, para los que no creen, él es el juez severo.
El Señor dice que Él echará a todos aquellos que no creen en el Evangelio del agua y el Espíritu en el fuego del infierno y los hará sufrir para siempre. Será tan caliente que la Biblia lo describe como el lugar donde todos serán sazonados con fuego (Marcos 9:49). Y también dice que una vez que entren, nadie puede escapar de él. Los que sean arrojados en el infierno temblarán ante la ira de Dios, rechinarán los dientes y se lamentarán de haber rechazado el Evangelio del agua y el Espíritu mientras estaban aún con vida.
Al escribir mis comentarios sobre el Libro del Apocalipsis, di gracias a Dios una vez más por el hecho de que me salvó del pecado al creer en el Evangelio del agua y el Espíritu. Me sentí abrumado con gratitud, no solo de pensar en cómo el Señor completamente borró todos los pecados de mi conciencia y el alma con el agua y la sangre. El hecho de que fui salvado por creer en el Evangelio del agua y el Espíritu fue suficiente para estar agradecido inexpresablemente, pero incluso con más gratitud, el Señor también me dio el Espíritu Santo en mi corazón, me hizo una de las personas de Dios y Su siervo, y me dio el Reino de los Cielos también. E incluso ahora todavía estoy agradecido. Estoy tan agradecido que no puedo dejar de alabar su omnipotencia. Quiero darle las gracias una y otra vez por su supremacía. Porque es el omnisciente y omnipotente Señor que nos ha permitido nacer de nuevo y protegido, podemos encontrar toda la paz en nuestros corazones.
Si el Señor hubiera sido débil e impotente como nosotros, entonces, como Buda, no habría hecho más que decirnos que alcanzáramos el nirvana por nuestra cuenta y nos salváramos por nosotros mismos mediante la práctica del asceticismo. Él habría dicho: “Sólo practiquen el asceticismo por su cuenta. Sería bueno si se alcanzaran el nirvana y se convierten en divinos de esa manera.” Si el Señor fuera tal ser impotente, entonces siempre hubiéramos sido presa de la ansiedad por nuestros pecados. Sin embargo, el Señor que nos ha salvado a usted y a mí es perfecto, y no hay nada que no pueda hacer. Él tiene el poder de hacer todo y cualquier cosa. Es por eso que nuestro corazón está en paz, y por qué podemos dar gracias a Dios siempre por permitirnos creer en Él.
Desde que recibimos la salvación al creer en la justicia de Dios, hemos estado reuniéndonos todos los días para alabarlo. Es cierto que estamos muy cansados de laborar en nuestro trabajo y servir al Evangelio, al mismo tiempo. Pero así de cansados como estamos, la obra del Evangelio prosperará más así. Así como un grano de trigo tiene que sacrificarse y morir para dar muchos frutos, si nos abandonamos y sacrificamos nosotros mismos, la obra del Señor florecerá aún más. El Señor quiere cumplir su voluntad a través de la Iglesia de Dios. A través del Evangelio que manifiesta su amor perfecto y su obra de salvación, vamos a salvar todas las ovejas perdidas deambulando todavía fuera del redil, todas estas tristes ovejas que todavía no han venido por el Evangelio del agua y el Espíritu.
Nuestros corazones están agradecidos con el Señor por su omnipotencia. Puede haber algunas preocupaciones, tanto en su corazón como en el mío, y cuando nos fijamos en nuestras circunstancias, a veces podemos sentirnos desanimados, pero si confiamos en la omnipotencia del Señor y creemos que Él perfecciona a usted y a mí y nos da sus bendiciones perfectas, entonces podemos aún encontrar la paz de la mente, confiando en Su poder. Es con esta disposición que debemos vivir el resto de nuestras vidas por la obra del Evangelio, y luego encontrar a nuestro Señor cara a cara. ¿Entiende usted esto? No es tan difícil. Podemos hacer esto paso a paso. Yo sé muy bien cuán ocupado está usted. Todos nosotros estamos ocupados tratando de llevar a cabo la obra del Evangelio, pero creo que podemos renovar nuestra fuerza por la fe todos los días.
El Dios que ha salvado a usted y a mí es un Dios omnisciente y omnipotente. Cristo es el Dios omnisciente y omnipotente, y Él es también nuestro Salvador. Él es el único que tiene el poder para garantizar nuestro futuro eterno y la felicidad para nosotros. Yo pido a todos que crean en esto. Pongámonos todos a vivir por la fe en esta Verdad.
Puesto que usted y yo hemos sido salvos y convertidos en Hijos de Dios, todos nosotros debemos confiar en Jesucristo y alabarle. A veces, podemos sentir que esto no es un problema tan grande. Cuando juzgamos basados en nuestros propios pensamientos carnales, la fe es difícil de conseguir, pero si seguimos a Dios, confiando en su palabra, aun cuando perdamos ánimo y fuerza como resultado, todavía podemos levantarnos de nuevo. Es por eso que Isaías 40:31 dice:
“Pero los que esperan a Jehová
Tendrán nuevas fuerzas;
Levantarán alas como las águilas;
Correrán, y no se cansarán;
Caminarán y no se fatigarán.”
Si realmente vivimos esperando en Dios como este pasaje, entonces vamos a recibir nuevas fuerzas y nos levantaremos con alas como las águilas.
Aunque existen muchas religiones en el mundo, no hacen más que pelearse entre sí y decir que son mejores que el resto, y no hay verdadero Evangelio de la salvación. En las tales religiones, no hay Evangelio del agua y el Espíritu, y por lo tanto nadie puede nacer de nuevo y ningún corazón puede encontrar consuelo sin importar cuán devotamente las personas puedan practicar su religión. Es cuando nuestras almas realmente nacen de nuevo a través del Evangelio del agua y el Espíritu, que el Señor nos da el Espíritu Santo a nuestros corazones, y gracias a este Espíritu Santo y este Evangelio, podemos consolarnos mutuamente y animarnos unos a otros. Sin el Evangelio del agua y el Espíritu, también es imposible sacar nuevas fuerzas para volar con alas como las águilas.
¿Sigue usted sin poder creer que Jesucristo es Dios Todopoderoso, su absoluto Salvador, y su Pastor para su cuerpo y alma? ¿Todavía está rechazando el Evangelio del agua y el Espíritu de su corazón, pensando que no es el verdadero Evangelio? Si esto es cierto, entonces usted no tendrá más remedio que vivir de acuerdo con la corriente dominante del mundo. Usted no encontrará ningún consuelo o fuerza. Sin embargo, si usted conoce la Verdad y acepta el Evangelio del agua y el Espíritu confiando en Dios, entonces usted puede evitar caer en una inútil religión llegando a tener verdadera fe.
Estoy verdaderamente agradecido con el Señor por habernos dado el Evangelio del agua y el Espíritu y hacernos creer en esta Palabra. También estoy agradecido de que a causa de mi fe en este Evangelio, no me preocupo más de ningún futuro incierto. Si Dios fuera imperfecto, entonces me habría preocupado sin importar cuantas veces haya oído la Palabra, sino porque Dios es omnisciente y omnipotente, no tengo absolutamente ninguna preocupación. Si Dios fuera impotente
a pesar de tener un buen corazón, entonces esto también me habría hecho ansiosos, sino porque el Señor no sólo me ha salvado del pecado sino que es fundamentalmente el Dios omnisciente y omnipotente, nunca estoy ansioso. Él hizo el mundo. Él es el Alfa y la Omega, el principio y el fin, y todas las cosas por él fueron hechas. Como yo estaba escribiendo mis comentarios sobre el Libro del Apocalipsis, sentí aún un mayor agradecimiento con el Señor por el hecho de que todo estaba planeado en Jesucristo, y este plan se ha realizado en Jesucristo.
Tengamos todos fe en el Evangelio del agua y el Espíritu y vivamos por la fe. Si bien es cierto que he estado muy ocupado formando a nuestros trabajadores del ministerio, siento un gozo indescriptible cada vez que estoy aquí y predico. Al capacitar a nuestros trabajadores del ministerio, los probé para ver si habían o no recibido la verdadera fe y de corazón el Evangelio de Dios, y todos pasaron la prueba. Fue tal alegría para mi el llevarlos por la fe y verlos con firmeza en esa convicción.
Hay mucho trabajo que todavía necesitamos hacer. A medida que nuestros libros son continuamente subidos como libros electrónicos en nuestro sitio web, mucho más lectores de todo el mundo los descargarán y leerán. Entonces el verdadero viento de avivamiento despertará en todas las comunidades cristianas por todo el orbe. La gente se sorprenderá de vernos predicando el Evangelio del agua y el Espíritu con tanta audacia, y estarán aún más sorprendidos al ver que todo lo que decimos es probado por la Biblia.
El Evangelio del agua y el Espíritu que estamos difundiendo es el único paso adelante que puede revivir el cristianismo corrupto de hoy. Aunque todo mundo en realidad admite que Jesucristo es la Verdad y que hay algo profundamente malo con las doctrinas cristianas de hoy, pocos han encontrado los medios para cambiar esto. Sin embargo, como el Evangelio del agua y el Espíritu está hoy en día proveyendo el diagnóstico exacto de la cristiandad de hoy y señalando claramente el avance que debe ser hecho, muchas personas se sorprenden de esto, diciéndose a si mismos: “Yo no sabía que había algo tan increíble.” En los días venideros, innumerable cantidad de gente no sólo se sorprenderá, sino que llegará a tener nuestra misma fe.
Para todo el mundo cristiano que está atrapado en las doctrinas sin esperanza, su único avance es el Evangelio del agua y el Espíritu. Aunque hay muchos infieles, porque el Evangelio del agua y el Espíritu es la Verdad, si creen en esta verdad y la siguen, entonces habrá todavía más naciendo de nuevo por todo el globo. Esto se hará realidad sin falta, porque el Señor Jesús dijo: “También tengo otras ovejas que no son del redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor” (Juan 10:16). Es entonces nuestro deber el trabajar aún más diligentemente para llevar esta obra a la realidad.
¿Ha leído el correo electrónico enviado por un hombre en Los Estados Unidos que obtuvo el grado de maestro en Teología? Este hombre, que había terminado los estudios de posgrado, fue encarcelado por un crimen, y mientras estuvo en la cárcel leyó uno de nuestros libros y recibió el perdón de los pecados. Y este hombre, que se ha convertido en nuestro hermano, ahora es el líder de un grupo de estudio bíblico en la cárcel. Un hombre que había aprendido sólo de doctrinas cristianas irrelevantes para el verdadero Evangelio está ahora reuniendo criminales convictos y predica el Evangelio verdadero, y sobre el pecado, la obra de Juan el Bautista y el bautismo recibido por Jesús. Él explica a detalle cómo todos los pecados del mundo fueron pasados a Jesús, y cómo fueron remitidos todos ellos.
El primer volumen en Inglés de nuestros libros es una guía muy buena para estudiar la Biblia, ya que explica el Evangelio del agua y el Espíritu en detalles concretos. Las prisiones norteamericanas son frecuentemente visitadas por los “pastores de alimentación.” Ellos son llamados “pastores de alimentación” porque traen mucha buena comida para compartir e ir después a casa diciendo simplemente: “Vamos a vivir virtuosamente. Cuando sean liberados de la prisión, traten de ser buenas personas. Amén.” Estas personas son claramente diferentes de nuestro hermano en la prisión estadounidense que está compartiendo el Evangelio del agua y el Espíritu con sus compañeros reclusos. Aunque él es un preso, su corazón se ha liberado del pecado, y él es capaz de explicar claramente a los otros presos por qué, tanto ellos como él no pudieron mas que cometer delitos y encontrarse en la cárcel.
Entre los internos, debe haber algunas personas con un largo historial criminal. Nuestro hermano está predicando el Evangelio del agua y el Espíritu a tales habituales delincuentes, diciéndoles: “¿Por qué cometen delitos de nuevo desde el momento en que salen de la cárcel? La razón por la que continúan cometiendo delitos una y otra vez es porque el pecado esta fundamentalmente en su naturaleza. Pero, a pesar de que nacieron como alguien que no puede dejar de cometer pecados, el Señor ha borrado todos sus pecados con el Evangelio del agua y el Espíritu.” ¿No se pondrían en shock todos los que escuchan la palabra del Evangelio? Y muchos de ellos creerán en el Evangelio, recibirán el perdón de los pecados, y vivirán con alegría. Cuando son liberados de la prisión como gente-nacida de nuevo, nunca van a cometer ningún delito de nuevo o volver a la cárcel.
Mis compañeros creyentes, mi corazón está inundado de alegría de que ahora tenemos un compañero de trabajo en una prisión de Estados Unidos. Puedo fácilmente imaginar qué sorprendido este hermano debe haber estado en el momento en que tomó la Palabra. Cuando leo sus cartas, Entiendo perfectamente lo que hay en su corazón. Además, hay muchos compañeros de trabajo en todo el mundo que hacen la traducción y revisión de nuestros libros, y cada vez que leo sus cartas, puedo sentir cómo se regocija el Espíritu Santo en nuestros corazones. Hemos añadido otro compañero de trabajo ministrando en la prisión; entre nuestros traductores, hay pastores también; y muchas personas en todo el mundo están naciendo de nuevo creyendo en el Evangelio del agua y la sangre que usted y yo creemos. ¡Es algo maravilloso!
El Evangelio del agua y el Espíritu, que se basa en la palabra de las Escrituras, no tiene defecto alguno para ser presentado a toda la gente a lo largo de todo el orbe. Usted y yo sólo difundimos la Palabra de Dios, porque ya hemos entendido el Evangelio del agua y el Espíritu, y creemos en Jesucristo y predicamos lo que El ha hecho por nosotros. Esta Palabra que estamos difundiendo es completamente impecable y perfecta, no importa donde sea dicha. Eso es porque Dios lo ha dado. Y por eso la gente de todo el mundo está recibiendo el perdón de los pecados. Podemos escuchar las voces de todos los rincones del mundo alabando a Dios. Cuando nuestro libro de himnos se traduzca a todos los idiomas y se comparta a todos, todos vamos a estar cantando las misma alabanzas, y estoy seguro de que esto, también va a ser muy inspirador para todos nosotros.
Mis hermanos en la fe, soy una persona que ama el predicar la Palabra. No puedo imaginar vivir sin predicar la Palabra. Como la Palabra de Dios me llena completamente, hay pan abundante para compartir con el mundo entero. Me duele no compartir la Palabra de Dios y proveerla a la gente de todo el mundo.
Así que vamos a capacitar a nuestros trabajadores del ministerio y vivir con diligencia por la fe. No estoy aconsejando que debamos trabajar solo con diligencia sin confiar en Dios Todopoderoso, pero que debemos vivir por la fe en el Dios Todopoderoso, que nos ha salvado y hecho ser fieles a Él. Nuestros corazones se regocijaron entonces. ¿Comprende esto? Debido a nuestros defectos, nuestro trabajo no puede llevarse a cabo por completo tan sólo confiando en nosotros mismos, y así, en nuestros corazones, pongamos toda nuestra confianza en Dios.

Estoy tan feliz de que usted y yo hemos sido salvados. Estoy muy agradecido con el Señor por que Él nos ha salvado perfectamente a pesar de nuestras faltas, y también lo alabo por su perfección. ¿Su corazón tiene un deseo así de alabar la justicia de Dios? Cada vez que pienso en la salvación del Señor, mi corazón se desborda de gratitud al Señor, y no puedo dejar de alabar su justicia. Le doy todo mi agradecimiento al Señor.