The New Life Mission

Sermones

Tema 9: Romanos

[ Capítulo 1-1 ] Introducción a Romanos

“La Epístola de Pablo el Apóstol a los Romanos” puede ser mencionada como el tesoro de la Biblia. Principalmente trata con el asunto de cómo obtener la justicia de Dios, creyendo en el evangelio del agua y el Espíritu. Comparando Romanos con la epístola de Santiago, alguien definió lo primero como ‘la palabra de los tesoros’ y lo segundo ‘las palabras de paja’. Sin embargo, Santiago es la Palabra de Dios tanto como lo es Romanos. La única diferencia es que Romanos es valioso, ya que provee una visión general de la Biblia, y Santiago es valioso por que es la palabra que hace que el justo viva por la voluntad de Dios.
 

¿Quién es el hombre, Pablo?
 
Primero leamos Romanos 1:1-7. “Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios, que él había prometido antes por sus profetas en las santas Escrituras: acerca de su hijo, nuestro Señor Jesucristo, que era del linaje de David según la carne, que fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos; y por quien recibimos la gracia y el apostolado para la obediencia a la fe en todas las naciones por amor de su nombre; entre los cuáles estáis también vosotros llamados a ser de Jesucristo. A todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados a ser santos: Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del señor Jesucristo”.
Estos pasajes pueden ser contados como “los saludos de Pablo a los cristianos en Roma.” Pablo los saluda como un siervo de Jesucristo, quien llega a ser la justicia de Dios.
El versículo 1 habla acerca de la pregunta ‘¿Quien es Pablo?’ El era un Judío que conoció al Señor resucitado en el camino a Damasco, quien fue un vaso escogido por el Señor (Hechos 9:15) para predicar el evangelio a los gentiles.
 

Pablo predico el evangelio verdadero basado en el Sistema sacrificial y en las Profecías del Antiguo Testamento
 
En el versículo 2, el Apóstol Pablo estaba predicando el evangelio basado en las palabras del Antiguo Testamento. El definió “el evangelio de Dios” como “que él había prometido antes por sus profetas en las santas Escrituras.” A través de este versículo, podemos ver que Pablo el Apóstol predico el evangelio del agua y el Espíritu basado en el sistema sacrificial del Antiguo Testamento. Además, el versículo 2 indica que Pablo fue escogido para evangelizar.
La frase ‘por sus profetas en las santas Escrituras’ implica la promesa de Dios de enviar a Jesucristo, quien aparece en el sistema sacrificial ó las profecías del Antiguo Testamento. Todos los profetas, incluyendo a Moisés, Isaías, Ezequiel, Jeremías, y Daniel, fueron testigos del hecho de que Jesucristo vendría a este mundo y moriría en la cruz después de tomar sobre si los pecados del mundo.
¿Como era el evangelio que el Apóstol Pablo llevo? El predico el evangelio del agua y el Espíritu que hablaba acerca del Hijo de Dios, Jesucristo.
Alguna gente dice que las palabras del Antiguo Testamento ya han terminado, y otros insisten sobre el mismo punto, dando las palabras de Mateo 11:13 como evidencia. Algunos evangelistas muy conocidos aún ignoran la totalidad del Antiguo Testamento.
Sin embargo, Dios nos hizo una promesa a través del Antiguo testamento y èl ha cumplido esta promesa a través de Jesucristo en el Nuevo Testamento. Por lo tanto, en el mundo de la fe, el Nuevo Testamento no puede existir sin el Antiguo Testamento, y de la misma manera, las palabras del Antiguo Testamento no pueden ser cumplidas sin las palabras del Nuevo Testamento.
El Apóstol Pablo fue escogido para el evangelio de Dios. Entonces bien, la pregunta es, “¿Qué clase de evangelio predico?” El predico el hecho que Jesucristo vino a este mundo y nos salvo de todos nuestros pecados a través del evangelio del agua y el Espíritu basado en el Antiguo Testamento. Por lo tanto, siempre que estemos predicando el evangelio del agua y el Espíritu debemos hacerlo basados sobre el sistema sacrificial y las profecías del Antiguo Testamento. Solo entonces la gente podrá llegar a creer que el evangelio del Antiguo Testamento es la verdad, y que el Nuevo Testamento es el cumplimiento de las palabras del Antiguo Testamento.
Desde el principio del Nuevo Testamento, podemos descubrir que un énfasis estaba puesto sobre el bautismo que Jesús recibió de Juan y su sangre sobre la cruz. Mientras que en la medula del Antiguo Testamento, había un sistema sacrificial, el cuál era el camino redentor para un pecador. El/ella tenían que pasar su pecado por la imposición de manos sobre la cabeza de la ofrenda por el pecado y hacerlo desangrar hasta que moría para ser perdonado por el pecado.
Entonces, si existía la imposición de manos y la sangre de los animales sacrificados para la remisión del pecado en el Antiguo testamento, ¿qué había entonces en el Nuevo Testamento? Estaba el bautismo que Jesús recibió y su sangre sobre la cruz. Además, el sumo sacerdote mencionado en el Antiguo Testamento (Levítico 16:21) era el equivalente de Juan el Bautista en el Nuevo Testamento.
Los versículos 3 y 4 hablan acerca de la pregunta, “¿Que clase de persona era Jesús?” Los versículos explican su carácter genérico. Jesucristo nació físicamente de la familia de David y por el Espíritu de santidad, el era reconocido como el Hijo de Dios por su poder de resurrección de entre los muertos. Por lo tanto, el se hizo el Salvador dando el agua y la sangre para aquellos que creyeron en èl. Jesucristo se hizo el Dios de la salvación, el rey de reyes, y el eterno sumo sacerdote del cielo para todos aquellos que creyeron.
En algunas teologías cristianas, la divinidad de Jesús ha sido negada. Estas teologías dicen, “El solo fue un joven sobresaliente.” Aún mas, de acuerdo a la Nueva teología, “Hay salvación en todas las religiones.” Por lo tanto, en seminarios liberales, la gente insiste en que deben aceptar un exorcismo, budismo, catolicismo y todas las demás religiones de este mundo. La llamada teología liberal dice que a todos se les debe dar respeto, y por lo tanto, todos los humanos se deben de unir y ser ‘uno’.
Sin embargo, claramente estaba dicho en la Biblia que en el principio, Dios creo los cielos y la tierra. ¿Entonces, quien es este Dios? Es Jesucristo. El nombre ‘Cristo’ significa haber sido ungido con aceite. En el Antiguo Testamento, un rey o un profeta era ungido en la cabeza por el sumo sacerdote. Por lo tanto, se refiere a Jesús como el rey de reyes. Una persona que niega a Jesús como Dios, no es creyente de Dios.
En la actualidad, la fe de la gente a través del mundo se esta dirigiendo hacia el ecumenismo basado en el pluralismo religioso. Alaban y adoran mientras combinan toda clase de elementos, desde las religiones paganas como el budismo y el confucionismo. En ciertos momentos, la congregación adora de una manera budista, y en otras ocasiones lo hacen de una forma cristiana. Bien, puede haber una deliciosa fusión de comida. Sin embargo, cuando hablamos de fe entre más pura mejor.
Por lo tanto, la respuesta a la pregunta en los versículos 3 y 4, ‘¿Quién es Jesús?’ Es el que ha sido reconocido como el Hijo de Dios por su poder de resurrección sobre la muerte. Cristo se hizo el Señor y Salvador de nosotros.
Los versículos 5 y 6 hablan de como Pablo llego a ser un apóstol a través de Dios. El llego a ser un testigo para predicar el evangelio a los gentiles para que ellos pudieran recibir la salvación, creyendo en Jesucristo.
 

¿Qué clase de autoridad tenía el apóstol Pablo?
 
Como está escrito en el versículo 7, el apóstol Pablo tenía la autoridad de bendecir a los creyentes de Jesús por el nombre de Dios. La autoridad de un apóstol significa el poder espiritual de ser capaz de bendecir a la gente por el nombre de Jesucristo.
Por lo tanto, Pablo podía decir, “Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo”
Aquí, me gustaría pensar un poco más acerca de esta bendición. Parecía que el apóstol Pablo tenía la autoridad para bendecir a la gente, y siempre que acabamos los servicios de adoración los domingos, cerramos con bendiciones. “Dios desea dar esta clase de bendición a los santos.” Las palabras originales de bendición son las siguientes.
Comencemos con Números 6:22. “Jehová habló a Moisés, diciendo: ‘Habla a Aarón y a sus hijos, y diles: ‘Así bendeciréis a los hijos de Israel. diciendoles: Jehová te bendiga y te guarde. Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro y ponga en ti paz.””
Al supremo sacerdote Aarón y a sus hijos les fue dicho, “Asi bendecireis a los hijos de Israel.” Si ellos bendecían a los Israelitas de esta forma, Dios seguramente los bendecirá como se dijo en las Escrituras. Cuando damos una mirada a todas las epístolas Paulinas, podemos ver que el decía con frecuencia, “La Gracia de nuestro Señor jesucristo sea con todos vosotros.” Esto indicaba que no era él mismo el que daba las bendiciones, si no era Dios quien lo hacía. Por lo tanto, el apóstol Pablo siempre daba bendiciones a los santos cada vez que terminaba una de sus epístolas.
Pablo tenía la autoridad de dar bendiciones a la gente de Dios. Esta autoridad no era dada a todos los ministros cristianos. En su lugar, era dada solo a los siervos de Dios. Cuando los siervos de Dios dan bendiciones diciendo que verdaderamente desean dar bendiciones, entonces Dios les concede estas bendiciones de acuerdo a lo que se dijo.
Dios no solo da autoridad a sus siervos, si no también a todos los santos nacidos de nuevo. Dios dice, “A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos, y a quienes se los retuviereis les son retenidos” (Juan 20:23). El concede esa clase de autoridad a todos los justos. Por lo tanto, uno debe prestar atención de no confrontar a los santos nacidos de nuevo ó a sus siervos, porque es lo mismo que confrontar a Dios. Porque Dios les ha concedido la autoridad de bendecir ó maldecir a sus apóstoles, así como también a sus siervos y a los justos.
 

El Apóstol Pablo quien desea impartir el regalo Espiritual a los santos
 
Leamos Romanos 1:8-12. “Primeramente doy gracias a mi Dios  mediante Jesucristo, con respecto a vosotros, de que vuestra fe se divulga por todo el mundo. Porque testigo me es Dios, a quien sirvo en mi espíritu en el evangelio de su Hijo,de que sin cesar hago mención de vosotros siempre en mis oraciones, rogando que de alguna manera tenga al fin, por la voluntad de Dios, un prospero viaje para ir a vosotros, porque deseo veros, para comunicaros algún don espiritual, a fin de que seáis confirmados; esto es, para ser mutuamente confortados por la fe que nos es común a vosotros y a mi.”
Primero que nada, ¿porque daba gracias a Dios el apóstol Pablo? El le daba gracias a Dios por los cristianos en Roma ya que ellos creían en Jesús y a través de ellos, el evangelio era predicado a otra gente.
En los versículos 9 y 10, uno puede hacer la pregunta, “¿Porque el apóstol Pablo quería pasar a Roma durante su viaje misionero?”
La razón para esto era porque si el evangelio del agua y el Espíritu hubiese sido predicado en ese tiempo en Roma, hubiera sido esparcido a todo el mundo. Así como todo el mundo en la actualidad mira hacia América, en tiempos antiguos, Roma era el centro del mundo y había un dicho que decía, “Todos los caminos van a Roma.”
Nosotros estamos trabajando mucho para predicar el evangelio en América. Si nosotros esparcimos este evangelio del agua y el Espíritu en América, muchos misioneros se levantarán e irán al mundo a predicar este precioso evangelio a otros. Por lo tanto, Pablo deseaba ir a Roma.
 

El regalo espiritual del cuál habla Pablo
 
En el versículo 11, esta escrito, “porque deseo veros, para comunicaros algún don espiritual, a fin de que seáis confirmados.”
¿Qué es lo que el apóstol Pablo quiere decir con impartir algún don espiritual para que la gente sea confirmada? El don espiritual del cuál habla es el evangelio del agua y el Espíritu, el cuál nosotros estamos predicando. En el versículo 12, esta escrito, “esto es, para ser mutuamente confortados por la fe que nos es común a vosotros y a mi.” Decir que algún don espiritual sea impartido para permitir a la gente ser establecida y motivada por la fe mutua de ambos, la de Pablo y la de ellos, esto era porque llevando el evangelio del agua y el Espíritu, Pablo quería que la gente descansara, se sintiera cómoda, recibiera bendiciones y tuviera comunión dentro de la misma clase de fe.
Lo que Pablo el apóstol está diciendo es que el deseaba que juntos se motivaran por la mutua fe y se muestra en que el anhelaba predicar una vez más el evangelio del agua y el Espíritu Santo a la iglesia romana. Ahora, todos los miembros de nuestra iglesia entienden y creen concretamente en el evangelio del agua y el Espíritu, pero parece haber algunos cristianos nominales que no creen en el verdadero evangelio con el pasar del tiempo. De la misma forma, la iglesia en Roma puede estar en la necesidad de refrescar el evangelio.
Por lo tanto, el apóstol Pablo dijo que él podría haber sido motivado por la mutua fe en el. De hecho, recibimos confort ante la presencia de Dios y nuestros corazones pueden descansar en paz, gracias a la fe en el evangelio del agua y el Espíritu. No seriamos capaces de descansar en paz sin el evangelio del agua y el Espíritu.
Más aún, escrito está, “para comunicaros algún don espiritual, a fin de que seáis confirmados.” Este regalo espiritual es el evangelio del agua y el Espíritu. Uno puede llegar a ser hijo de Dios y recibir bendiciones solamente si el/ella cree en el evangelio del agua y el Espíritu.
¿Sin embargo, de que le sirve a la gente vivir virtuosamente o fielmente, dejando de beber y de fumar, y sin hacer cosas malas, sino conocen el evangelio del agua y el Espíritu, aunque de alguna forma crean en Jesús? Sus acciones no tienen nada que ver con la justicia de Dios. La justicia de Dios es mucho mayor que aquella de los seres humanos. Es fácil llevar gente a la iglesia, pero es más importante predicar el evangelio del agua y el Espíritu a estos nuevos creyentes para que puedan ser perdonados de todos sus pecados y llegar a ser los hijos de Dios y estar vestidos con las bendiciones espirituales del cielo.
El apóstol Pablo quería que los santos en Roma fueran motivados a través de su propia fe. Así que dijo, “esto es, para ser mutuamente confortados por la fe que nos es comun a vosotros y a mi.” Por lo tanto, el apóstol Pablo tenía que predicar el evangelio a toda la congregación de la iglesia para que tuvieran fe, y así ser establecidos por su propia fe en el evangelio del agua y el Espíritu y enseñarles lo que en realidad era.
Esto es lo que hizo al apóstol Pablo diferente de los otros evangelistas en el mundo actual. En la epístola a la iglesia Romana, el apóstol Pablo dijo que él quería que la gente fuera confirmada por la impartición de un don espiritual, y motivarlos por la fe mutua de ambos, la gente y él. Esto es lo que los predicadores de las iglesias existentes de la actualidad deberían aprender del apóstol Pablo. El apóstol Pablo solía predicar el evangelio del agua y el Espíritu con el cuál uno puede discernir a los hermanos verdaderos de los falsos.
Actualmente, las iglesias permiten que un grupo de nuevos participantes reciban enseñanzas doctrinales por un periodo de 6 meses, y dentro de un año, finalmente son bautizados. Eso es todo. Son bautizados sin importar si conocen ó no, acerca del evangelio del agua y el Espíritu, que fue cumplido en Jesús. En otras palabras, aunque la gente se ha hecho miembro de una iglesia, no han sido capaces de llegar a ser hijos de Dios que han obtenido su justicia. La única cosa que les piden los ministros de las iglesias actuales a los nuevos creyentes es que memoricen los 10 Mandamientos y el credo de los apóstoles. Si el nuevo creyente pasa la prueba de memorización, entonces se les pregunta, “¿Vas a dejar de beber? ¿Dejaras de fumar? ¿Ofrecerás tu diezmo cada mes? ¿Vivirás una buena vida?”
La razón por la que las iglesias de Europa, Asia, y alrededor del mundo llegan a distanciarse de la justicia de Dios, es porque ellos persiguen la justicia humana. En la actualidad, aún en Corea, ó la llamada ‘Jerusalem de Asia’, la población de cristianos está disminuyendo. Ahora, el tiempo ha llegado en el cuál nadie quiere ir a la iglesia a menos que haya un evento especial dentro de la iglesia, como un festival de alabanza ó un concierto pop. Aún si la gente va, los sermones que son dados a los jóvenes contienen temas tales como, ‘No fumes, vive una vida virtuosa, guarda el santo Domingo y has mucho trabajo voluntario’, que no tienen nada que ver con la justicia de Dios.
Debido a que el humano es pronto para pecar y muy frágil para dejar de hacerlo, el/ella deben depender del Señor. Por lo tanto cuando la gente viene a la iglesia de Dios, debemos llevarles al evangelio del agua y el Espíritu para que ellos puedan obtener la justicia de Dios. A ellos, deberíamos de pasarles en realidad la justicia de Dios que dice que tú y yo hemos sido hechos libres del pecado, aunque seguimos siendo insuficientes.
Asegurate de tener esto en mente. Uno solo puede vivir de acuerdo a la voluntad de Dios después de que el/ella ha llegado a estar libre del pecado, creyendo en la justicia de Dios. Uno puede predicar el evangelio una vez que sus propios problemas de pecado han sido resueltos. Nuestra labor de predicar el evangelio a otros no debe preceder al arreglo de nuestros propios problemas con el pecado. Uno nunca puede predicar el evangelio verdadero a otros a menos que sus propios problemas con el pecado hayan sido resueltos.
Se dice que el apóstol Pablo verdaderamente impartió algunos dones espirituales a otros. El regalo acerca del cuál hablaba Pablo no es el regalo de lenguas raras ó sanidad, del que se habla en el Movimiento Pentecostal de la cristiandad actual. La mayoría de los cristianos consideran algún fenómeno extraño como el ver visiones, profetizar, el hablar en lenguas ó la sanidad de enfermedades como los regalos.
Sin embargo, estos no son los regalos espirituales del cielo. El ver visiones mientras se esta orando, definitivamente no es un regalo espiritual. Una persona gritando salvajemente ó una persona en una cueva enloqueciendo cada ves que el/ella escuchan sonidos extraños y que no pueden conciliar el sueño por tres noches, no son el regalo de Dios. Alguien que dice que es capaz de hablar en otras lenguas y cae inconsciente al piso después de palabras extrañas ‘la-la-la-la’ con una lengua retorcida, no es algo que se vea como una señal de alguien que ha recibido el Espíritu Santo. En lugar de eso, es parecido a los pacientes con mente inestable de una institución que siguen enloqueciendo. Sin embargo, existen los llamados ‘avivamientos carismáticos’ que insisten en que ellos pueden enseñar a los cristianos ha hablar otras lenguas o como recibir al Espíritu Santo. Están haciendo algo muy equivocado y la fe que ellos poseen definitivamente no es correcta. 
El agua viva del Espíritu Santo fluye de nuestros corazones cuando fielmente hacemos el trabajo espiritual de Dios y seguimos al Señor. El agua del Espíritu Santo sobreabundara en nuestros corazones cuando aminoren las obras carnales y en su lugar sigamos las obras espirituales.
Los cristianos deberían obtener el regalo espiritual de la remisión del pecado, creyendo en el evangelio del agua y del Espíritu. Alguien dijo que innumerables cristianos se dirigen hacia el infierno a través de las sillas de las iglesias actuales. Esto indica que las iglesias actuales motivan la justicia humana en lugar de predicar la justicia de Dios.
Hermanos, aún si alguno ha amontonado mucha justicia humana después de ir a la iglesia, esto no quiere decir que el/ella puede recibir el regalo espiritual por tales obras. Debemos tomar la justicia de Dios en nuestros corazones por la fe en el evangelio del agua y el Espíritu para que podamos obtener el regalo espiritual.
Vamos a leer los versículos del 13 al 17. “Pero no quiero, hermanos, que ignoréis que muchas veces me he propuesto ir a vosotros para tener también entre vosotros (pero hasta ahora he sido estorbado), para tambien tener entre vosotros algún fruto, como entre los demás gentiles. A griegos y a no griegos, a sabios y a no sabios soy deudor. Así que, en cuanto a mí, pronto estoy a anunciaros el evangelio también a vosotros que estáis en Roma. Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para la salvación a todo aquel que cree, al judío primeramente y también al griego, porque en el evangelio, la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: ‘Mas el justo por la fe vivirá’”.
El apóstol Pablo deseaba ir a Roma. Sin embargo, él no pudo hacerlo porque había sido estorbado. Por lo tanto, el tuvo que orar pidiendo que la puerta de su trabajo misionero fuera abierta. De la misma forma, debemos hacer la misma clase de oraciones mientras predicamos el evangelio por todo el mundo a través del ministerio de literatura. Solo si oramos así, el corazón de Dios será movido y solo cuando Dios abra la puerta y el camino para nosotros seremos capaces de llevar el evangelio del agua y el Espíritu por todo el mundo.
 

Pablo, quien tenía una deuda con toda la gente
 
¿A quienes les dijo el apóstol Pablo que tenía una deuda y que clase de deuda quiso decir en los versículos 14 y 15? El dijo que el había llegado a ser deudor a ambos, a los griegos y a los no griegos, y que a ellos les debía la predicación de el evangelio de el agua y el Espíritu. Agrego que el era deudor a los sabios y los no sabios. Por lo tanto, el deseaba predicar el evangelio tan bien como le fuera posible. 
Por lo tanto, el propósito del apóstol Pablo al escribirle a la iglesia era la de llevarles el verdadero evangelio. El descubrió que aún en los corazones de la gente dentro de la iglesia en Roma, el evangelio del agua y el Espíritu no estaba firme por la fe, y así el se refería al evangelio como al regalo espiritual. Por lo tanto el predico el evangelio del agua y el Espíritu, aún a aquellos que ya estaban dentro de la iglesia, así como a la gente del mundo. El dijo que era deudor a los sabios, y a los no sabios, los griegos, y todos los bárbaros.
¿Que clase de deuda debía Pablo? El tenía la deuda de tener que predicar el evangelio del agua y el Espíritu Santo a toda la gente del mundo. El insistía en llevar toda la deuda que tenía a la gente del mundo. De la misma forma, aún la gente que ahora tienen el evangelio del agua y el Espíritu deben la propagación del evangelio. La deuda que tienen que pagar es la de trabajar en llevar el evangelio. Esta es la razón por la cuál tenemos que llevar el evangelio del agua y el Espíritu a toda la gente del mundo ahora.
Equivocadamente la gente piensa que la sangre de la cruz es toda la salvación. Sin embargo, el evangelio celestial de lo cuál la Biblia es testigo es el evangelio del agua y el Espíritu, de lo cual también el apóstol Pablo testificó. Por lo tanto, en Romanos capitulo 6, Pablo dijo que el estaba bautizado en Cristo Jesús y también en su muerte. Debido a que existían cristianos nominales en la Iglesia de Roma que creían solo en la sangre de la cruz, Pablo deseaba llevarles el secreto escondido del bautismo que Jesús había recibido. De la misma forma, debemos predicar el evangelio del agua y el Espíritu a todos aquellos que no han sido capaces de escucharlo, aunque han estado por mucho tiempo dentro de la iglesia.
Cuando a los cristianos se les preguntan si poseen pecado ó no, creen que la pregunta en sí no tiene sentido y que desacreditan sus personalidades..Sin embargo, esta pregunta es de la mayor importancia y de enorme valor. Si los humanos están destinados a ir al infierno debido a sus pecados, ¿quien esta ahí para hacerles esta pregunta y proporcionarles una solución? Solo una persona que no tiene pecado en su corazón después de que ha nacido de nuevo por el evangelio del agua y el Espíritu puede hacer esa clase de pregunta y también dar la respuesta correcta a la gente. Solo los santos nacidos de nuevo pueden hacer que los pecadores nazcan de nuevo, llevándoles el evangelio real, esto es, el evangelio del agua y el Espíritu Santo, el cuál los pecadores nunca antes han oído.
Hermanos, aunque alguno crea en Jesús, pero no ha nacido de nuevo por el agua y el Espíritu Santo, entonces uno ni puede entrar ni puede ver el Reino de Dios. Por lo tanto se agradecido cuando encuentres gente que permiten a los pecadores recibir la remisión del pecado, llevándoles el evangelio del agua y el Espíritu. Entonces usted recibirá una gran bendición.
 

El evangelio del cuál Pablo no se avergonzaba
 
En el versículo 16, ¿cuál era el evangelio del cuál el apóstol Pablo no se avergonzaba? Era el evangelio del agua y el Espíritu. Porque este evangelio es el poder de Dios para salvación para todo aquel que crea, Pablo lo llamaba “mi evangelio” (Romanos 2:16, 16:25), y se refería a el con orgullo y grandeza en lugar de avergonzarse de el. La razón por la cuál el no se avergonzaba del evangelio del agua y el Espíritu es porque este evangelio hace que la gente este totalmente libre del pecado y destruye la barrera del pecado que separa a toda la humanidad de Dios.
¿Sería posible el lavado de los pecados si la gente creyera solo en el evangelio de la sangre de la cruz? Sería remotamente posible lavar los pecados cometidos hasta ahora con esta clase de fe, pero sería imposible limpiar nuestros pecados futuros. Por lo tanto, la gente con esta clase de fe trata de lavar sus pecados con oraciones de arrepentimiento cada día. Confiesan que sus corazones están llenos únicamente de pecado y no pueden evitar dejar de ser pecadores. Estos cristianos pecadores que poseen el pecado, no pueden hablar a los demás acerca del evangelio con sinceridad, ya que ‘el evangelio’ que tienen no es más que ‘las buenas noticias’ para ellos.
En griego el evangelio es ‘euaggelion’, el evangelio tiene la habilidad de desaparecer todos los pecados en este mundo. El único evangelio verdadero es como dinamita. Por lo tanto, una persona como Pablo, que creía en el evangelio del agua y el Espíritu que tiene la habilidad de eliminar el pecado, no se avergonzaba de ello. En nuestros días, aún los cristianos parecen que están avergonzados de predicar el evangelio. Sin embargo, aquellos que poseen la justicia de Dios son gente que se para con mas dignidad y gloria cuando están predicando el evangelio.
El apóstol Pablo no tenía ni la más mínima vergüenza mientras predicaba el evangelio. Era porque el evangelio que estaba predicando era el evangelio del agua y el Espíritu. Era porque este precioso evangelio era poder de Dios para salvación para todo aquel que cree.
Este evangelio es el poderoso evangelio que permite a cualquiera que crea en el, que sus pecados sean remitidos, sin importar quien se lo haya presentado a el/ella. Los pecados del mundo son completamente lavados si el oyente toma para si el evangelio con todo su corazón. Sin embargo, el evangelio de la sangre en la cruz solo le dice a la gente un evangelio incompleto, es decir, le dice a la gente que solo elimina su pecado original y así sus transgresiones adicionales tienen que ser lavadas diariamente por medio de oraciones de arrepentimiento. Esto deja un sabor posterior de pecado en sus oyentes. 
¿Acaso Jesús solo tomo una parte parcial de pecado porque su poder no era suficientemente bueno? Debido a que Jesús conocía a los humanos tan bien, El no dejo detrás ninguna clase de pecado. El tomo consigo todos los pecados con el agua, la sangre y el Espíritu Santo. Yo creo que este maravilloso evangelio da completa salvación del pecado a cualquiera que lo oiga y que crea el evangelio de Jesús’ bautismo y el derramamiento de su sangre sobre la cruz.
Por lo tanto, el evangelio tiene el mismo poder para cualquiera incluyendo a los judíos y a los griegos. El evangelio del agua y el Espíritu permite la misma salvación del pecado a cualquiera que crea en Jesús cuando el evangelio les es predicado. Por otro lado, cuando uno lleva algo más que el evangelio del agua y el Espíritu, el/ella recibirá la ira de Dios. Así que Pablo dijo “Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema” (Gálatas 1:8). El apóstol Pablo lo dijo claramente que solo está el evangelio del agua y el Espíritu que es el verdadero, de todos los demás evangelios.
Sin importar si uno es judío o gentil, o si uno cree en el Islam, Confucionismo, Budismo, Taoismo, el dios sol o cualquier otra cosa, cada persona tiene la oportunidad de escuchar el evangelio. Más aún, este evangelio les proporciona una oportunidad de ser salvos de todos sus pecados. Así que debemos decirles que Jesucristo es Dios, que él creo el Universo, que el vino a este mundo en semejanza de hombre para salvarnos, que él llevo todos nuestros pecados al ser bautizado por Juan, y que el recibió él juicio por nuestros pecados al morir en la cruz.
Por lo tanto, el apóstol Pablo no se avergonzaba del evangelio del agua y el Espíritu. Aunque el evangelio de la cruz solamente debe ser un evangelio vergonzoso, el evangelio del agua y el Espíritu de ninguna manera es vergonzoso; sino un evangelio claro y poderoso que sobreabunda con orgullo y dignidad. Cualquiera que cree en este evangelio recibe la llenura del Espíritu Santo por la fe en el hecho de que el/ella ha llegado a ser un hijo de Dios. De nuevo te digo a ti que el precioso evangelio del agua y el Espíritu Santo nunca podrá ser un evangelio vergonzoso. Sin embargo, el evangelio que solo cree en la sangre de la cruz es vergonzoso.
¿Cristianos, se sintieron avergonzados cuando tuvieron que predicar el evangelio de la sangre sobre la cruz únicamente? Se sentían avergonzados cuando llevaban y creían en el evangelio de la sangre sobre la cruz que no contemplaba el bautismo de Jesús. Porque te sentías avergonzado de predicar esta clase de evangelio sin sentido, siempre tenias que llorar ante el Señor o dar oraciones fanáticas en otras lenguas para rellenar tus sentimientos antes de salir a las calles a gritar “¡Crean en Jesús. Crean en Jesús!”
Esto es algo que uno puede hacer con sentimientos desbordantes, pero nunca algo que uno haría con una mente sobria. Esto es porque aquellos que creen solo en la sangre de la cruz gritan tumultuosamente y causan disturbios cada vez que salen a las calles a evangelizar. Teniendo el megáfono cerca de sus bocas, solo gritan las palabras, “Jesús, al cielo, incredulidad al infierno.” Sin embargo, un creyente del evangelio del agua y el Espíritu lleva el evangelio de una forma caballerosa; mientras abre su Biblia, toma té y platica con otros.
 

¿Que se dice acerca del evangelio de la justicia De Dios?
 
En el versículo 17, ¿que se dice que será revelado en el evangelio de Cristo? Se dice que “la justicia de Dios” es revelada en el evangelio de Dios. La justicia de Dios es totalmente revelada en el evangelio verdadero. Por lo tanto, se dice que la justicia de Dios es revelada de fe en fe y que el justo vivirá solo por la fe. El evangelio que solamente lleva la sangre de la cruz no contiene la justicia de Dios.
Hermanos, si se dice que uno tiene que hacer oraciones de arrepentimiento todos los días por sus pecados, aunque el/ella han sido ya perdonados de su pecado original, y que uno gradualmente puede llegar a ser santificado para que eventualmente llegue a ser una persona perfectamente justa, entonces ¿esta clase de fe contiene la justicia de Dios? Esto no es algo en lo cuál la justicia de Dios es revelada. Algo que revela la justicia de Dios habla acerca de cosas perfectas. El evangelio del agua y el Espíritu Santo habla acerca del evangelio perfecto de principio a fin.
Ustedes ofrecen oraciones diarias de arrepentimiento porque están cometiendo pecados todos los días como si tuvieran que hacer cubiertas nuevas de las hojas de una higuera para cubrir sus lados vergonzosos cada día, o tal vez cada semana o mes. Una persona que repetidamente es un pecador, haciendo oraciones de arrepentimiento diario, es como si cubriera su propio cuerpo lleno de vergüenza con las hojas de una higuera. Esta es la condición de las vidas religiosas de aquellos que creen solamente en el evangelio de la sangre en la cruz. Son los necios que no quieren usar las cubiertas de piel que Dios les ha dado gratuitamente, pero en su lugar disfrutan usar las cubiertas de las hojas de la higuera.
La sangre de Jesús sobre la cruz fue el resultado del bautismo de Jesús, y no fue el derramamiento de la sangre sobre la cruz por lo cuál Jesús fue capaz de llevar nuestros pecados. El tomo nuestros pecados al momento en que él fue bautizado, y murió para expiar los pecados del mundo. Por lo tanto la cruz fue el resultado del bautismo que él había recibido. Y ya que Jesús había tomado nuestros pecados a través de su bautismo, el derramamiento de la sangre en la cruz fue su obra final para expiar todos nuestros pecados. Jesús recibió todas las maldiciones del pecado en la cruz porque él fue bautizado.
¿Entonces como podemos obtener la justicia de Dios? La podemos adquirir conociendo y creyendo en el evangelio del agua y el Espíritu. Usted me preguntara, “¿Es usted un creyente del evangelio del agua y el Espíritu?” Entonces yo puedo responder inmediatamente y claramente ‘Si’ a esta pregunta. El secreto para obtener la justicia de Dios es creer en el evangelio del agua y el Espíritu. 
La razón para esto es porque el evangelio del agua y el Espíritu es la verdad y porque revela el amor de Dios y su justicia. Lo es también porque el evangelio del agua y el Espíritu contiene la remisión del pecado que Dios ha dado a la humanidad gratuitamente, la forma de llegar a ser hijos de Dios, las bendiciones de la vida eterna por lo cuál uno puede recibir el Espíritu Santo, y las bendiciones físicas y espirituales en la tierra.
El apóstol Pablo dijo que la justicia de Dios se revelaba totalmente en el evangelio del agua y el Espíritu que el estuvo predicando. Por lo tanto, el poner la justicia humana sin conocer la justicia de Dios es como pecar ante Dios. Más aún, un evangelio que solo cree en la sangre de la cruz, pero que no contiene la justicia de Dios, es falsa.
La justicia de Dios se refiere al evangelio real del agua y el Espíritu que él ha dado. El Antiguo y el Nuevo Testamento, juntos, nos salvan de nuestros pecados. El Antiguo Testamento prepara para el Nuevo Testamento y el Nuevo Testamento cumple las palabras de las promesas contenidas en el Antiguo Testamento. Dios nos salvo de los pecados del mundo, dándonos el evangelio verdadero en el cuál su justicia es totalmente revelada. Así, él salvó a la raza humana de todo el pecado.
Ahora mismo, todo el mundo debería volverse al evangelio del agua y el Espíritu. El único evangelio que salva a la gente del pecado es el evangelio original el evangelio del agua y el Espíritu. Hermanos, el mundo entero debe regresar al evangelio del agua y la sangre. Tienen que volverse a este evangelio del agua y el Espíritu, el cuál contiene la justicia de Dios.
La razón para esto es porque el evangelio del agua y el Espíritu es la única verdad que puede salvarnos del pecado. Solo el evangelio que contiene la justicia de Dios puede salvarnos, quitar todo el pecado y convertirnos en hijos de Dios. Más aún, el Espíritu Santo dentro de nuestros corazones protege a la gente de Dios y este Espíritu Santo ora por nosotros, nos bendice, siempre está con nosotros y nos da vidas eternas como regalo.
Es muy molesto ver que hay tanta gente que ni siquiera pone atención a este evangelio. Yo espero que todos crean en este evangelio del agua y el Espíritu Santo, teniendo un claro entendimiento del bautismo de Jesús. El bautismo que recibió Jesús de Juan no es algo que Jesús acepto porque él era modesto. La razón por la que él fue bautizado fue para cargar todos los pecados de este mundo. Juan quien fue el hombre más grande de entre aquellos nacidos de mujer, impuso sus manos sobre la cabeza de Jesús cuando lo bautizó. Esto forma un paralelo con la imposición de manos por el sumo sacerdote sobre la cabeza de la ofrenda sin defecto en el Antiguo Testamento (Levítico 16:21). La muerte de Jesús en la cruz fue el resultado de haberse hecho cargo de los pecados sobre su cuerpo, y es paralelo con el derramamiento de sangre de la ofrenda por el pecado y después de la imposición de manos, morir.
Debido a que este evangelio del agua y el Espíritu Santo ha sido mencionado en ambos, el Antiguo y el Nuevo Testamento, cualquiera que crea en el otro evangelio mientras que deja cualquier parte del original, tiene una fe errónea. Lo más importante y la primera cosa que hizo Jesús cuando el vino a este mundo fue el haber sido bautizado por Juan. Es incorrecto que tu creas que su bautismo es solamente un símbolo y pensar que Jesús fue bautizado solo por su modestia.
¿Que clase de persona es un hereje? En Tito 3:10-11, escrito está, “Al hombre que cause divisiones, después de una y otra amonestación deséchalo, sabiendo que el tal se ha pervertido, y peca y está condenado por su propio juicio.” Una persona auto-condenada significa alguien que admite y confiesa que el/ella poseen pecado. Por lo tanto, un cristiano que dice, “Soy un pecador” es un hombre divisivo, esto es, un hereje. Escrito esta, “ Al hombre que cause divisiones después de una y otra amonestación desechalo.”
Debido a que esta clase de cristiano es pervertido y está podrido, un santo sin pecado no debería acercarse al tal hereje, es de los que se han auto-condenado porque su propia fe y su vida religiosa se han podrido. Una persona que comete pecados imperdonables ante Dios es aquel que no quiere estar sin pecado creyendo en el evangelio del agua y el Espíritu, pero en lugar de eso continua pecando rechazando su salvación absoluta ante Dios, diciendo que el/ella sigue siendo pecador. Aquel que se auto-condena mientras que piensa que aunque el/ella creen en Jesús, el/ella tienen pecado y por lo tanto se llaman pecadores, es un hereje que se dirige al infierno.
Algunos cristianos ponen una calcomanía en la parte trasera de sus carros que dice, ‘Es mi culpa.’ Esto parece un dicho amable y suave cuando es visto por ojos humanos, pero en realidad, quiere decir, que ya que todo es culpa de uno, cosas como ir al infierno, convertirse en un hombre divisivo, y ser maldecido todo es por la propia culpa de uno mismo. ‘Es mi culpa’ es un dicho paradójico que dice que uno va a vivir una vida virtuosa. Sin embargo, el que apoya tal eslogan, que piensa que el/ella pueden vivir una vida virtuosa, esta retando directamente las palabras de Dios que definen a los humanos como semillas de iniquidad. Aquellos que persiguen esa clase de pensamiento humano, eventualmente recibirán toda clase de maldiciones.
¿De pura casualidad habrá entre ustedes gente que se auto-condene? Entonces usted debería de escuchar cuidadosamente una vez más mi sermón sobre romanos 3 que afirma que la remisión del pecado no se refiere a la doctrina de la Justificación. Romanos habla acerca de esto con gran detalle. El apóstol Pablo sabía de antemano lo que algún día la gente diría y por lo tanto dijo anticipadamente que llegar a ser sin pecado, es realmente llegar a estar sin pecado y no es solamente el llamar a un pecador justo. El también testifico claramente que solo el evangelio del agua y el Espíritu es la verdad. Por lo tanto, es natural que aquellos que creen solo en la sangre de la cruz lleguen a ser ignorantes y tontos mientras leen romanos.
La Epístola del apóstol Pablo a los romanos es una gran escritura porque testifica de el evangelio del agua y el Espíritu. Uno debe ser justificado después de creer en Jesús, aún si el/ella era originalmente un pecador antes de llegar a creer. Uno debe llegar a ser verdaderamente una persona justificada, que no posee pecado en su corazón. Así es como uno llega a tener la clase correcta de fe. 
Yo espero, que aún en este mismo instante, la fe de la gente que no sea completa, su fe sea eventualmente perfecta mientras ponen atención a las palabras del agua y el Espíritu a través de la iglesia que ha nacido de nuevo. Por favor aprendan más acerca del evangelio del agua y el Espíritu a través de estos sermones y confirmen las palabras de verdad.
Yo creo que Dios nos proveerá con las riquezas de las bendiciones celestiales.