The New Life Mission

Sermones

Tema 18: Génesis

[Capítulo 4-13] < Génesis 4, 5-17 > Tengan la fe correcta

< Génesis 4, 5-17 >
«Pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya. Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante. Entonces Jehová dijo a Caín: ¿Por qué te has ensañado, y por qué ha decaído tu semblante? Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él. Y dijo Caín a su hermano Abel: Salgamos al campo. Y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel, y lo mató. Y Jehová dijo a Caín: ¿Dónde está Abel tu hermano? Y él respondió: No sé. ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano? Y él le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra. Ahora, pues, maldito seas tú de la tierra, que abrió su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano. Cuando labres la tierra, no te volverá a dar su fuerza; errante y extranjero serás en la tierra. Y dijo Caín a Jehová: Grande es mi castigo para ser soportado. He aquí me echas hoy de la tierra, y de tu presencia me esconderé, y seré errante y extranjero en la tierra; y sucederá que cualquiera que me hallare, me matará. Y le respondió Jehová: Ciertamente cualquiera que matare a Caín, siete veces será castigado. Entonces Jehová puso señal en Caín, para que no lo matase cualquiera que le hallara. Salió, pues, Caín de delante de Jehová, y habitó en tierra de Nod, al oriente de Edén. Y conoció Caín a su mujer, la cual concibió y dio a luz a Enoc; y edificó una ciudad, y llamó el nombre de la ciudad del nombre de su hijo, Enoc».
 
 
La maldad de Caín
 
Mientras que Caín y Abel habían construido un altar a Dios y le habían llevado sacrificios, Dios solo aceptó el sacrificio de Abel y rechazó la ofrenda de Caín. Así que Caín se enojó mucho. Entonces Dios le dijo a Caín: «¿Por qué te has ensañado, y por qué ha decaído tu semblante? Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él».
Si Caín hubiese hecho lo correcto, ¿por qué se habría enfadado tanto que su cara se hubiese vuelto roja? Si hubiese hecho el bien, no se habría enfadado, aunque Dios no le hubiese aceptado. Por eso Dios le dijo a Caín: “¿Has hecho lo correcto? Como no has hecho lo correcto tu cara se ha puesto roja porque está enojado”.
Esto significa que Caín no hizo el bien, sino el mal. ¿Qué hizo mal? La maldad cometida por Caín consistió en no servir a Dios como su único Dios. Dios le había dado el sistema de sacrificios a Adán y Eva y redimió sus pecados a través de este sacrificio. Dios habló de Su salvación a Adán y Eva y ellos se la explicaron a sus hijos. Caín había escuchado la salvación de Dios en muchas ocasiones de sus padres. Así que sabía muy bien que no se podía ofrecer un sacrificio de cualquier manera. También es posible que supiese qué tipo de sacrificio era aceptable para Dios.
Entonces probablemente se den cuenta de qué virtud no practicó Caín. Solo había un sacrificio que Dios quería recibir de Caín, como se lo había explicado a sus padres. Dios quería recibir una ofrenda de sacrificio. Caín debería haberle ofrecido a Dios un animal en vez del fruto de la tierra, es decir, debería haberle ofrecido un cordero y su gordura.
Sin embargo, Caín no escuchó la Palabra de Dios. Dicho de otra manera, en vez de escuchar solamente a Dios, hizo caso a otras cosas. Siguió sus propios pensamientos e ignoró las instrucciones de sus padres, sin tener en cuenta lo que Dios quería. El que Caín practicase la maldad ante Dios en vez del bien significa que no escuchó la Palabra de Dios y no creyó en Dios solamente. Así que Caín no hizo caso solamente a Dios, y esta fue su maldad.
 
 
Sirvan solo a Dios
 
Debemos saber qué tipo de maldad tiene la humanidad y cuáles son sus fallos. Solo cuando sabemos qué hacemos mal ante Dios podemos arrepentirnos y cambiar. La mayor maldad de todas ante Dios es no seguirle a Él solamente y hacer caso a otras cosas. Debemos servir a Dios como nuestro único Dios. Es un pecado no creer en este Dios trinitario como nuestro Dios y no servirle solamente a Él.
El nombre de Dios es Yahvé. Su nombre significa “Soy quien soy”. También le llamamos Jehová, o solamente Dios, y esto significa que Dios es el único Creador que creó el universo entero y todo lo que hay en él. Y no hay ninguna otra deidad para nosotros a parte de Dios. Si esto es cierto, entonces debemos poner nuestros corazones en Dios y debemos seguir y servirle a Él solamente. Aunque nuestras acciones sean insuficientes, debemos por lo menos darnos cuenta de lo siguiente: “Debo creer en Dios y seguirle solo a Él” y debemos hacerlo.
Para vivir una vida de fe correcta debemos entender la Palabra de Dios y creer así. Nuestros corazones deben tener conocimiento de la Palabra de Dios, y debemos poner nuestros corazones en Él. Debemos conocer la Palabra de Dios claramente y creer en ella de todo corazón. En otras palabras, nuestros corazones deben darse cuenta de lo siguiente: “Oh, así que debo servir solamente a Dios. Aunque haya muchas otras deidades creadas por los seres humanos, solo debo servir al verdadero Dios”. La fe correcta está basada en el conocimiento correcto de las Escrituras. Sin el conocimiento correcto de la Biblia, los cristianos están destinados a caer en la superstición o la idolatría. El Apóstol Pablo enseñó esta lección cuando habló sobre el don de lenguas diciendo: “Hablar en lenguas es para orar espiritualmente y hablar con Dios en espíritu. Sin embargo, mientras que sus espíritus están en comunión con Dios cuando hablan en lenguas, en su corazón no hay entendimiento. Así que para enseñar en la iglesia, es mejor decir cinco palabras con su entendimiento que decir diez mil en lenguas” (1 Corintios 14, 14-19). De esta manera, debemos entender la voluntad de Dios basándonos solamente en Su Palabra, y después debemos poner nuestros corazones en Su Palabra.
Sin embargo, Caín no puso su corazón solo en Dios. Como su corazón no estaba puesto en Dios, le llevó su ofrenda a Dios según sus propios pensamientos, y por eso Dios se negó a aceptarla, y Caín se enojó tanto que se puso rojo. En otras palabras, Caín no tenía conocimiento en su corazón ni bondad para decidir servir a Dios solamente. Como su corazón no estaba convencido de que era correcto servir a Dios solamente, le llevó un sacrificio según sus ideas y no ofreció el sacrificio que Dios le pedía. Esto era un pecado ante Dios y es el origen de toda la maldad.
Dios es absoluto. Y es el único Dios. Nos dice lo siguiente: “No tendréis otros dioses ante mí” (Éxodo 20, 3). Ante Dios, no tenemos otra opción. Solo hay una manera de tener fe y escoger servir a Dios solamente, el Ser Supremo. Si la gente no sirve a Dios solamente con fe absoluta, estará destinada a cometer pecados, ya haya nacido de nuevo o no.
Incluso después de nacer de nuevo, todavía pasamos por muchas dificultades y tentaciones en nuestras vidas. Por tanto, si no nos aferramos a lo correcto, es decir, si no servimos al Dios absoluto con nuestra fe absoluta, nos separaremos de Dios. Al final, si no lo hacemos, nos separaremos de Él. Aunque queramos creer en Dios, seguirle y servirle con todas nuestras fuerzas, si nuestro corazón no se da cuenta de que Dios es nuestro Dios y que no hay otros dioses, y si nuestros corazones no están en el lugar correcto, la fe verdadera no saldrá de nosotros. Sin embargo, solo si entienden que solo deben servir a Dios, podrán servirle.
Hay muchos dioses en este mundo. Cualquier cosa que la gente escoja para hacerla su dios se puede convertir en una deidad, desde el sol hasta la luna, una roca grande o incluso un árbol viejo. Por supuesto, ninguna de estas cosas puede ser un dios, pero cuando uno cree que Dios es el único Dios, puede recibir el poder de Dios. Por el contrario, la gente no entiende que Dios es el único todopoderoso y absoluto y por eso se pierde. Por eso se encuentran con tentaciones por el camino y hacen el sacrificio que no complace a Dios como hizo Caín. Así hacen el mal.
Nuestros corazones deben tener la fe clara en Dios solamente, que es uno. “El único Dios es mi Dios y le sirvo solo a Él con mi verdadera fe”. Este es el conocimiento adecuado que está arraigado en nuestros corazones por fe. Solo entonces estaremos llenos de fuerza, con una meta fija, y viviremos una vida de fe sirviendo solo a Dios y haciéndolo todo por Su Gloria, ya comamos o bebamos. Y cuando juzguemos, decidamos y hagamos cualquier cosa según Su voluntad, podremos vivir una vida recta.
 
 
Fijen sus corazones en la justicia de Dios
 
Nuestros corazones no deben estar partidos por dos objetivos. Debemos tener un solo objetivo, servir a Dios solamente. ¿Quién es nuestra deidad? Dios. ¿A quién debemos servir? ¿Quién es la deidad a la que debemos adorar? No es otro que Dios.
Cuando los corazones están divididos, pueden disfrutar de los placeres carnales. En esos momentos, nuestros corazones y nuestras vidas van de un lado a otro entre el Espíritu y la carne y por tanto no pueden vivir una vida recta y además no pueden guiar a otras personas a Dios correctamente, y acaban practicando la maldad como Caín. Por eso Satanás nos pide a los seres humanos que sirvamos al mundo y a Dios al mismo tiempo. Esto puede parecer una buena idea.
En medio del Jardín del Edén estaban el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal, y Dios le había dicho a Adán y Eva que comiese del árbol de la vida, pero no del árbol del conocimiento del bien y del mal. Sin embargo, Satanás tentó a Adán y a Eva para que pensasen: “¿Por qué solo puedo comer del árbol de la vida? No me gusta tanta restricción”. Entonces el Diablo les llevó a caer en el pecado. Satanás pudo tentar a Adán y Eva porque tenían el deseo carnal de ser como Dios y por tanto sus corazones estaban divididos.
Piensen en esto. Cuando nuestros corazones estaban divididos, ¿acaso nuestras vidas no eran caóticas y ruinosas? También era un dolor de cabeza pensar en dos objetivos diferentes a la vez. Debemos entender que Dios es la única deidad, y debemos creer en Él y seguirle. Debemos creer que solo hay un Dios, y servir solo a este Dios, el Dios que nos ha salvado y el Dios que nos ha creado. Debemos aferrarnos firmemente a lo que es verdaderamente correcto.
Incluso para los nacidos de Nuevo, puede haber dos, tres o cien deidades diferentes. Las posesiones materiales pueden ser un dios en nuestros corazones, nosotros podemos ser dioses, o la fama puede convertirse en nuestra deidad. Sin embargo, entre tantas deidades, solo Dios es el verdadero Dios. Por tanto solo debemos servir a Dios. Solo debemos creer en Dios, porque es nuestro Dios. Debemos trazar una línea en nuestros corazones diciendo: “Viviré el resto de mi vida creyendo en Dios solo, sirviéndole solo a Él y siguiéndole solo a Él”. Debemos decidir esto.
 
 
El único Dios
 
En coreano, la palabra hananim se utilice para referirse a Dios. Esta palabra coreana, hananim, significa el único Dios. La primera parte del himno nacional coreano dice: “Hasta que las aguas del Mar del Este y la montaña Baekdu estén secas y vacías, Dios (hananim) nos ayuda y protege. Que nuestra nación sea eterna”. Esta letra del himno nacional fue escrita por un cristiano. Escribió una letra magnífica. Como el himno pide a Dios que proteja a Corea hasta que desaparezca este planeta, considerando el significado de la letra, pienso que nuestro himno nacional es el mejor del mundo. Sin embargo, la palabra hananim se cambió por haneunim, que se refiere a un ser divino en los cielos. El autor claramente utilice la palabra hananim originalmente, pero de repente una persona ignorante la cambió por haneunim.
Aunque parezca una pequeña diferencia, en realidad muestra una gran diferencia de la fe. Los que solo creen en un ser divino que se llama Dios, creen lo siguiente: “Solo Dios es el Creador que hizo el universo y todo lo que hay en él, y solo es el Dios que nos ha salvado. Solo hay un Dios. Aunque exista Dios el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, son el mismo y único Dios para nosotros”.
Pero cuando se llama a Dios haneunim, esto significa que no se conoce al único Dios. El nombre haneunim implica que no solo hay un ser divino, sino que todo puede ser un dios, desde el dinero a otro ser humano, una ideológica, la belleza, etc. Este nombre se originó en el panteísmo, que dice que todo puede ser un dios. Por eso hay una gran diferencia entre estos nombres.
¿Qué trasgresión cometió entonces Caín? Aunque Caín sabía que tenía que recibir la remisión de los pecados al sacrificar un animal, y que solo había un Dios, pecó al no sacrificar un cordero como ofrenda. Sabía exactamente lo que tenía que hacer, ya que se lo había oído decir a sus padres. Pero a pesar de saberlo, Caín no hizo este sacrificio como debía, y así es como acabó pecando. Pensó: “No puede haber un solo Dios. Estoy seguro de que aceptará mi ofrenda aunque ofrezca otra cosa. No solo acepta un tipo de sacrificio”. Dicho de otra manera, el corazón de Caín tenía dos deidades. Hananim se convirtió en haneunim. Acabó cometiendo pecados al pensar que estaba bien tener dos deidades diferentes.
Cuando Caín llevó su ofrenda, Dios no la aceptó, y se enojó, e incluso su cara cambió de color. Pero no estaba enojado con Abel. Abel no significaba nada para él, ya que se lo mató de un golpe. Así que Caín no estaba enojado con su hermano, sino con Dios, pensando: “Dios, ¿de verdad tengo que hacer todo según Tu Palabra?”. Esto significa que estaba cuestionando a Dios diciendo: “¿Eres el único Dios?”. En otras palabras, Caín no estaba contento con Dios pensando: “Aunque seas Dios, debes aceptar mi ofrenda sea cual sea. ¿Por qué eres tan inflexible que solo aceptas mi ofrenda si la hago según Tu voluntad y Tu Palabra?”.
Su corazón y mi corazón pueden ser como el de Caín. Aunque Dios sea nuestro único Dios, Hananim puede convertirse en haneunim. Dicho de otra manera, podemos pensar en nuestras mentes: “Dios, ¿de verdad tenemos que servirte solamente? ¿Acaso no puedo servir otra cosa en mi vida? No te abandonaré, no te preocupes. Nunca te dejaré. ¿Por qué te iba a abandonar cuando me has salvado? No tienes nada de lo que preocuparte porque nunca se abandonaré”. En otras palabras, nuestras mentes pueden pensar: “¿De verdad solo tengo que creer en Dios y servirle solo a Él? ¿No puede servir otra cosa durante un tiempo? Todo el mundo necesita un poco de flexibilidad”, es decir, puede que sirvamos a Dios con algunas reservas. Si esto ocurre, acabaremos separándonos de Dios. Y al final tendremos una razón por la que enojarnos con Dios. Sin embargo, solo hay un Dios. Y solo este Dios es nuestro Dios, y por eso debemos servirles solo a Él.
Debemos recordarlo y grabarlo en nuestros corazones. Solo Dios es nuestro Dios. Y debemos creer en este Dios solo y seguirle y servirle. Si creemos en Dios como hizo Caín, moriremos.
 
 
Tengan el conocimiento correcto de Dios
 
Nuestro conocimiento de Dios debe ser claro. Nuestro Dios es una Trinidad. Por tanto, Dios Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son una familia. Estas tres Personas son el mismo Dios para nosotros. De esta manera nuestros corazones deben saber claramente quién es Dios. El conocimiento que tenía Abel de Dios era claro y conciso: “Solo este Dios es mi Dios, y como quiere recibir este tipo de ofrenda de mí, le ofreceré lo que desee. Mi fe puede parecer inútil a los ojos de mi hermano, pero sé que Jehová es mi Dios solamente, y este Dios es el único al que serviré”. Por eso, como Abel tenía un conocimiento claro de Dios tuvo fe ante Dios y ofreció el sacrificio aceptable a Dios. Por eso estuvo bendecido por Dios.
Un día, mientras Abel estaba en el campo su hermano Caín llegó y le golpeó para matarlo. De hecho, no es ninguna exageración decir que Abel fue golpeado hasta la muerte, porque era demasiado débil. Puede que se pregunten cómo es posible que esto sea una gran bendición y recompensa de Dios cuando Abel fue golpeado y asesinado por su hermano. Pero, ¿acaso no morimos todos? El hecho de que la fe de Abel fuese aprobada por Dios, y que pudiese ofrecer un sacrificio agradable a Dios, es una gran bendición. En otras palabras, el que Abel decidiese creer solo en Dios y seguirle es una gran bendición. Y esto fue posible porque Abel tenía un conocimiento claro de Dios.
Para nosotros nuestro conocimiento de Dios y nuestra fe en Él deben ser muy claros. Cuando somos salvados y nuestro conocimiento de Dios es claro, todo lo demás es claro. Por el contrario, si nuestro conocimiento de Dios no es claro, todo lo demás no estará claro. Esto se debe a que el conocimiento que tenía Caín de Dios era erróneo y por eso acabó matando a su hermano y fue reprendido por Dios. Había servido a dos deidades ante Dios, y por eso al final mató a su hermano y lo enterró, pero Dios visitó su conciencia y le ofreció la salvación. Sin embargo, Caín siguió insistiendo en que había dos deidades ante Dios y después de ser regañado por ofrecer un sacrificio que no era aceptable, y al final fue exiliado por Dios.
“¿Dónde estás Caín? ¿Dónde está tu hermano?”.
“¿Acaso soy el guardián de mi hermano? Dios, no aprecias mis esfuerzos, y no me entiendes. Puede que no haya hecho lo que querías que hiciese pero aún así me he dedicado a ti. Pero no has apreciado todos mis esfuerzos, ¿por qué me estás llamando? ¿Acaso soy el guardián de mi hermano? ¿Por qué me preguntas por él? Como lo sabes todo, búscale tú”. Eso tenía en el corazón Caín.
Entonces Dios le dio a Caín: “La tierra está manchada con la sangre de tu hermano y su voz me está llamando. Has matado a tu hermano. Así que por la sangre de Abel que has derramado con tu mano, la tierra ahora está maldita y dará espinas y sufrimiento para ti”. Dios maldijo a Caín de esta manera. Si Caín pensó que Dios no sabría lo que había hecho, subestimó a Dios. Cuando miramos cómo se comportó Caín, podemos ver que no le tenía miedo a Dios, aunque sirviese a dos deidades diferentes. Esto significa que Caín conocía a Dios solo según su propio conocimiento, en sus propios pensamientos. Por eso subestimó a Dios y no tuvo respeto por Él. Pensó que Dios no sabría que había matado a su hermano de un golpe, pero Dios le dijo: “La tierra está manchada con la sangre de tu hermano y me está llamando”. Entonces dijo: “Ahora estarás maldito. Te maldigo por matar a tu hermano”.
Solo entonces Caín reconoció a Dios por miedo. “¿Dios, ¿qué debo hacer? Quien me encuentre me matará”. Solo entonces tuvo miedo Caín. Por fin tuvo miedo de Dios y de la gente. Pueden preguntarse qué otras personas había en aquel entonces. En realidad Adán y Eva tuvieron muchos hijos. No solo tuvieron a Caín y Abel. Abel tenía muchos hermanos y hermanas más jóvenes que él. ¿Cuántos años tenía Adán cuando empezó a tener hijos? En general, la gente de aquel entonces empezó a tener hijos a los 100 años. Como la mayoría vivía unos 900 años en la antigüedad, solo eran maduros y tenían hijos cuando cumplían 100 años o así (Génesis 5, 3-10). Así que Adán y Eva siguieron teniendo hijos hasta que Caín y Abel se hicieron hombres y tendrían muchos hijos. Era normal tener muchos hijos en aquel entonces.
Caín estaba perdido por sus pecados y no sabía qué hacer. Le dijo Dios: “Hoy me has arrojado de la faz de la tierra; me esconderé de Tu cara; seré un fugitivo y un vagabundo en la tierra y si alguien me encuentra me matará”. Solo entonces Caín pudo reconocer a Dios finalmente. Dios fue a Caín después de que pecase y le reprendió por sus pecados diciéndole: “Serás maldito”. Solo entonces, cuando Caín escuchó esta voz de Dios, le reconoció. En otras palabras, Caín admitió que era el único Dios. Entonces había pensado: “¿Por qué va a haber solo un Dios? Puede haber dos o tres”, pero después admitió que estaba equivocado y que había solo un Dios.
Caín se desesperó. Se arrepintió de no haber creído en Dios, y como tuvo miedo por haber matado a su hermano y se sentía muy culpable le dijo a Dios: “Quien me encuentre me matará. Y ya no veré Tu cara. ¿Cómo voy a verte, al único Dios, cuando he cometido pecado y he ofrecido mi propio sacrificio en vez del que me dijiste que trajese?”.
 
 
Las maldiciones que descienden sobre los que no creen en la Palabra de Dios
 
Dios maldice a la gente como Caín que no cree en Él de la siguiente manera: “Por tu culpa la tierra ya no dará cosechas para ti, aunque ares la tierra. Serás un fugitivo y un vagabundo en la tierra”. En otras palabras, la tierra se convierte en un enemigo para la gente como Caín. Esto es cierto. Lo que Dios dijo aquí sigue vigente hoy en día, y para los que todavía tienen pecados la tierra no da ninguna cosecha por mucho que trabajen la tierra. Por muy duro que trabajen en este mundo por los asuntos del mundo no reciben ningún resultado en la misma medida que sus esfuerzos. Todo lo que pueden sacar de la tierra es suficiente comida para sobrevivir.
Además, los pecadores también se convierten en fugitivos y vagabundos en la tierra. La tierra se vuelve en su contra y se convierte en un enemigo. Esta tierra mencionada en la Biblia se refiere generalmente al corazón humano, y el polvo a la humanidad. Pero cuando la tierra se menciona en contraste con los cielos se refiere al Diablo. Por tanto, cuando Dios habló de este pasaje, quiso decir que Caín sería un fugitivo y un vagabundo perseguido por el Diablo. En otras palabras, todo el que tenga pecado es un fugitivo que es constantemente perseguido por el Diablo. Este pasaje sigue siendo vigente para los que no reconocen a Dios. Como la Palabra de Dios está viva, siempre sigue vigente.
Los que no creen en el Evangelio del agua y el Espíritu no pueden prosperar por mucho que lo intentes y los que no creen en Dios como su Dios y no aceptan Su gracia y bendiciones siempre serán perseguidos por los demonios. Los demonios siempre los persiguen vayan donde vayan. Así que se sienten acosados por ellos. Los que todavía tienen pecados y no creen en Dios no podrán encontrar descanso para sus almas.
Recientemente, un actor famoso de Corea afirmó que había visto un fantasma mientras grababa una película en el extranjero. Se alojó en un hotel, su cama tenía dos camas, y solo utilizó una de ellas. Dijo que vio a una mujer que le hablaba desde la cama vacía. Cuando una persona está poseída por un demonio, ese demonio no le deja el resto de su vida. Hasta que la persona recibe la remisión de los pecados el demonio no la deja. El hermano Kim de nuestra iglesia también fue poseído por un demonio, pero cuando recibió la remisión de los pecados, el demonio le dejó. Dice que cuando dejó de ir a la iglesia el demonio le visitó de nuevo, y aunque el demonio no podía entrar dentro de él, vio como le acechaba. Al principio, cuando no dijo nada para espantar al demonio, el demonio quiso jugar con él, pero cuando le pidió que se fuera, se fue.
El problema con Caín es que no sirvió al único Dios como su Dios, y que su mente tampoco pudo entender que lo correcto para él era servir solo a ese Dios. Caín debería haber seguido a Dios como se le había ordenad, pero no lo hizo porque su conocimiento de Dios era erróneo. ¿Qué tipo de Dios es nuestro Dios? ¿Hay solo un Dios o dos? No hay más que un Dios, solo hay uno. No hay más que un verdadero Dios en el universo entero.
Por eso la Biblia dice que Jesucristo es la Luz, y que aunque este Dios, la verdadera Luz, vino a este mundo, el mundo no le recibió; sin embargo, a los que le reciben, es decir a los que creen en Su nombre, les ha dado el derecho de convertirse en hijos de Dios (Juan 1, 11-12). Dios es uno. Por tanto debemos servirle solo a Él.
Sin embargo, si sus corazones se pierden, acabarán con más de una deidad. Cualquier cosa puede convertirse en un dios, desde las posesiones materiales, al placer, la ideología, los pensamientos propios, uno mismo e incluso los demonios. En otras palabras, si no reconocen que hay un solo Dios, entonces cualquier cosa puede convertirse en un dios para ustedes. Cuando todo lo demás se convierte en dios en su corazón, morirán. Lo que deben recordar es el hecho de que es posible que no tengan solo un Dios, sino varios dioses en sus corazones. Incluso para los corazones de los nacidos de nuevo es posible tener cientos de dioses, o incluso miles de ellos.
Para los que no han nacido de nuevo, cuando el Diablo sigue tentándolos para hacer dioses propios, acaban creándose sus propios dioses una y otra vez. Por eso siguen apareciendo religiones en el mundo. Después de todo, ¿acaso no hay muchas religiones diferentes que siguen apareciendo en este mundo? De hecho, aparecen religiones raras. Por ejemplo, los samuráis son venerados como dioses en Japón. El espíritu del samurai es un dios para sus seguidores. El espíritu de la espada obliga a nunca rendirse ante un contrincante, sino a luchar hasta el final, a vida o muerte. Si alguien pierde la batalla aún habiendo luchado con este espíritu, se debe suicidar cortándose las venas de la muñera. Como el espíritu de la espada se ha convertido en su dios, está obedeciendo las palabras de su dios. Sin embargo, solo hay un Ser Divino, y es Dios. Y debemos servirle solo a Él.
Si están sirviendo a dos dioses, entonces tienen un grave problema. Acabarán siguiendo los mismos pasos de Caín. Si han nacido de nuevo, aunque no irán al infierno, seguirán los mismos pasos que Caín y serán malditos en la carne por Dios. Por tanto, deben creer: “Solo hay un Dios y le serviré solo a Él”.
 
 
Tengan solo un Dios en su corazón
 
“¿Estoy sirviendo a dos dioses o a solo uno? ¿Qué es lo correcto?”. Su corazón debe entender correctamente la respuesta a estas preguntas y debe obedecer solo a Dios. Deben tomar esta decisión en su corazón.
La Biblia dice que mientras Jacob vivía su vida de fe ante Dios, siempre en su cumpleaños celebraba una fiesta y el último día de la fiesta sacrificaba un holocausto. Está escrito: «Terminados los días del banquete, Job llamaba a sus hijos, y levantándose de mañana ofrecía holocaustos por cada uno de ellos, para purificarlos de su pecado. Esto lo hacía Job siempre, pensando que sus hijos podían haber pecado maldiciendo a Dios en su interior» (Job 1, 5).
Como los hijos de Job podían servir a otros dioses en vez de al único Dios, Jacob reunió a todos sus hijos en su casa, preparó corderos para ellos el último día de la fiesta de su cumpleaños y les dijo: “Poned aquí las manos y confesad todos vuestros fallos. Confesad a Dios vuestros pecados”. Entonces le cortaba el cuello a estos animales, ponía la carne y la grase en el altar y se lo ofrecía todo a Dios como holocausto. Job se aseguraba de que sus siete hijos realizasen un holocausto, desde el primero hasta el último. Por eso Dios reconoció a Job. Job fue reconocido porque su corazón nunca dejó a Dios. Dios le había dado esta fe.
A nosotros también Dios nos ha dado este tipo de fe. Sin embargo, mientras vivimos nuestras vidas es posible perdernos como los hijos de Job. Incluso cuando servimos a dos dioses, no nos damos cuenta y pensamos: “No pasa nada, solo creo en un Dios” y por eso es más que posible convertirnos en los hijos de Job. Creyendo que solo hay un Dios debemos dejar que la fe moldee nuestros corazones para creer en este Dios solamente y servirle a Él solo durante el resto de nuestras vidas. Aunque nuestras acciones sean insuficientes, y aunque perdamos nuestras mentes en las cosas del mundo durante un tiempo, por lo menos en nuestros corazones debe haber solo un Dios. Solo entonces podremos disfrutar lo que Dios nos ha dado y recibir Sus bendiciones. Y solo entonces podemos evitar cometer pecados ante Dios. El mayor de todos los pecados es tener otros dioses ante Dios. Tener dos dioses es el mayor pecado de todos. Quien comete este pecado será maldito.
Por eso Satanás nos tienta una y otra vez a tener otras deidades ante Dios. Tienta nuestros corazones con cosas que no valen nada diciendo: “Este es tu dios”. Si no vivimos por fe, sirviendo solo a un Dios, nos dejaremos lavar el cerebro por Satanás y acabaremos aceptando las siguientes palabras: “Bueno, esto también es divino”. Entonces estaremos sirviendo a dos dioses y por el camino acabaríamos sirviendo a otras cosas como nuestros dioses y abandonaríamos al verdadero Dios.
Mis queridos hermanos, deben vivir con fe creyendo: “Dios es solo mi Dios. Solo hay un Dios. Nada más es divino”. Este conocimiento está arraigado en nuestros corazones por fe. Y si no es así, deben darse cuenta de que hay algo que no está bien.
 
 
Caín abandonó a Dios al final
 
Cuando Caín cometió pecados y estos pecados quedó expuesto ante Dios, tembló de miedo por sus pecados pensando que ahora no tenía ninguna esperanza. Tenía miedo del juicio de Dios. Caín se lamentó: “No tengo donde ir ahora. No hay ningún lugar en este mundo donde pueda ir”. Pero Dios le dijo: “No es así. Quien te mate será castigado siete veces más. Has pecado. Sin embargo, todo lo que tienes que hacer es darte cuenta de tu pecado y volver a Mí y saber que soy tu único Dios. Juzgaré aún con más severidad a quien te condene y te mate por tu pecado”. Entonces Dios le dio a Caín una marca para que nadie le matase. Aunque Caín había pecado al servir a dos deidades ante Dios, Dios le perdonó este pecado.
Al principio, Caín no reconoció a Dios. Solo lo reconoció después de haber cometido un crimen horrible. Entonces Dios le perdonó los pecados a Caín. Los eliminó diciendo: “Nadie te matará por tus pecados”. Sin embargo, Caín no aceptó hasta el final que Dios había eliminado sus pecados. No creyó en su propia remisión de los pecados que Dios le había concedido. Y abandonó a Dios. Entonces se casó con una mujer carnal y construyó una ciudad para sí mismo.
Caín tuvo un hijo y lo llamó Enoc. Y construyó una ciudad y la llamó Enoc por su hijo. Caín representa a todos los que no han nacido de nuevo, y Abel representa a los que han nacido de nuevo al creer en Dios. ¿Por qué construyó una ciudad después de tener a su hijo? La construyó para protegerse a sí mismo porque no creyó en Dios. Construyó las murallas de la ciudad y después vivió dentro de ellas con su mujer e hijos. Y cuando tenía tiempo, reunía piedras y hacía las murallas más altas. Siguió construyendo la ciudad hasta que murió. La construyó para que ni sus hermanos y hermanas de la carne pudiesen entrar. Esto implica que una persona que ha abandonado a Dios y no cree en este Dios como su único Dios es un dios para sí misma y se hace a sí misma una divinidad diciendo: “Ahora no creo en nadie más que yo”. En otras palabras, está completamente separada de Dios. Es un dios para sí mismo, para sus hijos y su mujer.
Caín vivió así. Los que no creen en Dios no son sociables. Tienen su justicia propia y son intolerantes. Y no solo son ellos los que están malditos por creer en Dios, sino también sus hijos están malditos por generaciones. Por no creer en el único Dios, sus descendientes están malditos generación tras generación.
 
 
Sigan a un solo Dios
 
Crean y sirvan solo a un Dios. Esta es la lección que Dios nos está enseñando a través del pasaje de las Escrituras de hoy. Hemos recibido la remisión de los pecados. Creemos en Dios como Abel. Sin embargo, mientras vivimos es posible tener dos dioses. Si tenemos dos dioses sufriremos. Aunque nuestras almas hayan sido salvadas, sufriremos en nuestra carne. La Biblia dice que Caín dejó a Dios. Para los cristianos de hoy en día esto es como abandonar la Iglesia. Si una persona sirve a dos dioses en su corazón no podrá quedar satisfecha por lo que la Iglesia hace. Y no podrá seguir la dirección de los líderes de la Iglesia tampoco. Aunque solo hay un Dios, la gente crea dos dioses y los sirve a ambos y por tanto no puede seguir solo a un Dios. Por eso los cristianos acaban abandonando a Dios y a Su Iglesia.
Si se abandona a Dios, ¿desaparece? No, Dios existe para siempre. ¿Entonces que hace Dios? Que nos sigue y nos maldice. En vez de cantar: “♬ Dios me ha seguido y me ha salvado ♪”, esta persona cantará: “♬ Dios me sigue y me hace fracasar en cada paso ♪”. ¿Por qué? Porque Dios es el Dios del amor. Dios les dice a las personas así: “Aunque estéis en el fin del mar y en el valle del Hades, sigo siendo vuestro Dios. Os seguiré a todas partes, porque quiero ser vuestro pastor. ¿Por qué me queréis dejar? ¿Por qué no queréis conocerme cuando yo os conozco tanto?”. Dios les hace sufrir para que vuelvan a Él.
No tenemos ninguna otra deidad a parte de nuestro Dios. Dios no puede ser dos. Debemos tener al único Dios viviendo en lo más profundo de nuestras almas, en el centro de nuestros corazones. Solo deben tener un Dios en sus corazones. ¿Tienen solo un Dios es su corazón? ¿O tienen a varias deidades? Las bendiciones de Jehová descienden sobre los que tienen solo un Dios. Por el contrario, para los que tienen dos dioses no hay bendiciones, sino el castigo de Dios que nunca termina. Para los que sirven a tres dioses tienen un club preparado. Y serán azotados a menudo. Cuando esto suceda, abandonarán la Iglesia de Dios. En otras palabras, si sirven a tres dioses, acabarán buscando cualquier excusa para abandonar a Dios.
Dentro de nuestros corazones todos debemos creer que solo Dios es nuestro Dios y debemos servirle. Y debemos pensar: “Durante el resto de mi vida creeré solo en Dios y le seguiré y serviré solo a Él. Esta es la manera de vivir”. ¿Entienden ahora lo que estoy diciendo, mis queridos hermanos? Si tenemos más de un Dios en nuestro corazón, debemos expulsarlos y quedarnos con el Dios verdadero. Si hay tres dioses diferentes, echen a dos de una patada. Y deben quedarse con el único Dios que les ha salvado a través del Evangelio del agua y el Espíritu. Adoren a este Dios solamente en sus corazones y obedézcanle de todo corazón.
No dejen escapar esta lección, escúchenla con cuidado. No puede haber más de un Dios para quien haya sido salvado. Todos debemos servirle. Todos los demás dioses son dioses falsos. Solo hay un Dios verdadero. Este Dios se ha convertido en el Dios de los que han sido salvados. Debemos seguir a este Dios solo porque nos ha salvado a través del Evangelio del agua y el Espíritu para recibir Sus bendiciones.