The New Life Mission

Sermones

Tema 18: Génesis

[Capítulo 6-4] < Génesis 6:5-12 > En estos últimos días preparen su salvación

< Génesis 6:5-12 >
«Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón. Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho. Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová. Estas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé. Y engendró Noé tres hijos: a Sem, a Cam y a Jafet. Y se corrompió la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia. Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida; porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra».
 
 
En el pasaje de las Escrituras de hoy leemos: «Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón. Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho. Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová» (Génesis 6:5-8). Noé engendró a Sem, Cam y Jafet, y caminó con Dios.
 
 
Estos tiempos son como los tiempos de Noé
 
Durante los días de Noé, toda la tierra estaba llena de violencia y corrupción ante Dios. Por eso Dios decidió destruir completamente a todo el mundo. Así juzgó al mundo. Y Dios ha decidido que quemará con fuego este mundo en vez de juzgarlo con agua. En el pasado la gente fue juzgada por sus pecados a través del Diluvio, pero hoy en día Dios nos ha dicho que los juzgará con fuego. Hoy en día, como en los días de Noé, este mundo está lleno de violencia, y los corazones están tan corruptos como en aquel entonces. Durante los días de Noé todo el mundo estaba sin esperanza ante Dios, porque vivían como personas que habían deteriorado en seres malvados. Por eso Dios decidió eliminar a esta gente malvada de la faz de la tierra con el Diluvio. Estamos viviendo en una era que va a ser juzgada por Dios porque la maldad del hombre es grande en la tierra como en tiempos de Noé.
La gente no tenía esperanza en este caos espiritual durante los días de Noé y Dios dijo que no los dejaría estar, sino que los juzgaría. Nos hemos dado cuenta de que el número de personas que buscan a Dios hoy en día es reducido. Esto se debe a la cantidad de pecados en los corazones de la gente que comete actos pecadores en Corea y en todo el mundo. Tan solo hace 10 años, muchas personas venían a nuestras reuniones cuando las invitábamos a través de nuestros periódicos del Evangelio y nuestras pancartas grandes que anunciaban las reuniones de resurgimiento. Pero hagamos lo que hagamos, no responde mucha gente, y así podemos ver que la sed de los corazones de la gente que busca a Dios no es tan grande. Esto es lo que el Señor nos dijo en los últimos días: «y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará» (Mateo 24:12), y todo se está cumpliendo según Sus Palabras. Aunque los actos humanos sean insuficientes, debemos poseer un corazón que vive con justicia ante Dios, pero duele ver que no hay ni un corazón así. Incluso los que van a la iglesia con regularidad ofrecen culto simplemente calentando la silla sin conocer el Evangelio del agua y el Espíritu y esto me duele mucho. Adoran a Dios en vano, y debemos saber que Dios no acepta la adoración de estos pecadores. El Señor nos dijo claramente que los verdaderos nacidos de nuevo pueden saber los tipos de árboles con mirar sus frutos. Los que creemos en la justicia de Dios podemos entender la fe de una persona con tan solo compartir unas palabras con esa persona.
La gente que vive en este mundo ha deteriorado en cuerpo y espíritu, con el resultado de que se están desesperando ante Dios. Alemania fue una de las cunas del protestantismo. El famoso reformador Martín Lutero salió de este país. Incluso escribió un famoso himno titulado: “Nuestro Señor es una Fortaleza Poderosa”, porque había sido perseguido por la Iglesia Católica medieval como si fuera hacia el ultramontanismo. Por supuesto, Lutero no era un hombre nacido de nuevo por el Evangelio del agua y el Espíritu, pero por la influencia de dichos reformadores, Alemania se convirtió en una nación cristiana.
Pero a pesar de esto y según una encuesta fiable, se dice que el 60% de los alemanes no creen en la resurrección de Jesús, aproximadamente el 80% no cree en el hecho de que Jesús es Dios, y aproximadamente el 30% no cree que Jesús naciese de la virgen María. Así que, cuando miramos estos hechos, vemos que muchos alemanes no son creyentes.
Los Estados Unidos es una nación que fue construida sobre la base del puritanismo. Una ceremonia inaugural de los presidentes de los EE.UU. incluye un juramento sobre la Biblia. El número de cristianos en los Estados Unidos, un país tan grande, también ha descendido considerablemente. Pero se dice que muchos americanos están volviendo al Señor después de la tragedia del 11 de septiembre, pero aún así los cristianos en los Estados Unidos, como los de Europa, se hacen viejos y sus iglesias se están vaciando.
El SIDA está causando estragos por todo el mundo. Se sabe que las conductas sexuales indebidas están exacerbando esta epidemia. El mundo está siendo inundado por la pornografía. Los sucesos de los últimos días, como se mencionan en la Biblia, se están cumpliendo. Está escrito: «Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea. Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar; no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro; que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?);» (2 Timoteo 3:1-5).
De la misma manera en que Dios destruyó a la gente pecadora en los últimos días de Noé porque sus corazones y sus ideas eran siempre malvadas, los pensamientos e ideas de la gente de hoy en día también son malvados. Con el avance de la ingeniería genética, han aparecido los animales clonados. Piensan que pueden clonar a los seres humanos. Por eso la vida se toma a la ligera porque piensan: “Dios, el Creador, no existe” cada vez más. Los seres humanos se están convirtiendo en dioses.
Cuando visitamos los campus de las universidades vemos que la idea del sexo que tienen los estudiantes es muy diferente a la nuestra, a la de la generación más mayor. Es una era donde la gente considera que un hombre y una mujer pueden tener relaciones sexuales libres y pueden compartir habitación con la justificación de ahorrar dinero, y si alguien considera esto un pecado se le considera un extraterrestre. Para estas personas el Séptimo Mandamiento, “No cometerás adulterio”, no tiene significado. Para ellos el adulterio no es un pecado, sino que significa vivir según los instintos naturales. Dicen que si una persona considera la lujuria un pecado, entonces esa persona es considerada antigua y atrasada según la cultura moderna. No les importan las relaciones humanas, y no creen que este pecado sea una transgresión ante Dios. La verdad es que la gente de hoy no tiene ningún miedo al hecho de que está destinada a ir al infierno por sus pecados. La gente moderna solo está satisfecha con el presente mientras se pueda disfrutar.
Esta nueva generación es una generación sin futuro y sin esperanza para el futuro. Esta cultura de la nueva generación no solo existe en Corea. Está por todos los países avanzados. Lo que les importa es solo la carne, y si las cosas van bien, se sienten afortunados. Pero si las cosas van mal, caen en la depresión, y se suicidan fácilmente. Los jóvenes de este mundo se suicidan porque no tienen esperanza para el futuro.
Es difícil encontrar empleo con un título universitario en Corea. Hoy en día se dice que es mejor montar un negocio con dinero ahorrado para la universidad es mejor. Aunque uno se gradúe de una universidad, no es fácil encontrar trabajo. La nación se está viniendo abajo; ¿cómo puede una fábrica mantener las puertas abiertas? Lo que más les importa es encontrar trabajo y no se preocupan de las cosas espirituales. No hay cultura universitaria ni religiosa entre los estudiantes. El cristianismo floreció durante unos 300-400 años en Europa y después se apagó. Incluso aquí en Corea, donde la población cristiana aumentó explosivamente y llegó a llamarse la Jerusalén de Oriente, con poco menos de 100 años de historia de cristianismo, los jóvenes están dejando la iglesia en masa y el número total de cristianos en Corea está descendiendo considerablemente. Mientras predico el Evangelio por todo el mundo, veo que la gente no desea buscar a Dios ni vivir correctamente.
La gente de este mundo se está arruinando en cuerpo y espíritu. Significa que no solo en el ámbito de la carne, sino en el espiritual, uno se ha arruinado. Mientras reflexionamos acerca del siglo XX, vemos cómo la ciencia ha avanzado tanto, pero podemos decir que la cultura moral y espiritual ha decaído. Con la aparición de las computadoras a finales del siglo XX, el ámbito de la mente y el espíritu en la sociedad humana ha decaído y el hedonismo se ha convertido en dominante, y las personas mueren con tan solo haber buscado los placeres de la carne. A la gente moderna no le importa lo que le pase a este mundo. Con la excepción de algunas naciones fuertes, todos los países están yendo hacia el materialismo y la destitución espiritual. Por tanto, debemos recordar que el último día está cerca aunque todo el mundo ha estado comiendo y viviendo bien hasta ahora. Así que con esto en mente, cuando los justos hayan terminado de predicar el Evangelio del agua y el Espíritu por todo el mundo, este mundo se acabará.
¿Hay personas jóvenes con conciencia en Corea? Hoy en día los estudiantes universitarios ni siquiera se manifiestan. Hoy en día, todo el mundo, incluyendo los estudiantes, la gente religiosa, los científicos y las amas de casa solo tienen una ambición, la de convertirse en millonarios de la noche a la mañana y todo el mundo vive sin conciencia. “Hasta la muerte, comeré y viviré bien”. Este es el objetivo de la gente de hoy. Esta es la orientación de la gente que vive en el mundo hoy en día.
Está escrito que la gente se había corrompido en la tierra durante los días de Noé y hoy pasa lo mismo. Este mundo, que no considera las transgresiones como pecados, a pesar de estar lleno de ellas, no tiene un futuro brillante. ¿Dónde puede uno tener un futuro brillante en este mundo? Los líderes del mundo tienen miedo a que haya disturbios si dicen que el fin del mundo está cerca, se aferran a su poder político y miente a la gente del mundo. Nuestro verdadero futuro está en la fe en Cristo.
 
 
El padre de Noé era Lamec, y el padre de Lamec era Matusalén
 
El significado del nombre Matusalén es “hombre del dardo”, y era una persona que conocía bien los tiempos y había señalado que el mundo sería destruido. El hijo de Matusalén era Lamec, y el hijo de Lamec era Noé. Y el año en que Noé cumplió los 600 años el juicio de Dios descendió sobre la tierra. Dios dejó caer agua en el mundo y mató a toda criatura viviente. El mundo fue completamente destruido en aquel entonces, y ahora va a ser destruido otra vez.
Entonces uno se puede preguntar: “Si es así, ¿cuándo va a llegar el fin del mundo?” Pero Dios no dijo el momento exacto ni la fecha de esta destrucción inminente. Dios solo nos dijo que destruiría el mundo cuando las acciones de la gente estuviesen corruptas, fuesen violentas, sus planes y sus corazones fuesen malvados, y así vemos cómo este mundo está lleno de pecados, como en los días de Noé. En resumen, Dios destruirá este mundo cuando la maldad abunde en el mundo.
Por tanto, los cristianos tienen que pensar ahora y escuchar intensamente la Palabra de Dios y creer en la bendición de nacer de nuevo por el Evangelio del agua y el Espíritu. Los cristianos de hoy en día creen en Jesús, pero no se ha encontrado ningún solo libro acerca del Evangelio del agua y el Espíritu. Aunque lo buscase con los ojos bien abiertos, no lo encontraría. Así, los pensamientos y planes de los corazones de la gente son cada vez más malvados. Los pastores que no han nacido de nuevo y que tienen miedo de perder a los miembros de sus iglesias dicen que los que creemos en el Evangelio del agua y el Espíritu estamos equivocados; pero en realidad ellos están equivocados. ¿Conocen el Evangelio del agua y el Espíritu? No, no lo conocen. ¿Pueden predicar a sus congregaciones un sermón basado completamente en el Evangelio del agua y el Espíritu? Como no conocen el Evangelio del agua y el Espíritu, no pueden enseñárselo a sus congregaciones. No saben lo ignorantes que son espiritualmente. Como no conocen el Evangelio del agua y el Espíritu no pueden predicarlo ni enseñarlos, y además no conocen la justicia de Dios. Pero a pesar de esto, dentro de sus iglesias están confundiendo a la gente con sus pensamientos y todo tipo de doctrinas falsas para recoger sus donaciones y diezmos.
Hoy podemos recibir la verdadera salvación al ser lavados de todos nuestros pecados conociendo y creyendo en la justicia de Dios que se manifiesta en el Evangelio del agua y el Espíritu. Durante los días de Noé, Dios eliminó a todas las personas corruptas con el Diluvio Universal, y como estamos viviendo en un período similar, todo el mundo debe creer en el Evangelio del agua y el Espíritu.
Está escrito: «Noé encontró gracia a los ojos del Señor». La salvación que Dios le dio a Noé era el don de la salvación que le había dado unilateralmente. Si alguien encuentra dinero o un diamante grande mientras trabaja en una carretera, se dice que le ha tocado la suerte. De la misma manera, Noé recibió esta suerte cuando encontró gracia a los ojos de Dios. Noé era un hombre que vivía entre la gente carnal en un mundo lleno de maldad. Pero a pesar de esto, dios le dio a Noé este don de la salvación. Esta es la gracia de Dios. Al encontrar la gracia de la salvación a los ojos de Dios, Noé se convirtió en una persona perfecta ante Dios. Los ocho miembros de la familia de Noé también recibieron la salvación y se convirtieron en los antecesores de la raza humana en este mundo. Hoy en día hemos encontrado esta gracia de salvación por el Evangelio del agua y el Espíritu, como Noé. ¿Cómo de corrupto y violento se ha hecho este mundo? Es tan malvado que los poderosos matan a los débiles como si nada.
Cuando Corea pasó por una crisis económica, muchas personas engañaron a otras porque no tenían dinero. Durante estos tiempos los que tenían dinero oprimían a los demás. Como dice un refrán, el dinero da dinero; esta es la corriente del mundo en el que vivimos. En este mundo los ricos ganan aún más dinero y los poderosos explotan y dominan a los débiles. Los ricos ayudan a los pobres con palabras, pero en realidad, están causando conmoción buscando su propio beneficio. A medida que este mundo llega a su fin, estas cosas serán aún más obvias. Como los pensamientos y corazones de la gente son siempre malvados, y como se resisten a recibir el Evangelio del agua y el Espíritu y a creer en él, Dios eliminará este mundo con fuego. Y este mundo será destruido por completo y un nuevo mundo ocupará su lugar.
Estamos en la era del caballo negro. En unos pocos años más habrá una gran falta de alimentos por todo el mundo. La hambruna se extenderá por todo el mundo como se profetiza en la Biblia. En realidad la reserva de alimentos mundial se está reduciendo.
En otras palabras, significa que si hay una hambruna un año el mundo pasará hambre. Y como los fenómenos meteorológicos anormales se están acelerando a causa de El Niño, el hambre y la escasez de alimentos por todo el mundo son calamidades inminentes. Estos tiempos nos están esperando. En esos días la gente con poder le quitará cosas a la gente débil para ganar más poder. Cuando la tierra se llene de violencia de esta manera, será inevitable encontrarse con la destrucción. Cuando los poderosos y los débiles estén corruptos en este mundo Dios juzgará al mundo. Estos tiempos son como los tiempos de Noé. Debemos darnos cuenta de que estamos viviendo en los días de Noé.
Todas las culturas del mundo están deteriorando en un estado de pecado. De la misma manera en que un río fluye y desemboca en el mar, si la gente queda atrapada en esta corriente fuerte de pecado, por mucho que intente no ser llevada, se dejará llevar al final. Si la corriente de este mundo es el pecado, ¿quién va a resistir esta corriente de pecados y vivir una vida sagrada? Solo los justos pueden resistir durante un tiempo, pero todos los demás serán llevados con las cosas del mundo sin saberlo. Y todo el que sea así será destruido ante Dios.
Primero Dios eliminará este segundo mundo con fuego cuando nuestro Señor vuelva a este mundo. Por fe estamos mirando hacia las cosas que ocurrirán en el futuro, como las hambrunas, los terremotos, las plagas de la gran tribulación, las guerras, el martirio, la marca de la bestia, etc. Hasta ahora no nos habíamos preocupado por la comida de la carne, pero creo que debemos empezar. En realidad debemos haber preparado la comida para la carne. Por supuesto, si Dios nos manda una hambruna para eliminar a todo el mundo de la faz de la tierra, no podremos escapar.
La historia de la humanidad se puede dividir en 4 eras: la primera es la del caballo blanco, es decir, los días de la salvación cuando la gente recibe la salvación a través del verdadero Evangelio. La siguiente era es la del caballo rojo, es decir, la era del conflicto ideológico. Después viene la era del caballo negro, es decir, la era del hambre. Y la siguiente era es la del caballo amarillo, es decir, los días en que el anticristo dominará este mundo (Apocalipsis 6:1-8). Sé que, antes de que esta generación muera, la destrucción eterna llegará a este mundo y el nuevo Reino de Dios se establecerá.
Las primeras dos eras ya han pasado y pronto llegarán las dos eras siguientes de los días de la tribulación. Durante los días de la tribulación seremos obligados a recibir la marca de la bestia, y en ese entonces muchas personas justas morirán por su fe. Y el Señor destruirá este mundo con siete cuencos de la ira y después regresará. ¿Piensan que las Palabras escritas en la Biblia son ficción? Queridos hermanos, ¿creen que morir de hambre por falta de comida en el futuro es una broma? Esto puede ocurrir pronto. Si Dios lanza una bomba, puede pasar de repente.
Estamos viviendo en tiempos inestables, pero hemos recibido la salvación de todos nuestros pecados al creer en el Evangelio del agua y el Espíritu, aunque en tiempos peligrosos. La salvación que Dios nos dio no la hemos recibido por nuestras obras. Pero gracias a la justicia de Dios hemos recibido la salvación por fe. No pudimos recibir nuestra salvación del pecado al creer solo en la sangre derramada en la Cruz, sino que hemos recibido la salvación al tener fe en el Evangelio del agua y el Espíritu. La mayoría de los cristianos piensan que pueden ser justos al creer en la sangre derramada en la Cruz y ofrecer oraciones de penitencia. Pero en realidad no pueden convertirse en personas justas por fe. La única manera de ser salvados es creer en el Evangelio del agua y el Espíritu.
 
 
Noé recibió la gracia de la salvación de Dios y fue llamado perfecto en Sus generaciones
 
Dios hizo a Noé un hombre justo al redimir todos sus pecados. Así que Noé se convirtió en un siervo de Dios que predicaba Su Palabra. Todos los miembros de su familia también recibieron la remisión de los pecados al creer en Dios. Como Noé nosotros también hemos recibido la gracia de la salvación de todos nuestros pecados. Hemos recibido la salvación por la gracia de Dios. Si creemos solo en la sangre derramada en la Cruz dejando de lado el bautismo que Jesús recibió de Juan el Bautista, solo podremos seguir siendo pecadores y no podremos vestirnos de la gracia de la salvación. Como la gente no conoce el Evangelio del agua y el Espíritu, caerá en la destrucción aunque crean en Jesús como su Salvador. Creer solamente en la sangre derramada en la Cruz y no en el Evangelio del agua y el Espíritu que Jesús nos dio no es vestirse de la salvación de Dios. ¿Es el don de la salvación de Dios algo que quite solo nuestros pecados originales para que tengamos que seguir ofreciendo oraciones de penitencia para recibir la remisión de los pecados todos los días? Esto es lo mismo que estar cubiertos de pecados mientras se intenta recibir la remisión de los pecados al creer en Jesús.
Debemos recibir la gracia de la salvación de Dios. ¿Qué nos pasaría si no recibiésemos la gracia de la salvación de Jehová Dios? En estos días estamos celebrando reuniones de resurgimiento espiritual para predicar el Evangelio, y estas reuniones tenemos una oportunidad especial para que la gente escuche la Palabra de Dios y reciba la remisión de los pecados. Pero como la gente no cree, está cayendo en la destrucción.
Los que hemos recibido la remisión de nuestros pecados al creer en el Evangelio del agua y el Espíritu somos los que hemos recibido la verdadera salvación. En un mundo que pronto será destruido, somos los que han recibido la verdadera salvación. ¿Se dan cuenta de lo grande que es este don de Dios de haber recibido la salvación de todos nuestros pecados al tener fe en la justicia de Dios? ¿Saben lo importante que es recibir la salvación en un mundo que solo merece ser destruido? Si este mundo es destruido en 10 años ustedes podrán experimentar lo bueno que es haber recibido la salvación. El Evangelio del agua y el Espíritu es el don de la remisión de los pecados que nos ha dado Dios.
Nosotros no podemos recibir la salvación de ningún pecado a través de nuestras obras virtuosas. Debemos conocer la Verdad que vino por el Evangelio del agua y el Espíritu. Si no fuese por la fe en la Palabra del Evangelio del agua y el Espíritu. Si no fuese por la fe en la Palabra del agua y el Espíritu hoy en día, ¿quién podría recibir la salvación de los pecados? ¿Confían en recibir la salvación con sus obras virtuosas? Nos hemos convertido en personas justas ante Dios al recibir este gran don de la salvación. En poco tiempo este mundo desaparecerá. En la actualidad este mundo está yendo rápidamente hacia el punto álgido de su crueldad, y el hecho de que hayamos recibido la salvación de nuestros pecados significa que hemos sido salvados de la destrucción. Miren lo malvada que es la gente. Si ven lo que está pasando en el mundo ahora mismo, podrán cuánta violencia hay. Esta agonía no es nada. Cuando pase este año, la violencia aumentará.
Cuando los corazones y los pensamientos de la gente hayan llegado a su máxima maldad, Dios juzgará a este mundo. ¿Dónde podemos encontrar la verdadera fe en todas las iglesias del mundo? Las iglesias de este mundo son como las compañías del mundo. No hay diferencia. Cuando llegan almas nuevas intentan asegurarlas en su iglesia e intentan recoger donaciones y diezmos. ¿Acaso no parece esto una empresa en vez de una iglesia? Las iglesias de este mundo no pertenecen a la Iglesia de Dios y no son más que negocios que intentan sacar dinero a sus congregaciones en nombre de Jesucristo. Los líderes cristianos de todo el mundo están haciendo negocios carnales en nombre de la Palabra de Dios.
Por tanto, Jesús nos dijo que una iglesia que no cree en el Evangelio del agua y el Espíritu es un lugar donde los cuerpos y las almas se venden como mercancía (Apocalipsis 18:13). Este lugar no es la Iglesia de Dios, sino una reunión de mercaderes del mundo. Incluso en estos tiempos hay muchos líderes de las iglesias que intentan sacarles dinero a sus congregaciones. Venden en nombre de Dios, y los que van a la iglesia sin nacer de nuevo van para beneficiar su carne. Por eso prefieren una iglesia grande con muchos miembros. Estas personas tienen claro que tipo de negocio tienen y donde está el sobre de las donaciones. Por ejemplo, una persona escribe en el sobre de donación: “Acción de gracias por el primer aniversario del negocio de tal y cual diácono” y lo pone en el púlpito. Entonces el pastor lo ve, llama al que ha hecho la donación, y le dice a la congregación que debe apoyar el negocio del diácono comprando sus productos. Este método de propaganda tiene cien veces más efectividad que cualquier otro método de propaganda.
Estos mentirosos y los que reciben sus mentiras están buscando su propia codicia. Los que reciben las mentiras de estos falsos profetas son todos iguales. A pesar de saberlo todo engañan y se dejan engañar. La carne no está sana solo porque una persona crea en Jesús, y tampoco se consiguen riquezas solamente creyendo en Jesús. Solo cuando una persona cree en que Jesús vino por el Evangelio del agua y el Espíritu Dios se convierte en su Padre; y solo cuando uno vive por fe las bendiciones espirituales de Dios descienden sobre esta persona, así como las bendiciones carnales. ¿Qué tipo de bendición puede Dios dar a un pecador? Debemos saber que los pecadores cristianos recibirán solamente las maldiciones. Pero a pesar de esto hay muchos falsos profetas que están engañando a sus congregaciones para que les den su dinero. Los que enseñan de esta manera han engañado tanto espiritualmente que sus estómagos están llenos. En realidad, ¿comparte esta gente su comida con los miembros de la iglesia cuando tienen hambre? Dios ha preparado un infierno ardiente para este tipo de personas; Dios ha preparado el infierno para los que se levantan contra Él; lo ha hecho para encerrar allí a los que han actuado como siervos del Diablo.
Mientras vivimos en este mundo los justos no están delante de este mundo malvado pero lo seguidos despacio por detrás. A medida que el fin del mundo se acerca, se llena de maldad, y es este lugar los justos no pueden estar seguros nunca. Incluso los justos pueden dejarse llevar por las corrientes del mundo. La única diferencia es que los justos no van delante, sino que siguen al mundo despacio. ¿Piensan que una persona es especial porque sea justa? Este mundo está destinado a ser destruido. Nosotros hemos recibido la gracia de Dios, y aunque no queramos vivir con este mundo, como las corrientes del mundo son tan fuertes, podemos dejarnos llevar por ellas. Si bajamos la guardia diciendo: “Es posible vivir así”, entonces estaremos al frente de este mundo malvado. Pero sabiéndolo debemos evitarlo.
Asimismo, debemos recordar que mientras vivimos en estos últimos días, no debemos desconfiar de nuestros líderes espirituales. Si lo hacemos, nuestra destrucción vendrá antes. La Biblia dice que si queremos quitar la paja del ojo ajeno, primero debemos quitar la viga que hay en el nuestro. Los que no tienen fe siempre causan discusiones con los demás por sus fallos. Por ejemplo, Noé bebió vino con lo que había recogido de su viña y se acostó desnudo en su tienda para dormir. Su segundo hijo, Cam, vio esto y empezó a propagar rumores por todo el vecindario. Y por eso su padre acabó maldiciéndolo como líder espiritual que era. Cuando hace calor y humedad es posible que la gente duerma desnuda dentro de sus casas. Debería haber dicho: “Mi padre debe tener mucho calor para dormir desnudo.” ¿Cómo puede eso convertirse en una falta para difundir rumores? Cuando hace calor nosotros también queremos quitarnos la ropa y bañarnos en un arroyo, ¿cómo pudo considerar esto una falta?
Queridos creyentes, deben creer que Dios habla a través de Sus siervos y lo que dice se cumplirá. Debemos creer en la Palabra de Dios completamente. No sirve de nada creer en algunas Palabras pero no otras. Cuando creen a otra persona de Dios, deben confiar en ella completamente. Nosotros nos hemos vestido de la gracia de Dios. La gracia de la salvación que hemos recibido es maravillosa. Este es el don de Dios. No hay mayor don que este. Dentro de la salvación que hemos recibido está la vida eterna, la manera de convertirse en hijos de Dios, la resurrección, el Reino de Dios, y todo lo valioso. Esto es lo que hemos recibido de Dios.
Aunque estamos viviendo en este mundo malvado, hemos encontrado la gracia de salvación a los ojos de Dios. De la misma manera en que Noé construyó el arca después de haber recibido la gracia de salvación, nosotros también hemos recibido esta gracia de salvación como él y hemos guiado a la gente a la Iglesia de Dios. Noé construyó el arca durante cien años e invitó a la gente para que viviese dentro de ella, pero nadie le escuchó excepto su familia. Es posible ver lo endurecidos que estaban los corazones de la gente. ¿Acaso no debían haber entrado en el arca por lo menos sus amigos?
“Mi querido amigo Noé, en este mundo perfecto, ¿por qué estás tan enojado? ¿No sabes que la gente te está señalando?”. De esta manera sus amigos le habían avisado de dejase de construir el arca. Pero a pesar de esto cuando Noé siguió construyendo el arca después de 10 y 50 años, algunos de sus amigos seguramente le dirían: “Eres un hombre muy terco. ¿Qué nos tienes que decir?”. Entonces Noé les diría: “Dios me dijo claramente que mataría a todos los seres vivos que respiran en este mundo con agua, incluyendo hasta el último gusano”. Entonces sus amigos le dirían: “Tu fe es grande. Hacer un solo trabajo durante un año es suficientemente aburrido, pero vas a construir este arca durante mucho más tiempo”. Entonces Noé les habría contestado: “Os enviaré una nota una semana antes de que empiece el Diluvio. Por favor, volved entonces, ¿lo entendéis?” Entonces por lo menos uno de sus amigos habría ido una semana antes del juicio por agua, pero la verdad es que nadie fue.
En aquel entonces Dios iba a matar a toda la humanidad pero la Biblia nos dice que Noé encontró gracia de salvación a los ojos de Dios. ¿Era Noé especial? ¿Era mejor que cualquier otra persona en sus días? Noé era exactamente igual que la gente de su generación. Pero Noé creyó que Dios le había salvado de todos sus pecados. Dios le dijo a Noé: “He decidido destruir este mundo y tú no tendrás más remedio que morir por tus pecados. Pero si crees en mi justicia, vivirás.”
Los antecesores de Noé fueron estos: Lamec era su padre, Matusalén era su abuelo, si seguimos su línea más lejos encontraremos a Adán y Eva. Noé había heredado esta fe de sus antecesores. Aunque vivía en un mundo tan corrupto, Noé tenía la misma fe que sus antecesores. Aunque Noé era imperfecto e insuficiente, Dios le dio la fe que cree en el Evangelio de salvación al darle gracia, y le confió Su obra.
Queridos hermanos, ¿tienen algo de lo que alardear en cuerpo o espíritu? Este mundo está cerca de su fin, pero a pesar de esto, ¿no van a hacer la obra de Dios mientras viven entre el pecado? No debemos volvernos orgullosos. Debemos recibir la remisión de los pecados al creer en el Evangelio del agua y el Espíritu, y debemos compartir nuestros corazones en la obra de predicar este Evangelio. Los que no comparten la obra de Dios mientras creen en el verdadero Evangelio son los malvados, y Dios se encargará de ellos. En la Biblia encontramos a estas personas malvadas que no hicieron la obra del Evangelio a pesar de haber recibido la remisión de sus pecados. La persona malvada que recibió un talento será arrojada a la oscuridad y recibirá su merecido con los hipócritas (Mateo 24:51).
El Señor dijo: «Asimismo el reino de los cielos es semejante a una red, que echada en el mar, recoge de toda clase de peces; y una vez llena, la sacan a la orilla; y sentados, recogen lo bueno en cestas, y lo malo echan fuera. Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes» (Mateo 13:47-50).
Dios separará a los malvados de los justos. Si uno se levanta contra los justos mientras dice no tener pecados y hace la obra que no tiene nada que ver con la predicación del verdadero Evangelio de Dios, Dios lo arrojará al fuego. Si pensamos que el Señor tarda en venir y bebemos y maltratamos a nuestros siervos, nos dice el Evangelio de Mateo que recibiremos nuestro merecido con los hipócritas. Esto significa que sufriríamos el mismo castigo que un pecador.
Como somos seres humanos, buscamos todas las cosas que la gente común desea naturalmente. Y como La Palabra de Dios dice a los que desean vivir sin servir al Evangelio a pesar de creer en el Evangelio del agua y el Espíritu: “Está persona recibirá su merecido con los hipócritas e irá a la oscuridad de afuera”. Sé que esto me pasará a mí si vivo solamente por mí mismo. Por eso vivo por el Evangelio sin querer convertirme en una persona malvada como en esta parábola.
Los justos son los justos. Los pecadores son pecadores. Y los obreros de Dios son Sus obreros. Los justos no pueden convertirse en pecadores por sus insuficiencias. Si quieren mantener su fe en sus corazones, servir al Señor a pesar de sus insuficiencias y predicar lo que Dios les ha confiado, entonces son obreros de Dios. Proporcionar la oportunidad para que todo el mundo conozca el Evangelio del agua y el Espíritu es el trabajo que deben hacer todos los obreros de Dios y toda la gente de Dios. No somos personas que se reúnen para explotar a la gente por dinero, sino que somos los que predicamos el Evangelio del agua y el Espíritu obedeciendo la voluntad de Dios.
Los justos estamos viviendo en un mundo lleno de corrupción y violencia. En estos tiempos, los que estamos en gracia como Noé moriremos después de haber hecho la obra de Dios fielmente. Pase lo que pase en este mundo todo lo que tenemos que hacer es llevar a cabo la obra de Dios y después ir al Señor cuando nos llame.
Debemos creer en las palabras de los siervos de Dios tal y como son y hacer la obra del Evangelio. Debemos creer completamente en la Palabra de Dios que los siervos de Dios han predicado por fe. No debemos decir cosas sobre lo que vemos en las vidas privadas de los siervos de Dios. Cuando los hijos de Israel estaban a punto de entrar en la tierra de Canaán, Dios les dijo que siguiesen a los sacerdotes que llevaban el arca de la alianza dejando unos dos mil cúbitos de distancia, es decir 1 km (Josué 3:4). Esto se debe a que los fallos carnales de los sacerdotes eran difíciles de ver desde un kilómetro de distancia. Y cuando las insuficiencias de los siervos de Dios se revelan, primero debemos reflexionar sobre nosotros mismos. Su fe crecerá cuando se den cuenta de que son peores que ellos.
Y entonces debemos seguir viviendo con la fe en la justicia de Dios. A medida que se acerca el fin del mundo debemos hacer la obra de Dios aún más. Ahora mismo, el siglo XX ha pasado y hemos entrado en el siglo XXI. No nos queda mucho tiempo para hacer la obra de Dios y no quedan muchos días para reunirnos y adorar a Dios.
Cuando llegue la era del caballo amarillo llegue el Anticristo aparecerá y matará a cualquiera que menciona la J de Jesús. Y si uno se niega a recibir la marca de la bestia, no le dará agua, electricidad ni nada necesario para vivir a los verdaderos creyentes. Aunque fuésemos gritando: “No creo en Jesús” sería inútil porque el diablo ya nos conoce y no valdría de nada. Cuando llegue ese momento nos esperará el sufrimiento y la persecución, y debemos aguantar durante un poco. No tengan miedo de la muerte en esos días de la tribulación. Cuando la muerte nos llegue, moriremos con serenidad. Es patético morir como esclavos después de haber sufrido por vivir cuando la muerte es inevitable. En el futuro Jesús volverá y en ese momento los justos que hayan participado en la primera resurrección recibirán la gloriosa vida eterna. Los que no hayan nacido de nuevo recibirán el juicio de Dios en la segunda resurrección.
De la misma manera en que Noé encontró gracia a los ojos de Jehová Dios, nosotros también hemos encontrado gracia en Él. No piensen en nada más. Acusarse a uno mismo diciendo: “Mi nivel espiritual es bajo” es completamente inútil. Durante los últimos días, pase lo que pase, debemos obedecer el mandamiento del Señor mientras continuamos predicando el Evangelio del Espíritu a los confines de la tierra, y debemos ser fieles a la obra de servir a Jesús. Todo lo que podemos hacer es morir después de habernos dedicado a esta obra justa.
Todo lo que tiene que hacer un corredor es seguir corriendo y después llegar hasta la meta final utilizando las últimas fuerzas justo antes de llegar a la meta. Lo importante es hacerlo lo mejor posible y no llegar en primer o último lugar. Esto es lo que debemos hacer. En los últimos días los cristianos debemos predicar el Evangelio del agua y el Espíritu con todas nuestras fuerzas para que todo el mundo crea. Por eso seguimos haciendo la obra de predicar el Evangelio del agua y el Espíritu a todo el mundo, no solo distribuyendo nuestros libros de papel, sino también nuestros libros electrónicos a través de Internet.
Debe haber una distinción entre la Iglesia de Dios y las iglesias del mundo. De la misma manera en que las empresas intentan hacer productos únicos, la Iglesia de Dios debe ser distinta y diferente. La Iglesia de Dios es diferente a las iglesias de este mundo. Yo no sé nada más, pero la Iglesia de Dios ayuda a todos los pecadores a nacer de nuevo mediante el Evangelio del agua y el Espíritu. Si vivimos por el Evangelio de Dios y vivimos por fe, Dios nos dará nuestro pan de cada día. Los cristianos del mundo dicen que si una persona cree en Jesús, habrá comida. Pero la Biblia nos dice que Dios no escucha las oraciones de los pecadores (Isaías 59:1-2). Dios solo ayuda a los santos nacidos de nuevo cuando necesitan ayuda haciendo la obra de Dios. Si no hacen la obra de Dios incluso después de haber recibido la remisión de sus pecados, Dios les dirá: “No os conozco”. ¿Saben lo justo que es el Señor?
En el pasado, cuando alguien pasaba por delante, me solía quedar mirando. Entonces me decían: “¿Qué pasa?” Y yo contestaba: “¿Tiene pecados?” Entonces la mayoría de las personas salían corriendo sorprendidas, pero de vez en cuando, alguien escuchaba mis palabras, recibía la remisión de los pecados y se llenaba de gozo. A menudo alguien me traía el almuerzo agradecido. A veces, tres o cuatro personas recibían la remisión de los pecados. La obra de predicar la justicia de Dios es tan buena que no me canso de ella, por mucho que la haga. Como estaba predicando el Evangelio que contiene la justicia de Dios de esta manera, Dios estaba complacido.
Queridos hermanos, deben servir al Evangelio del agua y el Espíritu. No hay nada más valioso que servir al Evangelio. Si alguien predica el Evangelio una o dos horas al día, muchas almas serán salvadas. Y no hay comparación entre este trabajo y ganar dinero trabajando todo el día. Si hacen la obra del Evangelio, Dios les permitirá ganar mucho dinero. Puedo dar testimonio de esta enseñanza. Sin embargo, si ganan dinero y se lo gastan en la carne, y no en el servicio para el Evangelio, Dios les dará tan solo lo suficiente para comer. Si sirven al Evangelio, el Señor les dará cosas materiales en abundancia y dejará que su carne participe en esta riqueza.
Debemos darnos cuenta de que hemos encontrado la gracia a los ojos de Dios, como Noé. De la misma manera en que Noé construyó el arca siguiendo la Palabra de Dios, aunque le costase 100 años, debemos seguir sirviendo al Evangelio sacando fuerzas de la Palabra de Dios. Debemos creer en la justicia de Dios y participar en la buena obra de predicar el Evangelio del agua y el Espíritu.