The New Life Mission

Sermones

Tema 18: Génesis

[Capítulo 7-4] < Génesis 7:1-13 > La fe que nos lleva a la salvación

< Génesis 7:1-13 >
«Dijo luego Jehová a Noé: Entra tú y toda tu casa en el arca; porque a ti he visto justo delante de mí en esta generación. De todo animal limpio tomarás siete parejas, macho y su hembra; mas de los animales que no son limpios, una pareja, el macho y su hembra. También de las aves de los cielos, siete parejas, macho y hembra, para conservar viva la especie sobre la faz de la tierra. Porque pasados aún siete días, yo haré llover sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches; y raeré de sobre la faz de la tierra a todo ser viviente que hice. E hizo Noé conforme a todo lo que le mandó Jehová. Era Noé de seiscientos años cuando el diluvio de las aguas vino sobre la tierra. Y por causa de las aguas del diluvio entró Noé al arca, y con él sus hijos, su mujer, y las mujeres de sus hijos. De los animales limpios, y de los animales que no eran limpios, y de las aves, y de todo lo que se arrastra sobre la tierra, de dos en dos entraron con Noé en el arca; macho y hembra, como mandó Dios a Noé. Y sucedió que al séptimo día las aguas del diluvio vinieron sobre la tierra. El año seiscientos de la vida de Noé, en el mes segundo, a los diecisiete días del mes, aquel día fueron rotas todas las fuentes del grande abismo, y las cataratas de los cielos fueron abiertas, y hubo lluvia sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches. En este mismo día entraron Noé, y Sem, Cam y Jafet hijos de Noé, la mujer de Noé, y las tres mujeres de sus hijos, con él en el arca; ellos, y todos los animales silvestres según sus especies, y todos los animales domesticados según sus especies, y todo reptil que se arrastra sobre la tierra según su especie, y toda ave según su especie, y todo pájaro de toda especie».
 
 
En tiempos de Noé, Dios juzgó al mundo con el diluvio. El pasaje de las Escrituras de hoy describe este suceso. Investigando los estratos de tierra formados en la antigüedad, los geólogos han concluido que una vez hubo un diluvio enorme.
Está escrito en la Biblia que antes del diluvio de Noé la gente solía vivir unos 900 años. En aquel entonces, una persona que moría a los 600 había vivido una vida corta. Sin embargo, después del diluvio, la esperanza de vida de la humanidad descendió a 120 años. La razón es que hubo cambios radicales al ambiente natural a causa del diluvio. La Biblia dice que la tierra fue juzgada por agua en tiempos de Noé. No solo llovió, sino que la Biblia dice: «Aquel día fueron rotas todas las fuentes del grande abismo, y las cataratas de los cielos fueron abiertas» (Génesis 7:11). De esta manera, Dios cubrió el primer mundo con agua. En aquel entonces, cuando toda el agua del firmamento cayó en la tierra, todas las criaturas vivas quedaron expuestas a los rayos nocivos del espacio exterior. Por eso la esperanza de vida de la humanidad se redujo tanto.
El gran diluvio de Noé que aparece en la Biblia nos enseña una lección espiritual. A través de este evento, podemos darnos cuenta cómo la gente de tiempos de Noé fue juzgada por sus pecados y podemos aprender cómo la familia de Noé fue salvada del diluvio. A los que creen en la Palabra del bautismo de Jesús y Su sangre derramada en la Cruz Dios les ha dado la fe que les salva.
 
 
¿Qué hizo Dios a través de Noé?
 
En cada era el Señor Dios establece a Sus siervos y hace Su obra a través de estos siervos. En los días de Noé las iniquidades de la humanidad eran muchas ante Dios. Así que Dios decidió juzgar a este mundo por sus pecados. Sin embargo, a través de Noé, Dios quiso salvar a los que merecían ser salvados. Así que llamó a Noé y le mandó construir un arca. Dios le hizo construir el arca para que estuviese preparado para salvar a la gente del pecado y el juicio de Dios. En otras palabras, a través del arca de Noé, Dios quiso abrir el camino para que los pecadores fuesen salvados.
Los materiales usados para el arca eran la madera de gofer. Los comentaristas de la Biblia dicen que la madera de gofer se refiere a un tipo de árbol perenne como un abeto o ciprés que crece hacia arriba y se hace muy alto. Dios hizo que Noé cubriese el arca con brea por dentro y por fuera para evitar que hubiese fugas, y así se aseguró de que el arca fuese completamente funcional. Cuando el arca fue terminada, Dios le dijo a Noé que llevase todo tipo de animales al arca para continuar este mundo después del diluvio. Así que llevó al arca a siete pares de animales limpios y dos pares de animales impuros, macho y hembra. Cuando el juicio de Dios era inminente, todas las criaturas vivas mencionadas por Dios entraron en el arca en pares. Este era el poder maravilloso de la Palabra de Dios. De la misma manera en que Dios había hablado a Noé, cuando Noé cumplió 600 años, hizo caer lluvia en la tierra durante 40 días y 40 noches. Como resultado, incluso la montaña más alta del mundo quedó sumergida en el agua.
 
 
¿Cuál es la salvación de Dios en estos tiempos?
 
Estos tiempos son los últimos días. El desarrollo de Internet está integrando al mundo entero y convirtiéndolo en una aldea global. Los científicos dicen que casi han terminado de mapear los genes humanos. Además, empezando con Dolly, la primera oveja en ser clonada, se han clonado muchas formas de vida, y ahora estamos en una fase en la que los científicos están intentando clonar a los seres humanos. Si estos avances científicos se utilizan para sanar las enfermedades humanas, traerán muchos beneficios a la humanidad. Pero, como estos avances pueden ser utilizados como instrumentos del mal para dominar el mundo, muchos científicos preocupados están expresando sus preocupaciones acerca del avance de las ciencias de la vida. El Libro del Apocalipsis dice que el Anticristo surgirá y gobernará todo el mundo en los últimos días, y para facilitar su mandato, obligará a todo el mundo a recibir una marca en la mano derecha o en la frente. Está escrito: «Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre» (Apocalipsis 13:16-17). Ahora estamos en una era en la que esto es más que posible gracias al conocimiento científico actual.
Sin embargo, Dios nos ha dado Su Palabra para que podamos salvar a todo el mundo de sus pecados. Al hacer que Juan el Bautista, el representante de toda la humanidad, bautizase a Jesús, Dios pasó los pecados de este mundo a Jesús para salvar a todos los pecadores. En otras palabras, al hacer que Jesucristo fuese bautizado por Juan el Bautista, Dios Padre le hizo tomar todos los pecados del mundo para siempre, y al hacer que Cristo muriese en la Cruz, el Padre hizo posible que todo el que crea en esta Verdad sea redimido de sus pecados. Esta es una bendición que Dios les ha dado a todos los creyentes. La única manera de que la gente sea salvada de sus pecados es creer en el bautismo y la sangre de Jesús derramada en la Cruz. No hay otra manera de ser salvado. Los pecados de la humanidad no pueden ser redimidos a través de los esfuerzos humanos. Solo cuando uno cree en el Evangelio del agua y el Espíritu puede ser salvado de sus pecados. Esta es la razón por la que Dios amó tanto al mundo que envió a Su Hijo a la tierra (Juan 3:16).
La gente comete pecados porque ha nacido fundamentalmente con todos los ingredientes del pecado desde su nacimiento. Y cada vez que pecan, sus pecados están escritos en las tablas de sus corazones (Jeremías 17:1). Cuando uno comete pecados, esto es lo que su carne desea y por eso debería estar contento. ¿Entonces por qué está su conciencia molesta? Esto se debe a que Dios escribe sus pecados en las tablas de sus corazones. Todo el mundo quiere vivir sin vergüenza bajo el cielo ante Dios y ante el hombre. ¿Por qué comete todo el mundo pecados contra sus propios deseos? Esto se debe a que los seres humanos nacen con pecados por naturaleza. Por eso todo el mundo debe creer en el bautismo de Jesús y Su sangre en la Cruz para ser redimido de su pecado original y todos los pecados que cometen personalmente mientras viven en este mundo.
¿Pueden borrar sus pecados a través de sus buenas obras sin creen en el Evangelio del agua y el Espíritu? ¿Desaparecerán sus pecados si ofrecen todo su dinero a Dios? No, por supuesto que no. ¿Serán erradicados sus pecados si practican la virtud? No, eso tampoco es posible. Los pecados de todo el mundo solo pueden borrarse por la justicia de Dios que Jesús, Su Hijo, ha cumplido a través de su bautismo que había recibido de Juan y la sangre derramada en la Cruz.
 
 
El bautismo de Jesús que elimina los pecados de todo el mundo
 
En Mateo 3:15 Jesús le dijo a Juan el Bautista que le bautizase. Jesús fue bautizado por Juan el Bautista en el río Jordán mediante la imposición de mano. Este era el mismo principio que el del sacrificio del Día de la Expiación en el Antiguo Testamento, donde el Sumo Sacerdote Aarón, el representante del pueblo de Israel, pasaba los pecados anuales de la gente a un animal mediante la imposición de manos sobre la cabeza (Levítico 16:20-22). En otras palabras, Juan el Bautista pasó todos los pecados del mundo a Jesús al bautizarlo. Es a través de este método que Dios eliminó todos los pecados que cometemos hasta el fin del mundo. Este es el significado del bautismo de Jesús.
Al ser bautizado por Juan el Bautista y derramar la sangre en la Cruz cuando vino a este mundo, Jesús fue nos ha salvado de todos nuestros pecados. Si creen en la Palabra de Dios de corazón, podrán ser salvados de todos sus pecados. Sin embargo, muchos cristianos seguirán creyendo en Jesús sin darse cuenta de por qué fue bautizado. Aún peor, los cristianos autoproclamados de hoy en día no están interesados en su salvación de los pecados. Al venir a este mundo, ser bautizado por Juan el Bautista para tomar todos los pecados del mundo y derramar Su sangre en la Cruz para pagar el precio del pecado, el Hijo de Dios ha salvado a Sus creyentes de los pecados del mundo. Pero a pesar de esto, vemos que la gente de hoy en día no cree en esta Verdad. Sin embargo, nadie puede ser salvado de los pecados sin darse cuenta de esta Verdad, por mucho que crea en Jesús. Si no conocen esta Verdad de que Jesús tomó sobre Sí mismo los pecados del mundo al ser bautizado, su fe en Jesús será en vano.
Si alguien me pregunta: “¿Por qué es tan importante el bautismo de Jesús?”. Me gustaría preguntarle: “Si la Palabra del bautismo de Jesús y Su sangre no fueran tan importantes, ¿por qué fue bautizado Jesús, tuvo que morir en la Cruz y resucitar al tercer día?”. En estos días, hay cristianos que no conocen la Palabra de Dios y piensan por su cuenta: “Todo lo que tengo que hacer es creer en Jesús incondicionalmente”. Sin embargo, entre creer en Jesús con el conocimiento del significado de Su bautismo y creer sin este conocimiento, hay una gran diferencia en cuanto a las consecuencias. Los que creen en Jesús con un conocimiento en Su bautismo irán al Cielo, pero los que creen sin este conocimiento serán arrojados al infierno.
Jesús dijo en Mateo 3:15: «Permíteme hacer ahora, pues conviene así que cumplamos toda justicia». ¿Qué significa toda justicia? Se refiere a la salvación de la humanidad que Jesús cumplió a través del bautismo que recibió de Juan el Bautista y la sangre que derramó en la Cruz. Este pasaje significa que Jesús ha cumplido toda la justicia al cargar con todos los pecados a través de Su bautismo. En otras palabras, para salvar a todos los pecadores de sus pecados, Jesús aceptó todas sus iniquidades y por eso le dijo a Juan el Bautista: “Bautízame ahora para cumplir toda justicia” para indicar que salvaría a la humanidad a través de este método de ser bautizado por Juan el Bautista, el representante de la humanidad. Al recibir Su bautismo de esta manera, Jesús aceptó todos los pecados de la humanidad y asó los ha borrado. Esta Palabra de Dios es la Palabra de la salvación y la Verdad.
Cuando Jesús dijo: “Conviene así”, significa que para aceptar los pecados del mundo y salvarnos, ser bautizado por Juan el Bautista era la manera más adecuada, justa e indispensable. En otras palabras, ser bautizado así para aceptar nuestros pecados era la manera más adecuada para que el Señor nos salvase. Esto significa que no hay otra manera para que Jesús limpiase las iniquidades de los pecadores de este mundo mediante la imposición de manos para tomar nuestros pecados. Jesús cargó con los pecados del mundo al ser bautizado por Juan el Bautista, murió en la Cruz y se levantó de entre los muertos al tercer día, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios, e incluso hoy en día nos está dando la salvación de la remisión de los pecados a los que creemos en la Palabra escrita de Dios. ¿Creen en esta Verdad?
 
 
¿Tomó Jesús todos los pecados del mundo?
 
El Señor dijo: «Permíteme hacer ahora, pues conviene así que cumplamos toda justicia». Toda justicia significa que, cuando Jesús tomó todos los pecados del mundo a través de Su bautismo, ya no hay pecados en el mundo.
Entonces, ¿qué significan los pecados del mundo? La gente comete pecados desde que tiene un año hasta los diez. Todos los pecados fueron pasados a Jesús cuando fue bautizado. Mis queridos hermanos, crean en esta Verdad de corazón y reconózcanla con sus labios. Solo cuando admitimos con nuestros labios por fe que estamos salvados de nuestros pecados. ¿Acaso la gente no comete pecados desde los 10 a los 20 años sabiéndolo o sin saberlo? Sí. ¿Fueron estos pecados pasados a Jesús entonces? Fueron pasados a Jesús cuando fue bautizado. Sí, todos fueron pasados. De esta manera, todos los pecados que cometemos desde nuestro nacimiento hasta nuestra muerte fueron pasados a Jesús. Como Jesús fue bautizado mediante la imposición de manos, toda la justicia de Dios fue cumplida. Al enviar a Jesús a este mundo y pasar todos nuestros pecados a Jesús, Dios Padre los ha eliminado. Así Dios ha cumplido toda la justicia.
Todos los pecados que cometen desde que nacieron del seno de sus madres hasta el día en que mueran, todos esos pecados que cometen con sus acciones y su corazón, están incluidos en los pecados del mundo que Jesús tomó. Al poner todos los pecados de este mundo sobre Jesús a través de Su bautismo, Dios Padre ha salvado a todos los pecadores. Así es como cumplió toda Su justicia. Como Dios quiso salvarnos de todos nuestros pecados, hizo que Jesús cargase con todos los pecados del mundo a través de Su bautismo y muriese en la Cruz, y así ha borrado todos los pecados del mundo para siempre.
 
 
“Así conviene”
 
En tiempos de Noé, uno tenía que subir al arca para ser salvado de sus pecados, pero en estos tiempos, somos salvados al creer en la Verdad, que Jesús, Dios mismo, vino a este mundo encarnado en un hombre, tomó los pecados de la humanidad al ser bautizado, cargó con ellos a la Cruz y fue crucificado en nuestro lugar, se levantó de entre los muertos al tercer día y así se ha convertido en nuestro Salvador. Esta es la Verdad. Todo el que piense que está bien creer en Jesús de cualquier manera será maldecido por Dios.
Algunas personas, después de escuchar el Evangelio del agua y el Espíritu, preguntan: “Si creo en este Evangelio y nazco de nuevo, ¿significa esto que no volveré a cometer pecados?”. La Biblia dice que, incluso nosotros nos hemos convertido en personas sin pecados al creer en el Evangelio del agua y el Espíritu, nacer de nuevo no es “limpiar la suciedad de la carne” (1 Pedro 3:21). Recibir la remisión de los pecados no significa que nuestra carne no cometa pecados más ahora que hemos sido salvados y nos hemos convertido en personas sin pecados, sino que significa que podemos acercarnos a Dios con una buena conciencia, habiendo recibido la remisión de nuestros pecados al creer en el bautismo de Jesús y Su sangre derramada en la Cruz.
La fe correcta consiste en confesar lo siguiente: “Aunque sea tan insuficiente que haya cometido todos los días, Jesús vino a este mundo a salvarme, cargó con todos mis pecados al ser bautizado, los llevó a la Cruz, fue crucificado por mí y me ha salvado. Aunque sea insuficiente, sigo siendo una persona justa. He alcanzado mi salvación. Por supuesto, no puedo decir que no haya cometido pecados cuando miro mi corazón. Sin embargo, yo soy quien es insuficiente, no Jesús. Jesús ha eliminado todos mis pecados. No puedo decir que no los haya eliminado. Así que creo que me ha salvado perfectamente, porque vino a este mundo, cargó con mis pecados al ser bautizado, fue crucificado hasta morir, se levantó de entre los muertos, ascendió a la mano derecha del trono de Dios y ahora está vivo. Por eso, puedo decir con confianza que no tengo pecados ahora”. Esta es la verdadera fe. Se trata en creer en la Palabra de Dios de todo corazón.
Todo el mundo tiene razón y conciencia. Nuestra conciencia no puede decir que no tenemos pecados, a no ser que sea afirmada por la Verdad de la que da testimonio nuestra razón. Por tanto, como ahora creo en la Palabra, puedo decir con una conciencia limpia que no tengo pecados. Nadie que nace de nuevo del agua y el Espíritu puede decir que tiene pecados. Por eso cuando Jesús vino a este mundo a salvarnos, fue bautizado, azotado, escupido, odiado y finalmente crucificado. Por nosotros, Dios el Creador dejó Su trono y vino a este mundo como una criatura. El Señor ha hecho que sea imposible que digamos que tenemos pecados de manera racional o conscientemente. Sin embargo, los que no creen en el bautismo de Jesús no conocen el hecho de que sus pecados fueron pasados a Él, y por tanto no pueden decir que están sin pecados con una conciencia limpia.
La Palabra de las Escrituras es la Verdad clara, sin duda. A pesar de esto, casi todo el mundo es engañado por Satanás, y por tanto no puede conocer el Evangelio del agua y el Espíritu, ni creer en él. Pero Dios se complace con que creamos en esta Palabra. Los que no creen en la Palabra de Dios que declara que el bautismo de Jesús es la marca de la salvación son necios.
En estos últimos días, al creer en la Palabra escrita del bautismo y la sangre de Jesús la gente puede ser salvada de todos sus pecados. Todos debemos ser salvados de nuestros pecados al creer en esta Palabra del bautismo y la sangre de Jesús, y debemos creer que Dios nos dará el don del Espíritu Santo a los que somos salvados al creer en el Evangelio del agua y el Espíritu. Si todavía tienen pecados en su corazón, les pido que crean en la Palabra de Dios escrita y por tanto reciban la remisión de los pecados y el bautismo del Espíritu Santo. Solo son salvados si son librados de todos sus pecados por fe. La fe que les permite entrar en el arca, es decir, la fe en el bautismo de Jesús y Su Cruz, es la fe que les permite entrar en la salvación.
¡Aleluya!