The New Life Mission

Sermones

Tema 9: Romanos

[ Capítulo 2-2 ] ( Romanos 2:1-16 ) Aquellos Que Ignoran La Gracia De Dios

( Romanos 2:1-16 )
“Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quien quiera que seas tu que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo, porque tú que juzgas haces lo mismo. Mas sabemos que el juicio de Dios contra los que practican tales cosas es según verdad. ¿y piensas esto, oh hombre, tu que juzgas a los que tal hacen, y haces lo mismo, que tu escaparas del juicio Dios? ¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento? Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios, el cuál pagará a cada uno conforme a sus obras: vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria, honra e inmortalidad; pero ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia. Tribulación y angustia sobre todo el ser humano que hace lo malo, el judío primeramente y también el griego; pero gloria, honra y paz a todo el que hace lo bueno, al judío primeramente y también al griego porque no hay acepcion de personas para con Dios. Porque todos los que sin la ley han pecado, sin la ley también perecerán; y todos los que bajo la ley han pecado, por la ley serán juzgados; Porque no son los oidores de la ley, los justos ante Dios, sino los hacedores de la la ley serán justificados. Porque cuando los gentiles que no tienen ley hacen por naturaleza lo que es de la ley, estos aunque no tengan la ley, son ley para si mismos, mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos en el día en que Dios juzgaran por  Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio.”
 

Los legalistas siempre juzgan a otra gente, mientras que ellos no son capaces de guardar la ley.
 
Vamos a hablar de la ley. El apóstol Pablo dijo a los Judíos que se apoyaban en la ley, “Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quien quiera que seas tu que juzgas;, porque en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo,porque tu que juzgas haces lo mismo. Mas sabemos que el juicio de Dios contra los que practican tales cosas es según la verdad. ¿Y piensas esto, oh hombre, tu que juzgas a los que tal hacen, y haces lo mismo, que tu escaparás del juicio de Dios?” (Romanos 2:1-3) Los legalistas piensan que honran a Dios correctamente. Esta clase de gente no cree en Dios con sus corazones, sino con su falso orgullo que está basado en sus propias obras. A esta gente le gusta juzgar a otros y son buenos para hacerlo. Sin embargo, mientras juzgan a otros con las palabras de Dios, no se dan cuenta de que ellos son exactamente iguales a aquellos que están siendo criticados y que cometen los mismos errores. 
Por ejemplo, no guardan el día santo del Sabbat, aunque le dicen a otros que lo guarden, de acuerdo a los Mandamientos de Dios. Les dicen a otros que obedezcan y guarden la ley, pero ellos mismos no la guardan. Él apóstol Pablo le dijo a esta clase de gente, “¿Y piensas esto, oh hombre, tu que juzgas a los que tal hacen, y haces lo mismo, que tu escaparás del juicio de Dios?” (Romanos 2:3)
Los legalistas no pueden ser salvados por Dios. La ley nunca podrá liberarnos, así que Dios nos juzgará si nuestras vidas religiosas están basadas en la ley. Las vidas legalistas causan la ira de Dios. Aquellos que no han sido salvados tienen una fe legalista. Ellos les dicen a otros que vivan de cierta manera, de acuerdo a la ley, pero no deberían decir tales cosas en estos días. 
Hace mucho tiempo, la mayoría de los cristianos en nuestro país solían ser así. Ministerios legalistas solían reprender a las mujeres que usaban permanentes en su cabello, diciendo que se irían al infierno. Si estábamos bajo la instrucción de ministros que enseñaban a los miembros de la iglesia con las obras de la ley de esta manera, seguramente creíamos que aquellos que usarán un permanente en el cabello automáticamente irían al infierno. Esto fue algo que sucedió hace solo 15-20 años atrás. Si una mujer usaba lápiz labial, quería decir que ella sería enviada al purgatorio bajo la instrucción de tales ministros.
Estas personas eran legalistas. Físicamente parecían ser santos delante de Dios; enseñando a la gente a no usar lápiz de labios o usar permanentes en el cabello, a caminar pausadamente, y a no comprar ni vender ningún bien. Estos legalistas le decían a los creyentes que cosas estaban bien y cuales mal ante la vista de las palabras de Dios, mientras que ellos eran unos hipócritas.
 

Los Judíos eran así
 
Los judíos eran así. Juzgaban a los gentiles con la ley, diciendo cosas como, “Ellos no conocen a Dios y sirven a los ídolos. Están condenados al infierno y son gente salvaje.” Sin embargo, ellos mismos amaban las cosas materiales de este mundo junto con dioses extranjeros más que a Dios.
“Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quien quiera que seas tu que juzgas;, porque en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo,porque tu que juzgas haces lo mismo”. Los judíos juzgaban a otros de acuerdo a la ley, pero nunca seguían sus propias enseñanzas. Aún más, aquellos que no creen en la justicia de Dios o tienen la salvación de Jesús en sus corazones, piensan que viven exactamente de acuerdo a la palabra de Dios, pero son igual que los judíos.
 

Los legalistas serán juzgados
 
Aquí la gente de las generaciones más jóvenes, probablemente nunca han llevado una vida religiosa de esta manera. Sin embargo, aquellos de las generaciones anteriores probablemente han oído los sermones basados en la ley. Los ministros solían regañar a aquellas que usaban permanentes en el cabello, solo porque se veía impúdico. Los ministros no pueden hacer estas cosas en la actualidad. Hace mucho tiempo, llego a ser el blanco de la crítica el decir cosas como ‘los justos’ o ‘ser totalmente santificado.’ Aunque en la actualidad, mucha gente usa la expresión ‘los justos.’ Esto quiere decir que la cristiandad ha cambiado. Los falsos maestros no pueden decir mentiras al azar, porque aún sus congregaciones han sido liberadas con el verdadero evangelio, a través de libros y cintas, Por lo tanto, no pueden engañar a sus oyentes sin razón.
Lo más importante que hay que saber, es que los legalistas que ignoran la perfecta salvación de Jesucristo y que han vivido vidas religiosas de acuerdo a la ley, serán juzgados ante Dios.
El versículo 4 habla acerca del juicio de Dios. Leámoslo, “¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?” Dios juzgará a los legalistas. Hermanos, la fe legalista se opone a Dios. Los legalistas se oponen al amor de Dios, con criterios basados en sus propias obras. Los legalistas ignoran el evangelio de la salvación que afirma que Dios ha perdonado todos sus pecados e iniquidades a través de las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad.
Aquellos que viven vidas religiosas de acuerdo a la ley serán juzgados ante Dios. Sin embargo, mucha gente vive sus vidas religiosas de acuerdo a la ley ante la presencia de Dios. No debemos pensar, ‘Estamos exentos de su juicio porque hemos sido salvados.’ El apóstol Pablo dijo que los legalistas no podrían ser salvos, en lugar de eso perecerían y serían juzgados. Debemos saber que clase de gente vive vidas religiosas de acuerdo a la ley, para que podamos hacer un plan y llevarles el evangelio.
 

Existen muchos legalistas en el mundo, incluyendo A los Judíos
 
El apóstol Pablo no solamente hablo del hecho de que Jesús lavó todos los pecados del mundo. También él hablo acerca de la gente que lleva vidas religiosas dentro de la ley, como los judíos, se oponen a Dios y serán juzgados. Ignoran el amor de Dios, a través del cual él mostró compasión hacia nosotros. Ignoran el evangelio de la remisión de pecados, el cual afirma que Dios ha borrado todos los pecados del mundo, porque fuimos dignos de compasión a sus ojos.
¿Acaso no hay muchos legalistas alrededor de nosotros que llevan vidas así? Existen muchos legalistas que creen que Dios no tiene misericordia por este mundo y que él no lavó todos nuestros pecados. A pesar de esto, existen muchos que aceptan el amor de Dios y que están llamados a ser ‘los justos’ ante él. También existen aquellos legalistas que ignoran su justicia y desprecian la salvación de Dios con sus propios pensamientos, aún en este mismo instante. Los primeros son una gran mayoría y miran fríamente a los últimos.
Quiero que sepas que existe mucha gente alrededor tuyo que ignoran las riquezas de la benignidad, la paciencia y la generosidad de Dios, así como lo hicieron los judíos. ¿es verdad o falso? —Si, existe mucha gente así.— Un legalista desprecia a otros delante de Dios. ¿Qué desprecian los legalistas? La perfecta salvación de Dios.
Muchísima gente que esta viviendo en este mundo desprecia el hecho que Jesús es el Hijo de Dios, incluyendo los judíos. Los judíos son la gente de Israel. Ellos dicen, “¿Cómo es que él es el Hijo de Dios? Él es solo uno de los profetas.” Reconocen a Jesús solo hasta este punto. Los Israelitas despreciaron al Hijo de Dios y golpearon la mejilla de Jesús con sus manos, diciendo, “¡Ha blasfemado!” (Mateo 26:65). Ellos también lo desprecian ahora. Los judíos desprecian a Dios porque no creen en su Hijo. Se entiende que los Israelitas no hicieran caso a Jesús, porque no creían en él. Sin embargo, ¿Entre los gentiles, que es lo que los legalistas desprecian? Ellos desprecian el amor y la justicia de Dios.
 

Los legalistas viven basados en sus propias obras
 
En una denominación legalista, los legalistas enseñan a sus seguidores a poner la mejilla izquierda después de haber sido golpeados en la mejilla derecha. Nunca deben enojarse. También son instruidos en como deben predicar la doctrina, como caminar, como sonreír y así sucesivamente. Piensan que saben todo acerca de las Escrituras e insisten en que su pecado original fue perdonado, pero reciben el perdón de los pecados cotidianos, ofreciendo oraciones de arrepentimiento cada día.
Algo parecido a esto es también una fe basada sobre la ley. Estas cosas, también hacen que la gente desprecie las riquezas del amor y de la salvación de Dios. Dicen, “¡Estas tan orgulloso de decir que estas limpio de pecado, que eres justo, y de que has recibido el, perdón de todos los pecados, creyendo que Jesús los lavó todos!” Piensan que Dios los llama a ser justos, aún si ellos no son justos en la realidad. Todos los legalistas creen estas doctrinas cristianas falsas. Por lo tanto, debemos de mantenernos lejos de tales legalistas.
Después de creer en Jesús, ¿es legalista recibir el perdón de los pecados cotidianos, a través de oraciones de arrepentimiento? ¿O no lo es? —Si, si lo es.— ¿Se deriva de la ley de las obras o no? —Si, si lo hace.— Esto no es de la fe. La gente que declara que ellos viven por las obras de la palabra es legalista. Existe un sin número de gente así alrededor de nosotros.
El apóstol Pablo recibió la total remisión de pecados, solo por creer en Jesucristo. Sin embargo, los Israelitas, quienes creían el Antiguo Testamento de acuerdo a la ley, creían en el judaísmo. ¿Acaso fueron aquellos una de estas personas, que llegaron a ser legalistas o no? Ellos fueron los que seguían la ley; enseñando obras externas, tales como, como caminar, lo que uno debe o no hacer. 
Por lo tanto, el apóstol Pablo acusó a esta gente en tonos mordaces. Esto lo hizo de la mejor forma. La cristiandad de hoy, también lleva vidas legalistas de acuerdo a la ley. Ellos creen que, aunque están justificados por fe, sus pecados son perdonados diariamente cuando ofrecen oraciones de arrepentimiento por sus pecados. Son legalistas y su fe es la de la ley.
Muchos pastores son buenos predicando, dicen, “Somos salvos por fe.” Sin embargo, ellos dicen al final, “Pero debemos confesar con lo que hemos pecado y arrepentirse.” Estos pastores son legalistas. Dependen en sus obras propias para su salvación, mientras que no creen o dependen en Jesucristo.
¿Éramos legalistas cuando fuimos salvados? —Si, lo éramos.— Antes de nacer de nuevo, pensábamos que el hacer buenas obras nos salvaría. Existe mucha gente en este mundo que piensa así. Dios les dice que se arrepientan. “Así que, arrepentíos y convertíos para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del señor tiempos de refrigerio” (Hechos 3:19). Sin embargo, esta gente no se arrepiente. ¡Que necios son! Así, el apóstol Pablo habla a los necios una vez más.
 

Los legalistas declaran que son pecadores hasta Que mueren
 
Veamos Romanos 2:5, “Pero por tú dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios.” La ira de Dios se atesorará, hasta el día en el que el justo juicio de Dios, finalmente será revelado sobre los legalistas.
Sin embargo, los legalistas son tan necios que ellos confesarán que son pecadores ante Dios, aún si tuvieran cuchillos apuntando a su garganta. Cuando se enfrentan al peligro, aún confesarán que son pecadores ante Dios. Alguna gente declara que son pecadores permanentes ante Dios, hasta el día en que mueren. Que necios son. Dicen que son pecadores porque no pueden vivir de acuerdo a la palabra de Dios, aún si creen en Jesucristo. 
¿Que dice Dios? Él dice, “Porque no puedes vivir de acuerdo a la palabra, Yo te salvé. Yo borré todos tus pecados y te salvé totalmente.” Ni tienen fe en Jesús, ni tratan de aceptar la justicia de Dios para ser liberados de sus pecados. En lugar de eso, insisten en que son pecadores hasta el día en que mueren, porque tratan de ser salvos por ambos, las obras de la ley y la fe en Jesucristo. Ellos deben saber que vendrá el tiempo en el que serán juzgados por sus propias obras y fe.
“Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios” (Romanos 2:5). El apóstol Pablo quiso decir, “Que necios son. Estas a punto de ser juzgado por tu corazón endurecido e impenitente. Estas atesorando su ira.” Jesucristo borró todos tus pecados, sin importar si uno cree en esto o no. Así, todos pueden ser salvos de sus pecados a través de Jesucristo. Fuimos salvos por nuestra fe autentica, en el hecho de que Jesucristo lavó todos nuestros pecados. No podríamos vivir de acuerdo a la ley, mientras que nos arrepentíamos de nuestros pecados diarios para recibir su perdón, así que nos regresamos a Jesucristo desde las religiones de los gentiles. Estamos destinados a pecar hasta el día en que fallezcamos, así que no podemos ser justificados por las obras de la ley, sino por la fe en el Señor.
¿Declaras ser justo hasta el día en que mueras delante de Dios? ¿O declaras que no puedes más que continuar siendo un pecador hasta la muerte? —Declaramos que somos justos.— ¿Acaso esto solo es posible a través de un lavado cerebral? Alguna gente dirá que esto es como un lavado de cerebro. ¿Quién se dejaría engañar por esta clase de enseñanza? Nadie.
Supongamos que alguien te adoctrina cada día. Resistirías fuertemente diciendo, “¿Qué es esto? ¿Y? ¿Y que?” ¿Acaso no reaccionaría así la mayoría de la gente? Llegamos a creer algo solo cuando creemos que es verdad con todo el corazón. Si una persona trata de engañarnos con hermosas palabras en algo bíblico, nunca funcionaría. Ni siquiera un pedacito. Sabemos que los humanos son bien tercos, pero nos hacemos mansos y creemos la verdad si es de la palabra de Dios.
 

Que duros son los legalistas
 
Que duros son. Declaran que son pecadores hasta en los últimos momentos de sus vidas. Existe mucha gente que cree en el Judaísmo.¿existe mucha gente entre los cristianos de la actualidad que realmente creen en el Judaísmo? ¿O no?     —Existen muchos.— “Señor, un pecador vino aquí. Por favor perdona mis pecados.” Existen muchos que declaran que son pecadores ante Dios, porque ven sus debilidades y sus pecados cotidianos con sus propios razonamientos, aún si existen más de un billón de cristianos en el mundo y diez millones de cristianos aquí en corea. Esta gente habita en la ley. 
 

Los legalistas son Fariseos
 
Yo también fui un legalista antes de que creyera en el evangelio del agua y el Espíritu. Solía pensar, “¿Como podría yo llegar a ser justo, ya que peco todos los días?” En nuestros días esto no es así. Mucha gente que conoces se comporta neciamente. ¿De acuerdo a la Biblia, a donde va esta gente? Terminarán en el infierno, ya que han acumulado la ira de Dios, debido a sus corazones endurecidos e impenitentes. También los legalistas deben arrepentirse una vez para convertirse mientras viven en este mundo, dando gracias y creyendo verdaderamente en que Jesús borró todos sus pecados. 
Sin embargo, son demasiados duros para arrepentirse. Esta gente merece lástima. No se arrepienten aunque deberían. Existe mucha gente que se comporta como los fariseos. Amablemente saludan a la gente en frente de la iglesia diciendo, “¿Cómo estas? ¿Cómo te ha ido?” mientras sostienen su Biblia bajo el brazo. Tienen sus pies medio cerrados, de una manera arrogante, cuando ven a la gente los domingos. Tratan de parecer más divinos que Jesús. ¿Cuán bueno sería si realmente fueran divinos cada día?
¿Sabes lo que dicen las esposas de los pastores legalistas? Dicen que están felices cuando sus esposos predican un sermón en el púlpito, porque sus esposos hablan con palabras suaves, diciendo cosas tales como “santo y misericordioso.” Sin embargo ellos cambian tan pronto como llegan a casa. Una vez, una esposa de un pastor legalista se hizo una casa para sí, detrás del púlpito, llevando su propio horno, sabanas y arroz, porque su esposo era un matón en casa, pero muy amable detrás del púlpito. El pastor le preguntó que hacía ella ahí. Su esposa dijo que a ella le gustaba ahí porque él era amable y su voz sonaba suave detrás del púlpito, pero en casa el cambiaba y la acosaba.
 

Debemos predicar el evangelio
 
Hablando francamente, me perdí muchas de las señales de mi esposa. Esto es porque mi esposa dice, “La única cosa que a ti te importa es el evangelio.” Yo no puedo hacer todo bien, porque no soy un hombre perfecto. La primera cosa que debo hacer bien es el trabajo de Dios. Segundo, debo cuidar mi casa. Tercero, debo hacer otras labores. Estas son mis ordenes preferenciales. Esto no solo es porque soy un pastor. Lo hago porque yo me encargo de llevar el evangelio. No puedo servir al evangelio después de haberme encargado de todos mis asuntos. Así, yo pongo un fuerte énfasis en predicar el evangelio y ocuparme de todos mis asuntos, después de hacerlo. De cualquier forma, no creo que pueda predicar el evangelio mientras termine mis otros asuntos.
Los legalistas actúan como ángeles cuando están detrás del púlpito. Enseñan a los creyentes a llorar por sus pecados. Cada legalista debería recibir el perdón de los pecados después de creer en Jesús, porque sólo entonces, uno puede ser realmente feliz de haber llegado a ser limpio de pecado. Esta es la única forma en que el alma puede ser feliz. La gente peca y comete actos inmorales mientras continúan con sus vidas, y así si alguien tiene pecado en su corazón, sería aún peor que el infierno para él / ella. Dios juzga a esta clase de gente.
No puedo evitar decir que mucha gente esta atesorando ira ante Dios. Aquellos que ni se arrepienten, convierten, ni creen en Jesucristo, mientras que pretenden creer verdaderamente, serán juzgados por la ira de Dios. No pueden engañar a Dios. No podemos engañar, si tenemos la fe correcta ante él o no. Seremos juzgados si no creemos. La ira de Dios es revelada a aquellos que no poseen fe. Serán quemados en los fuegos hirvientes del infierno. Existe mucha gente que será quemada en el infierno, debido a su incredulidad.
Por lo tanto, debemos predicar el evangelio. También deberíamos esparcir continuamente la palabra de Dios. Cada vez que nos reunimos, debemos de pensar en el evangelio y no solo en nosotros mismos, sino también tomarse el tiempo de atender a otros. La razón por la cuál debemos de predicar el evangelio es para ayudar a la gente a ser exenta de la ira de Dios, aunque nos persigan y desprecien el amor de Dios.
Debemos saber lo siguiente. Existe mucha gente alrededor que recibirá esta ira. Debemos pensar cuidadosamente acerca si debemos realmente testificarles o no, porque debemos de hacer lo mejor de nosotros para predicar el evangelio y tomar ofrendas para otra gente. ¿Se agradará Dios si dejamos que sean juzgados por su ira? No podemos dejarlos como están. Sabiendo esto muy bien, debemos predicar el evangelio por todo el mundo.
Si existe un legalista en tu familia, toda la familia será juzgada por su ira. ¿Qué es ira? Decimos: “Si no obedeces, te pegaré,” cuando los niños no obedecen a sus padres. Los padres les pegaran a sus hijos si ya no los aguantan más. Los niños admiten cuando hacen algo malo y suplican perdón. Los padres perdonan a sus hijos por que son su descendencia. En el versículo 4 esta escrito, “¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?” Sin embargo, ¿hasta cuando se reprime Dios? Dios es paciente durante 70-80 años en esta tierra, pero la gente golpea a sus hijos con bastones después de ser pacientes 2 o 3 veces. Dios es paciente mientras duran nuestras vidas.
 
 
Dios preparó el fuego del infierno para los Legalistas
 
Será el fin cuando el Señor tome un bastón en sus manos. Dios preparó un horno de fundición para los legalistas, que contienen sulfuro y rocas hirvientes fundidas. Dios resucita a los muertos, en cuerpos inmortales con su ira. Dios hace sus cuerpos inmortales para que sientan dolor eternamente, y él los pone en el horno de fundición que nunca se apaga. La ira de Dios los resucita en cuerpos inmortales y los hace sufrir eternamente. Nunca mueren quemados, aún si están hirviendo y dicen, “Que moje la punta de su dedo en agua y refresque mi lengua, porque estoy atormentado en esta llama” (Lucas 16:24).
Debemos predicarles el evangelio a ellos, porque es aparente que serán juzgados. La razón por la cuál debemos predicar el evangelio a los legalistas alrededor de nosotros, aunque seamos despreciados y perseguidos, es salvarlos de la ira y de la destrucción. ¿Entiendes porque debemos hacer lo mejor que podamos, el porque estamos interesados en salvar a otros, y el porque gastamos la mayor parte de las finanzas de la iglesia en el ministerio de literatura? Podríamos ser ricos si gastaramos el dinero solamente en nuestra iglesia. Podríamos vivir y comer bien. 
Sin embargo, se necesitan muchas cosas materiales para esparcir el evangelio por todo el mundo. ¿Sabes por qué? Por que de esta manera, otra gente puede ser salva. Por lo tanto, estamos comprometidos a predicar el evangelio por todo el mundo. Si nosotros no lo hiciéramos, ¿acaso podrían otros recibir el perdón de pecados?
¿Si nosotros no te hubiéramos predicado el evangelio, pudieras haber sido salvo, aún si Dios ya te hubiera salvado? No podrías. Todos nosotros hemos sido legalistas antes de haber nacido de nuevo. Estábamos en pecado, aunque pensábamos que creíamos en Jesús. Hubiéramos perecido en este mundo si no hubiéramos escuchado las buenas nuevas.
¿Podemos tan solo dejarlos que se vayan al infierno y que perezcan? No, no podemos. No podemos dejarlos ir al infierno, porque conocemos el evangelio de él Señor y la salvación. Sabemos quien irá al infierno y quien entrará al reino del cielo. Por lo tanto, nos preocupamos por ellos, y oramos y predicamos las buenas nuevas. La razón por la que aseguramos las finanzas y gastamos mucho dinero en este ministerio se debe a lo siguiente: Salvar un alma es mejor que obtener cualquier cosa en este mundo. 
La razón por la cuál predicamos el evangelio con paciencia y suavidad, a pesar de ser despreciado y perseguido por los legalistas, es salvar las almas que van a ser juzgadas por la ira de Dios.
Puede que tú pienses, ‘Sería mejor que escribieran libros leíbles sobre el verdadero evangelio y repartirlos por todo el mundo por hojas.’ Lo hubiéramos hecho así, si hubiera sido una buena forma de predicar el evangelio verdadero. Sin embargo, debido a que no funciona, frecuentemente tratamos por cualquier medio y seguimos orando.
Los predicadores del evangelio, no están tratando de predicar el evangelio para ganar algo. Predican el evangelio para salvar almas, porque ellos saben que todos los pecadores seguramente irán al infierno. Sin embargo, muchos legalistas en este mundo persiguen su propio deseo mundano, mientras que se enorgullecen de su devoción a la cristiandad. Debemos entender las razones para enseñarles el evangelio a los legalistas. 
También debemos saber porque el Señor nos mando guardar el día del Sabbat santo en los diez mandamientos y porque aquellos que no guardaban el día del Sabbat erán apedreados a muerte. El día del Sabbat implica al evangelio de que Jesús lavó todos nuestros pecados. También debemos predicarlo por la fe en el Señor, lo cuál incluye el hecho de que Jesús borró todos los pecados del mundo.
Parecería que yo he satisfecho mi resentimiento sobre los legalistas durante este sermón. Pero debemos perdonar y ser de criterio muy amplio con ellos. Están destinados a ir al infierno si cerramos la boca. Nosotros los predicadores del evangelio no podemos permitir que los legalistas nos desprecien con su dinero o que hagan una exhibición de su influencia carnal a nosotros.
 

Debemos predicar el evangelio a nuestras familias Y a otras almas
 
Debemos predicar el evangelio a todo el mundo, incluyendo mucha gente. Sabemos que todas las almas son preciosas como los propios miembros de nuestras familas. Debemos considerar otra gente como preciada, porque todos somos iguales ante Dios.
No puedo evitar hablar de la verdad de la salvación, siempre que predico, porque las almas están siendo enviadas al infierno. Debemos salvarlas del infierno. Debemos predicar el evangelio a nuestras familias y amigos, predicarla con literatura, si es que deja algo que se desee, y orar por las cosas que necesitamos. Debemos predicarla con muchos métodos diferentes. Preparamos una fiesta cuando un alma regresa. Ganamos almas siempre que tenemos una reunión de avivamiento para predicar el evangelio. Algunas veces, la gente regresa al mundo, aunque con trabajo podemos predicarles el evangelio a ellos. Entonces, nos dolemos. Pero al final, predicamos el evangelio sin sentir ninguna decepción.
Yo quiero que sepas algo hoy. Recuerda el hecho de que existen muchos legalistas. Cristianos alrededor de nosotros a los que debemos predicarles. Pretenden guardar la ley, aún sino pueden evitar el pecar todos los días, y piensan que pueden recibir el perdón de sus pecados cotidianos por medio de oraciones de arrepentimiento.
Rechazan el evangelio que dice que Jesús ya borró todos sus pecados. Piensan que Jesús solo quitó su pecado original, excluyendo sus pecados cotidianos, porque ellos no conocen la remisión de pecados. Aquellos que no conocen la verdad de la salvación son llamados legalistas. Debemos salvarlos de sus pecados, predicándoles el evangelio de la justicia de Dios.