The New Life Mission

Sermones

Tema 23: Hebreos

[Capítulo 11-5] < Hebreos 11:6-7 > Los justos son los que creen en la Palabra de Dios

< Hebreos 11:6-7 > 
“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan. Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe.”
 
 
El miércoles por la tarde predicaré del Libro de Hebreos y les hablaré sobre la fe en Dios. Como todos hemos leído la Palabra de Dios juntos hoy, nos está diciendo: “La fe es la prueba de las cosas que no se ven”. Nos está diciendo que la fe consiste en vivir una vida de creencia en la Palabra de la justicia como nos la dio Dios y no se puede ver con los ojos. Debemos vivir nuestras vidas de fe sabiendo bien qué es. En otras palabras, para vivir este tipo de fe debemos saber qué tipo de fe es la verdadera fe. 
 
 
¿Consideran que las Escrituras son la Palabra de Dios?
 
Si queremos hablar acerca de tener fe y creer en Dios de la manera adecuada, no podemos evitar hablar sin conocer la Palabra de Dios y acerca de la fe correcta que cree en la justicia de Dios. Nuestro Dios es un Dios que no puede verse con los ojos, pero que vive y existe durante toda la eternidad. La Biblia habla de este Dios. Por eso, como cristianos debemos poner nuestra fe en la Palabra de Dios escrita. 
Cuando vemos programas de televisión cristianos, vemos el Antiguo Testamento en imágenes durante la hora de la Biblia. Cuando vemos un programa así debemos considerar las costumbres y el contexto histórico de la Biblia. 
Este pasaje de las Escrituras que hemos leído tiene 400 autores. La Biblia fue escrita por los escribas escogidos por Dios que escribieron las cosas como se las dio el Espíritu Santo. Eran seres humanos como nosotros, pero escribieron las Palabras de Dios cuando el Espíritu Santo movió sus corazones. Y así, cuando leemos las Escrituras, podemos ver lo que Dios, el autor de la Biblia y los siervos de Dios han escrito para nosotros. 
La persona que escribió de Génesis a Deuteronomio fue Moisés. ¿Estaba vivo Moisés cuando Dios creó los cielos y la tierra? No, por supuesto que no. Dios simplemente hizo que Moisés escribiese Su voluntad al hablarle a su corazón mediante Su Espíritu. Y nosotros, los que creemos en la Palabra del Evangelio del agua y el Espíritu, debemos pensar una vez más si este pasaje de las Escrituras es la Palabra de Dios o no. Como fue escrita por los siervos de Dios movidos por la inspiración del Espíritu Santo, ¿cómo podemos decir que no es la Palabra de Dios? Podemos ver que las Escrituras fueron escritas por los que fueron movidos por el Espíritu de Dios, y son la Palabra de Dios, no las palabras de meros seres humanos. 
Veamos un ejemplo. Cuando pensamos en el ministerio del Apóstol Pablo; si hubiese sido un hombre casado, ¿podría haber hecho el ministerio como nosotros y podría haber cumplido su deber como Apóstol enviado por Dios? No. ¿Qué le habría pasado a su ministerio si no hubiese hecho la obra de Dios ayudado por el Espíritu Santo? ¿Han pensado en esto alguna vez? El Apóstol Pablo podría haberse casado y haber hecho su ministerio, pero Dios quiso cumplir Su voluntad utilizando a Pablo de manera especial. Como Pablo era un hombre que había sido elegido por el Espíritu de Dios, no tenía tiempo para pensar en las cosas de la carne, y aunque a veces tuviese tiempo libre, no podía vivir para estas cosas. 
Pablo, un siervo de Dios, estaba siendo utilizado por Dios para un objetivo especial. Mientras vivió, escribió cartas a las iglesias de Dios y a sus colaboradores cuando estaba haciendo el ministerio entre los gentiles, y se aseguró de que, cuando la gente leyese el contenido de sus cartas, pudiera saber que esas palabras eran la voluntad de Dios. Lo que el Apóstol Pablo le dijo a las Iglesias en sus cartas debe ser aceptado como la Palabra de Dios. Dios convirtió a un hombre cualquiera en un instrumento de Su justicia y encontró gozo en mostrar Su voluntad a través de este hombre. 
¿Es este pasaje de las Escrituras la Palabra de Dios o no? Si alguien nos reta en este punto preguntando si es cierto, podríamos decir sin dudar que este pasaje es la Palabra de Dios, porque fue escrito por los siervos de Dios que habían sido movidos por el Espíritu Santo. ¿Por qué? Porque Dios había mostrado Su voluntad a través de Su gente, es decir, a través de Sus siervos. Sin embargo, los neoteólogos de hoy en día y los seguidores de una crítica más alta están montando un caos porque no entienden la Palabra de Dios como la Palabra de Dios. 
 
 
Para los que creen en Jesús como una religión ¿cuál es el objetivo de creer?
 
Ahora mismo hay muchos creyentes en el cristianismo que no pueden creer correctamente porque no conocen la justicia de Dios como está revelada en la Palabra de Dios. Podemos ver a muchos de ellos esforzándose para evitar que la gente conozca a Dios y Su justicia en vez de intentar conocer la justicia de Dios. Las organizaciones de los Testigos de Jehová son así. Aunque dicen que creen en Jesús como su Salvador y estén intentando predicar acerca de Jesús, podemos ver que están haciendo la obra de convencer a la gente para que no crea en Jesús. 
Lo que sabemos es que este pasaje de las Escrituras es la Palabra de Dios. Como he mencionado antes, a través de los siervos de Dios como Pablo o David, Dios nos ha dado palabras que son extremadamente necesarias para nosotros. Dios nos está diciendo que está revelando Su voluntad para nosotros con las palabras que han escrito Sus siervos. Por tanto, podemos saber que este pasaje de las Escrituras es la Palabra de Dios y podemos tener fe y creer en él. 
El Antiguo y Nuevo Testamentos, empezando con el Libro de Génesis hasta el Libro del Apocalipsis, hablan de Jesucristo. Por tanto, está claro que estos pasajes de las Escrituras se convierten en la Palabra de Dios. El único tema de la Biblia es Jesucristo durante 4,000 años y estos pasajes de las Escrituras son la Palabra de Dios, no las palabras de cualquier ser humano. Pero, la gente intenta deshacer la fe que cree en la Biblia como la Palabra de Dios. 
Además, en el pasado y en el presente, encontramos personas que dicen que las Escrituras contienen las palabras de Satanás y que no todas ellas son la Palabra de Dios. Así, a menudo la gente crea etiquetas para varios pasajes de las Escrituras con diferentes colores. A veces estas personas crearon divisiones con diferentes colores, por ejemplo: “Estas palabras son de Jesús; y estas palabras son de seres humanos; y estas otras del Diablo”. Yo pienso que estas personas eran espiritualmente ignorantes. Dios estaba contento al revelar Su voluntad a través de personas que eran malvadas y personas buenas. Así, debemos entender que todos los pasajes de la Biblia son la Palabra de Dios, y debemos creer en ellas. 
Todas las Escrituras, como están recogidas en la Biblia, son la Palabra de Dios. Si las Escrituras, como están recogidas en la Biblia, no fueran la Palabra de Dios, entonces desde ese momento, nuestra fe en Dios se vendría abajo. En otras palabras, nuestra fe en Dios, que nos ha salvado de todos nuestros pecados, y todos los juicios del pecado, mediante el Evangelio del agua y el Espíritu, y la fe en la justicia de Dios, se vendría abajo. Por esta razón, Satanás está intentando borrar la voluntad de Dios engañándonos incluso ahora. 
Cierto doctor de Divinidad rechazó al único Salvador declarando que la salvación puede encontrarse en otras religiones. Pero, a pesar de esto, hay personas en este mundo que cree en la Palabra de Dios tal y como es. Expreso mi dolor profundo por los creyentes de Jesús que piensan que la salvación existe en otras religiones aparte de Jesús. Está claro que no son más que creyentes de una religión vulgar. En este mundo hay muchas personas que no saben que Jesús es Dios. Y por eso es deplorable que haya tanta gente que cree sin conocer la justicia de Dios que nos dio Jesús. 
Sí, por suerte hay muchas personas que pueden aferrarse a la Palabra de Dios y creer en Jesucristo como su Salvador. Lo que debemos saber, sin ninguna duda, es que Dios ha establecido para siempre que los que creen en Su justicia pueden vivir con las bendiciones de Dios. Para este tipo de personas, Dios es el Señor. Nosotros somos los que creemos en el Evangelio del agua y el Espíritu y somos los que hemos recibido la remisión de los pecados ante Dios. Pero hay personas que no creen en el Evangelio del agua y el Espíritu de Dios y dicen mentiras continuamente. 
Hoy en día, hay muchas organizaciones que intentan dar testimonio del Nuevo y Antiguo Testamento utilizando medios visuales. Pero muchas de ellas, en su ignorancia, han devaluado la justicia de Dios. En vez de dar testimonio de la justicia de Dios, como se nos reveló, dicen cosas que pertenecen a su propia secta. Hoy en día se muestran imágenes en la televisión que deben ser vistas desde el punto de vista del período en el que Jesús estuvo en el mundo. En este mundo hay muchas personas que intentan creer en la justicia de Jesús con sus propias nociones en vez de creer en la Palabra de Dios, como está escrito. 
¿Qué es realmente la religión? La religión es algo que se usa para crear una falsa imagen en la que se puede confiar y creer. Entonces, ¿qué es la verdadera fe? Es creer en Dios, es creer según Su Palabra escrita. Esto es lo que debemos saber y creer. Dios creó el universo y cuando la humanidad cayó en el pecado, para salvarnos de los pecados del mundo, bajó encarnado en un hombre, fue bautizado por Juan el Bautista, murió en nuestro lugar en la Cruz y resucitó de esa muerte. Pero estas religiones crean un dios con los pensamientos humanos y confían en ese dios. 
Entre los cristianos de nuestro alrededor, muchos de ellos son personas religiosas. Muchos cristianos creen en una mera fe religiosa. Piensan que Jesús es el Salvador y confían en Jesús arbitrariamente. El cristianismo no fue creado por los pensamientos humanos. Existe en este verdadero sentido porque Dios nos ha salvado por Su justicia. Todas las religiones son algo creado por un pensamiento que después se dejan. En otras palabras, es algo en lo que una persona puede creer y después descartar. 
Pero si no tienen fe en la Palabra de Dios, todos los cimientos de su fe se vendrán abajo. Por eso debemos creer en la justicia de Dios como está revelado en la Palabra de Dios por fe. Esta Palabra dice: “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan” (Hebreos 11:6). Si lo sabemos, ¿cómo vamos a dar la fe verdadera a los que están moviéndose hacia Dios? Podemos hacer esto sabiendo primero y creyendo en la justicia de Dios como se reveló en las Escrituras. Y debemos creer que Dios es quien recompensa a los que le buscan diligentemente. 
 
 
Dios existe, aunque no es visible para nuestros ojos 
 
Creemos en el Dios vivo y le oramos. Como Dios escucha nuestras oraciones, resuelve nuestro problema del pecado que cometemos en la carne, cuida de las enfermedades de nuestra carne y cuida de nuestros futuros, así como de nuestros problemas actuales, sean los que sean. Por eso debemos ir a Él y pedirle que resuelva todos los problemas que tenemos. Les pido que crean en Dios, quien recompensa a los que se presentan ante Él y creen en Él. De esto se trata la fe verdadera. 
Creo en el Dios de la Trinidad: Dios Padre, Jesucristo y el Espíritu Santo, como mi Salvador. Aunque no lo haya visto con mis ojos, sé que Dios está vivo. Y por eso, aunque no es invisible para mis ojos, a menudo voy ante Dios por fe y le oro. Y así, si alguno de nosotros está enfermo, oro a Dios y le pido que sane a esa persona. Así, aunque no sea visible a nuestros ojos, puedo saber que vive dentro de los corazones de los justos por Su Espíritu, nos concede nuestras peticiones y muchas bendiciones. Así, como creo en este Dios, hago mi valioso ministerio. 
Como creemos en el Evangelio del agua y el Espíritu y que el Señor es el Salvador, damos testimonio de esto a Su pueblo. ¿De qué damos testimonio? Creemos y damos testimonio de que Jesucristo es nuestro Dios y que nos ha salvado perfectamente por el Evangelio del agua y el Espíritu. Como creemos en Dios y Su Palabra, tomamos este valioso ministerio y trabajamos por él. Como creemos en este Dios justo, hacemos Su obra en este mundo. Dios se complace con nosotros cuando predicamos Su Evangelio por todo el mundo. 
Cuando necesitamos ayuda, oramos a Dios. Oramos diciendo: “Señor, somos débiles en estas áreas. Ayúdanos a resolver estos problemas. Llénanos con Tu Espíritu Santo”. Oramos a Dios porque creemos que vive y sabemos que nos ayudará. Dios dijo que debemos creer que nos recompensará a los que se le acercan por fe. Dios dijo que nos recompensaría. Creemos y Dios contestará nuestras oraciones. Creemos que Dios contestará nuestras peticiones, vive en nosotros y hace Su obra utilizándonos. Así, planeamos hacer Su obra por fe. ¿Creen en esto? 
Todos los que tienen un corazón puro creen en Dios. Los que tienen un corazón puro y limpio creen en la Palabra de Dios tal y como es. Sin embargo, los que no son así no creen en la verdad que está escrita en la Palabra de Dios. Por este motivo, con la excusa de creer en Jesús, siguen cometiendo fraude contra otros. Me hacen reír porque son increíbles. Hacen cosas deplorables. De la misma manera en que Jesús dijo en el Evangelio de Juan 10: “Un jornalero viene a robar y matar, porque las ovejas no son suyas”, siguen diciendo mentiras repetidamente para prosperar físicamente. Intentan ganar fama y riqueza y por eso matan a los que no tenían que morir por sus pecados. 
Creo en la justicia del Señor que nos ha salvado de todos los pecados. Nuestro Señor vive y contesta todas nuestras oraciones. Creo en el Dios vivo que contesta todas nuestras oraciones. Como creo en Él puedo llevar a cabo el ministerio. Si no hubiese creído en la justicia de Dios, no habría podido hacer la obra de Dios. 
 
 
Noé preparó para la vida siguiente un arca durante cien años
 
Leamos Hebreos 1:7 juntos. “Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe”. De esta manera, la gente de fe nos está diciendo que Dios está vivo y recompensa a los que le buscan diligentemente. En otras palabras, Dios concede lo que se le pide, pero no quiere hacer lo que no está bien para Él. 
Noé pudo salvar a su familia al haber sido avisado de las cosas que no había visto todavía y por eso preparó un arca por fe. Por esa acción Noé pudo condenar al mundo y se convirtió en el heredero de la justicia según la fe. Noé, y los que son como él, se convirtieron  en una herramienta útil para predicar sobre la fe que cree en la justicia de Dios. Como Noé también creyó en Dios y Su Palabra por fe, hizo la obra justa. 
Había preparado un arca porque había sido avisado de cosas que no había visto todavía. Dios dijo que mataría a todas las criaturas vivas del mundo, incluyendo a toda la gente que no creyese en la Palabra de Dios. Pero, a pesar de esto, Noé creyó completamente en la Palabra de Dios. Y por fe construyó el arca durante 100 años como se lo pidió Dios. Esto se refiere a la gente de Dios que construye la Iglesia de Dios. Como Noé creyó en la Palabra de Dios construyó en el arca durante 100 años y así salvó a sus familiares. Así, se convirtieron en los que entregarían el Evangelio de la verdadera justicia a los que vivimos hoy. La gente de fe que creyó en Dios son personas muy valiosas. Pero si algo va mal, los que no tienen esta fe valiosa pueden ser utilizados para hacer el mal y maldecir a otros, y aún más, matar a otras personas en espíritu y carne. 
“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan” (Hebreos 11:6). Los que tienen fe complacen  a Dios, hacen la obra justa, salvan a muchas personas, bendicen a la gente y la llevan por el camino bendito y justo. Sin embargo, los que no tienen fe no pueden complacer a Dios, y no solo eso, evitan que la gente conozca a Dios y hacen que sea maldita. Necesitamos fe en Dios y Su justicia. Aunque Dios no sea visible para nuestros ojos físicos, vive y existe durante la eternidad. Debemos creer en esto. Debemos creer en este pasaje de las Escrituras como la Palabra de Dios. 
Queridos hermanos, deben entender lo mucho que Dios ama a la humanidad. Como Dios nos ama, nos habló a través de Sus siervos durante miles de años, escribió Sus Palabras y las guardó bien para que no se perdiesen. Dios recogió todas Sus Palabras utilizando a Sus siervos durante los siglos y las puso a nuestros pies recopilándolas en un solo Libro. La Palabra de Dios y la justicia de Dios, como está escrita en la Biblia, son la prueba de que Dios nos ama. Este amor es un amor que solo puede darnos Dios. 
La fe de creer en Dios y en Su justicia no es algo que podamos o no tener. La fe en la justicia de Dios no es algo de lo que podamos prescindir, sino que es indispensable. Si no tenemos fe en la justicia de Dios, moriremos, perderemos las bendiciones de Dios y recibiremos las maldiciones de Dios para convertirnos en los malvados que viven sin Dios. Y al final, seremos utilizados para hacer el mal. Para nosotros, tener fe en Dios y en Su justicia es algo que debemos tener de manera imprescindible. 
Todos nosotros, incluyendo nuestros niños de secundaria y primaria, jóvenes hombres y mujeres, todos nuestros hermanos y hermanas, todos los que están en el trabajo del ministerio y sus mujeres y todas las personas del mundo nacimos en este mundo como seres humanos. Todos nosotros debemos tener fe en Dios y Su justicia sin falta. Si no tenemos fe en esto, no seremos librados de nuestros pecados. Si creemos en la existencia de Dios y en lo que dice, debemos presentarnos ante este Dios por fe y pedirle lo que necesitemos y Él nos lo dará. Nuestro Dios es así. Todos debemos convertirnos en personas que creen en Dios, quien es el que se encargará de nosotros. 
Algunas personas dicen que van a la Iglesia de Dios porque sus mujeres van. Y dicen que vienen porque no tienen nada que perder al venir a la iglesia. Otra razón por la que vienen es que quieren mantener la paz y la armonía en su familia. No deberían hacer esto. Y otras personas piensan: “Como he recibido la remisión de los pecados al creer en el Evangelio del agua y el Espíritu, no tengo que servirles o hacer nada más. Así que no me pidan nada más”. Si hay alguien que piense así, quiero que esa persona sepa que estos pensamientos no son correctos. Debemos saber que nosotros no somos los que amamos a Dios primero, sino que Dios nos amó primero. Él es Dios, quien no puede verse con nuestros ojos físicos. Él es el Dios en el que creemos, que está vivo. 
Si nos presentamos ante este Dios y recibimos la remisión de los pecados al creer en el Evangelio del agua y el Espíritu nos hemos convertido en hijos de Dios. Entonces, como hijos de Dios podemos presentarnos ante Él y pedirle lo que necesitemos. Entonces, este mismo Dios responderá nuestras oraciones. Cuando creemos en la justicia de nuestro Dios, debemos tener fe en que Dios nos dará una vida eterna y nos dará todas Sus bendiciones. Tenemos este conocimiento y fe con nosotros. 
De esta manera, la gente que tiene fe en la justicia de Dios complace a este Dios de la Verdad. La gente que cree en la Palabra de Dios recibe bendiciones de Dios. Esta fe nos permite recibir las bendiciones de Dios no solo a nosotros, sino también a otros. Por tanto, tener fe en la justicia de Dios es una absoluta necesidad para nosotros. Es absolutamente necesario. Lo que necesitan más que su corazón es poseer fe en la justicia de Dios, y aún más, esta fe basada en la Verdad es más valiosa que su propia alma. 
Deben tener algo dentro de su corazón que es absolutamente necesario, y es tener fe en la justicia de Dios. Por tanto, no digan esto: “Mi fe en Dios es débil, no tengo fe en Dios”. Si no tienen fe en la justicia de Dios, deben escuchar la Palabra de Dios con sus oídos y aprender. Entonces pueden convertirse en una verdadera persona con fe en Dios cuando escuchan detenidamente la justicia de Dios; no es algo que puedan conseguir por ningún otro medio. 
Cuando creen en Dios como su Salvador y Señor, deben preocuparse de entender la justicia de Dios, ya que interesarse en otras cosas lleva a sentirse vacío. Cuando no tenemos fe en Dios, esto significa que no entendemos la justicia de Dios. Así, si quieren recibir muchas bendiciones de Dios, me gustaría aprender acerca de la justicia de Dios. 
Si quieren recibir las bendiciones de Dios, deben conocer la justicia de Dios y tener fe en ella. Si tenemos fe en la justicia de Dios, recibiremos las bendiciones en cuerpo y espíritu, pero si no tenemos esta fe, no recibiremos las bendiciones de Dios. Como esta es una verdad absoluta, debemos conocerla bien. Como creemos en Dios y Su justicia, predicamos el Evangelio del agua y el Espíritu a todo el mundo. Hacemos esto porque creemos en nuestro Señor Jesucristo que se ha convertido en nuestro Salvador y el Salvador de toda la humanidad. 
 
 
No somos personas de la religión, sino que somos la gente de fe que cree en la justicia de Dios
 
Creemos en Dios quien creó el universo. Creemos en esto porque este Dios nos amó, aunque tuviésemos pecados. Nos salvó con el Evangelio del agua y el Espíritu al venir al mundo y librarnos de todos nuestros pecados. Creemos, no solo que Dios nos ha hecho Hijos Suyos al salvarnos de nuestros pecados, sino también que se convirtió en nuestro Pastor durante toda la eternidad. También creemos que nos ha dado la vida eterna y las bendiciones eternas. 
Hasta ahora, hemos vivido por fe en Dios, pero de ahora en adelante, quiero seguir viviendo con este tipo de fe. Sus corazones, y no sus pensamientos, deben ser así primero. Nuestros corazones deben ser puros ante Dios. Debemos saber que somos criaturas del Señor; debemos saber que la Biblia es la Palabra de Dios. Asimismo, debemos saber que Dios existe, aunque no sea visible para nuestros ojos; debemos creer en este Dios vivo por fe. Debemos tener fe en el Dios vivo en nuestros corazones. Solo cuando hacemos esto podemos vivir nuestras vidas de fe y recibir bendiciones. Por esta razón, ¿qué necesitamos más que nada? Tener fe en la justicia de Dios. 
Podemos dividir las cosas que son de la carne en varias categorías, pero tener fe en la justicia de Dios es algo que solo pueden tener los fieles. Esta fe es algo indispensable y todos debemos tenerla. En sus pensamientos, ¿en qué debemos creer para estar bien en cuerpo y espíritu? Podemos vivir bien en cuerpo y espíritu si creemos en Dios y Su justicia verdaderamente. Si no tenemos fe en la justicia de Dios seremos pobres en cuerpo y espíritu. Como Dios es bueno, puedo decir que nos guía por el camino más bendito y nos da bendiciones. ¿Hay algo que podamos recibir por nuestros propios esfuerzos? Salmos 37:5 dice: “Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y él hará”. Creo en Dios que ha venido a nosotros mediante el Evangelio del agua y el Espíritu. Sé que todos creen en este Dios también. Sé que también se han convertido en hijos de Dios y en Sus obreros fieles al creer en el Evangelio del agua y el Espíritu y recibir la salvación de sus pecados. Les digo que debemos tener fe en Dios. Debemos seguir a nuestros predecesores que nos guiaron con fe en la justicia de Dios. Solo entonces podemos salvar a otros de la destrucción en el fin de los tiempos. Nos hemos convertido en herederos de la justicia de Dios. Noé se convirtió en alguien que predicó la justicia de Dios a los pecadores. 
Queridos hermanos y hermanas, incluyendo a todos nuestros obreros del ministerio en Corea y por todo el mundo, quiero que sepan que vivir una vida como siervos de Dios es una gran bendición. Si no tienen fe en Dios, únanse con los que la tienen y hagan la obra de Dios. Cuando hagan esto podrán aprender de primera mano de qué se trata tener la verdadera fe. Si no se unen con ellos, no podrán aprender. La fe no es algo que se pueda adquirir como simple conocimiento. Aunque se enseñe, no puede entrar en los corazones así. 
¿Cómo es haber vivido una vida de fe? Cuando viven con fe verán qué significa verdaderamente la Palabra de Dios como se la predicaron sus predecesores de la fe que les han guiado. La Verdad que han conocido solo en teoría no puede ser suya si no la experimentan correctamente. Acepto la Palabra de Dios por fe. Lo que estoy diciendo es que Dios quiere que todos nosotros nos convirtamos en la gente de fe que cree en Dios y Su Palabra explícitamente. Dios quiere que creamos en Él y nos convirtamos en los que creemos en Sus Palabras y Su justicia. Dios quiere que tengamos esta fe.