The New Life Mission

Sermones

Tema 23: Hebreos

[Capítulo 12-1] < Hebreos 12:1-13 > Necesitamos perseverancia

< Hebreos 12:1-13 >
“Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos. Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía. Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto, aún habla por ella. Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios. Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan. Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe. Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba. Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa; porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios. Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir; y dio a luz aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó que era fiel quien lo había prometido. Por lo cual también, de uno, y ése ya casi muerto, salieron como las estrellas del cielo en multitud, y como la arena innumerable que está a la orilla del mar. Conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra.”
 
 
Dios imparte disciplina temporalmente a cada hijo que recibe 
 
El autor del Libro de Hebreos habló de muchas cosas, pero en el capítulo 11 habla especialmente de los siervos de Dios que vivieron por fe. Dice: “Si tuviese que hablar sobre Moisés, Jacob, Abraham, Isaac, Gideon, Sansón, Jefté, David, Samuel y los profetas entre vuestros antecesores, no tendría suficiente tiempo para hablaros de todos ellos. Nuestros antecesores de fe creyeron en Dios. ¿Cuántos predecesores de fe hay? ¿Acaso no ha habido un gran número de ellos? Aunque sufrieron para mantener su fe pura, ¿acaso no entraron en el Reino de los Cielos? ¿Acaso no pasaron por muchas dificultades mientras vivieron pensando en la gloria que compartirían para recibir una resurrección más maravillosa? Así que levantaos por fe de nuevo. De alguna manera, la causa de vuestro sufrimiento mientras os persigue la gente del mundo es que habéis perdido a Jesucristo y os habéis unido con el mundo. Pensad en esto como una acción disciplinaria de Dios Padre para Sus hijos amados. La verdad es que Dios imparte disciplina a todos los hijos que recibe en Su seno”. 
Está escrito en el Libro de Proverbios 3:11-12: “No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, como el padre al hijo a quien quiere”. El siervo de Dios que escribió el Libro de Hebreos cita la Palabra del Antiguo Testamento y nos avisa diciendo: “Dios corrige a cada hijo que recibe. Dios ha corregido a todos Sus hijos que ha tomado en Su seno y ha corregido a todos los que van por el camino de la destrucción, todo porque son hijos Suyos. ¿Acaso no hizo esto Dios con el pueblo de Israel? Esta es la razón por la que Dios corrige a todos Sus hijos. Dios no intentará mataros o azotaros, ni permitirá que seáis vendidos a manos de los gentiles o que viváis en un país gentil y sufráis mucho allí porque hayáis hecho el mal. Debemos buscar a Jesús, quien nos hace perfectos. Jesús sufrió en la Cruz porque no estaba preocupado por ser avergonzado porque conocía la alegría que había delante de Él; y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios”. 
Esto es lo que dice este pasaje. El castigo no sienta bien cuando somos castigados, pero después conocemos la voluntad de Dios a través de este castigo y volvemos a Dios. Por eso está escrito: “Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas; y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado”. Dios dijo: “Estad firmes en vuestra fe y vivid vuestra vida espiritual con lealtad. Levantad las manos cansadas y las rodillas débiles y levantaos”. El dolor que los Hebreos o el pueblo de Israel sufrió mientras eran esparcidos por todo el mundo no puede describirse con palabras. En aquel entonces, el siervo de Dios envió esta carta y les corrigió para que buscasen a Jesucristo y corriesen hacia él y el resultado fue que su fe se encendió como un fuego vivo. 
Les dijo: “Buscad a Jesús, quien os ha hecho perfectos. Nos hemos convertido en personas perfectas al buscar a Jesucristo, el Perfecto. Por tanto, no os vengáis abajo. Levantad esas manos y rodillas cansadas. Debemos orar con fe en nuestros corazones e ir ante el campo del Señor y vivir nuestras vidas espirituales valiosas por fe de nuevo. Y por tanto debemos depender de Dios, depender de Jesucristo, ser vencedores en nuestra fe y recibir muchas bendiciones mientras vivimos en este mundo”. Esta es la Palabra que se aplica a todos nosotros de la misma manera espiritualmente. Es igual para los que hemos recibido la salvación de todos nuestros pecados  por fe en el Evangelio del agua y el Espíritu; todo por la justicia de Jesucristo, aunque una vez fuimos gentiles. 
A veces, después de recibir la remisión de los pecados, también estamos cansados y nuestras rodillas se doblan por nuestras debilidades y vamos por el mal camino. Otras veces olvidamos la justicia de Jesucristo y a veces parece que nunca volveremos a Jesucristo. Pero, en momentos como este, debemos buscar a Jesucristo y Su obra que eliminó todos nuestros pecados mediante el Evangelio del agua y el Espíritu y creer de nuevo de corazón, dar gracias y depender de ella mientras vivimos en este mundo. 
Debemos deshacernos de todas nuestras preocupaciones y buscar al Señor por fe. Solo entonces podemos ser personas perfectas y podemos reforzar nuestras rodillas débiles y podemos seguir a Jesucristo por fe para convertirnos en la gente perfecta ante Dios y recibir las bendiciones espiritual y físicamente de la mano de Dios. Somos personas débiles. Las cosas que los hebreos experimentaron y que nosotros estamos experimentando son similares. Todas las personas que están incluidas en el Libro de Hebreos 11 son nuestros predecesores de fe. Por tanto, debemos seguirles y correr esta carrera de fe con nuestros ojos puestos en Jesús, el autor que completo nuestra fe. Debemos tener perseverancia sin falta para correr esta carrera de fe. Debemos correr esta carrera con perseverancia. 
 
 
Necesitamos perseverancia en nuestras vidas espirituales
 
Necesitamos fe en nuestras vidas espirituales, pero también necesitamos perseverancia. Romanos 5:3-4 dice: “Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza”. Necesitamos perseverancia en nuestras vidas espirituales. Dios pide que tengamos perseverancia y nos enseña a persistir y da bendiciones a los que perseveran. Aunque somos débiles, podemos reforzar nuestras rodillas débiles y levantarnos de nuevo como la gente con la fe perfecta cuando buscamos la justicia del Señor. Podemos levantarnos y vivir nuestras vidas espirituales por fe y terminar la carrera de la fe. 
Los judíos que aparecen en el Libro de Hebreos fueron dispersados por todo el mundo conocido y empezaron a vivir bien allí. ¿Por qué? Porque perdieron su nación y sabían que serían perseguidos aún más si no viviesen bien carnalmente como otros. Hay muchas personas que vivían bien en el mundo y los judíos estaban entre ellas. Pero muchos judíos no creían en Jesucristo como su Salvador. Nuestro Dios les corregirá en algún momento. 
En medio de las dificultades, sabrán una vez más que Jesucristo es su Salvador y se arrepentirán y volverán a tener la fe correcta. Se nos están acercando muchas dificultades gradualmente. Debemos orar por su salvación y por Jerusalén. Cuando leemos las noticias o las vemos en la televisión, vemos que hay muchos judíos viviendo en los Estados Unidos. Por suerte, hay muchos entre los judíos de la diáspora que creen en Jesús. 
Debemos orar por ellos. ¿Por qué? Esto se debe a que, en el Libro de Hebreos capítulo 12 nuestro Señor habló a la gente que cree en Él. Los judíos también se arrepienten de sus pecados y vuelven a Cristo. Deben volver a Jesucristo porque son descendientes de Abraham. Dios dijo claramente que los castigaría al final de los tiempos y les haría volver a Él. Y por eso, Dios quiere levantar a los siervos de Dios que están predicando el Evangelio del agua y el Espíritu y lo hará así. En el Antiguo Testamento Dios dijo que enviaría al Salvador. Dios dijo que el Rey de reyes vendría a este mundo. Así, los judíos de la diáspora que han leído o visto nuestros libros de sermones y la gente que tiene el Espíritu Santo en sus corazones predican el Evangelio a los demás. 
Mientras estaba hablando de los dos olivos en el Libro del Apocalipsis dije que Dios levantaría a Sus siervos entre el pueblo de Israel. Y así, prediqué que proclamarían a Jesucristo a su propio pueblo y los judíos creerían que Jesucristo es el Mesías que habían estado esperando, y entonces recibirían la salvación y la voluntad de Dios se cumpliría. Esto es cierto. 
Debemos orar para que el pueblo israelita sea salvado de los pecados y viva por fe. Hay tantos soldados profesionales como nubes, pero debemos ver si alguno ha caído en el mundo y va por el mal camino y acaba luchando contra la justicia de Dios. Vivir esta vida espiritual es difícil, pero debemos aguantar y correr la carrera de la fe. Este es el camino espiritual de la vida y si seguimos corriendo esta carrera llegaremos a la meta. Pero no es correcto para una vida espiritual dejar de correr la carrera a mitad y no llegar a la meta. Debemos buscar a Jesucristo, quien es nuestro Señor, y debemos correr esta carrera y seguirle pase lo que pase. ¿Es la Iglesia un lugar donde uno viene a arrepentirse por el dinero que ha estafado? ¿Es la Iglesia un lugar para dejar de fumar? Hay cosas que no debemos hacer mientras seguimos a Cristo. No debemos decirle a la gente que no debe hacer estas cosas. Tienen que saber que son malas. 
Hay muchas personas que no están en la Iglesia y viven una vida más recta que los que van a la Iglesia. Hay muchas personas en este mundo que son muy rectos de manera carnal. ¿Es el objetivo de creer en Jesús convertirse en un buen samaritano? ¿Vino Jesús a este mundo, recibió el bautismo de Juan el Bautista, fue clavado en la Cruz para morir al derramar Su sangre, resucitó de entre los muertos y ascendió al Reino de los Cielos para eso? ¿Cumplió Jesús todas estas cosas solo para hacernos personas rectas? ¿Vino Jesús a este mundo, recibió el bautismo, murió en la Cruz y resucitó de entre los muertos para hacernos rectos porque hay muchas personas malvadas en este mundo? 
 
 
Jesús no quiere que seamos solamente personas buenas y morales 
 
Algunas iglesias tienen clínicas para los ancianos y hacen muchas cosas, como reunir a las personas sin hogar y darles comida y bebida. Si hacen estas cosas, ¿debería nuestra Iglesia hacer estas cosas también? ¿Vino Jesús a este mundo, recibió el bautismo de Juan el Bautista, murió en la Cruz y resucitó de entre los muertos para convertirnos en este tipo de gente? Esto es incorrecto. Si no paramos y pensamos en esto durante un momento, podemos darnos cuenta de que el Señor no vino a este mundo para hacernos ser rectos éticamente solo. 
Lo que está diciendo es que debemos recibir la remisión de los pecados al creer en el Evangelio del agua y el Espíritu. Jesucristo es quien nos ha dicho que recibamos la remisión de los pecados y nos convirtamos en hijos de Dios y reciban la vida eterna. Sin embargo, la gente que tiene la fe incorrecta sufre como los judíos dispersos por el mundo. Pero Jesús dijo: “Sois la luz del mundo”, así que somos la luz del mundo en el que vivimos. No hay suficientes personas en el mundo que iluminen la luz de la Verdad en este mundo tanto como nosotros. 
También debemos correr esta carrera de fe y correr creyendo en Dios como los antecesores de la fe, quienes corrieron antes que nosotros. En cualquier caso, debemos orar continuamente por la salvación del pueblo de Israel. Hacemos esto porque Dios dijo que el pueblo de Israel se arrepentirá y volverá a Jesucristo. Esto ocurrirá tarde o temprano porque el mundo ha cambiado mucho. Queridos santos, debemos buscar a Jesucristo y levantar nuestras manos cansadas y nuestras rodillas débiles. Debemos caminar por un camino recto. 
¿No hay veces en las que nuestras manos, pies y rodillas se cansan mientras servimos al Señor? Necesitamos perseverancia en esos momentos. Deben creer que necesitamos perseverancia. Está escrito: “Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia” (Romanos 5:3). No necesitaríamos perseverancia si no experimentásemos dificultades y nuestros planes fuesen cumplidos inmediatamente, pero necesitamos perseverancia si no se cumplen de inmediato. Dios quiere enseñarnos acerca de la fe también, pero quiere enseñarnos acerca de la perseverancia aún más. 
Dios me ha dado la fe que dice: “Se cumplirá absolutamente si es la voluntad de Dios”. Y así, tengo fe en que la voluntad de Dios se cumplirá. Por tanto, nunca he estado defraudado, atemorizado o desalentado pensando que es la voluntad de Dios. La voluntad de Dios se cumplirá absolutamente. La voluntad de Dios es que hagamos las misiones del mundo. Entonces, ¿no se cumpliría esto? Se cumplirá definitivamente. Se cumplirá si hacemos esto por fe. No debemos dudar, porque se cumplirá. Si tenemos perseverancia en la fe no abandonaremos cuando no nos vayan bien las cosas. La gente que cree de verdad en Dios necesita perseverancia en la fe de la Palabra de Dios. 
Debemos creer en la justicia de Dios y esperar pacientemente para que Dios obre a través de nosotros. Dios obra a través de la gente de fe. Dios cumple Su obra a través de los que tienen muchos talentos, pero eso es temporal. Dios también hace Su obra a través de la gente de fe que cree en la justicia de Dios, y hace la obra a través de los que perseveran por fe, cumple Su voluntad a través de ellos y los bendice. Por tanto, debemos tener perseverancia de fe creyendo en la Palabra de Dios. Debemos tener perseverancia. 
Lo que necesitamos absolutamente al vivir esta vida espiritual es perseverancia. La verdadera fe y la verdadera perseverancia es creer que se cumplirá todo según la voluntad de Dios. “Será así si Dios lo ha prometido”. Quiero que Dios les de esta fe y perseverancia en abundancia.