The New Life Mission

Sermones

Tema 13: Evangelio de Mateo

[Capítulo 24-7] < Mateo 24, 29-31 > ¿Qué ocurrirá después de la tribulación?

< Mateo 24, 29-31 >
«E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro».
 

Vamos a examinar el pasaje de las Escrituras de hoy y a estudiar qué ocurrirá después de la tribulación, y qué nos quiere enseñar Dios acerca de esto. El Señor dijo: «E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas».
La primera parte de Mateo 24 dice que muchos nacidos de nuevo serán entregados a la muerte y los que queden vivos serán odiados y perseguidos por todo el mundo hasta el final. Los que queden vivos no sufrirán la muerte física hasta que hayan recibido la salvación. Cuando la tribulación llegue a este mundo, algunos hijos de Dios serán martirizados y otros se tendrán que esconder debajo del suelo, en las cloacas, hasta el Día en que venga el Señor. Este mundo estará sumido en un caos total. 
¿Qué dijo el Señor sobre qué pasaría después de la tribulación? En primer lugar dijo que el Sol se oscurecería. También dijo que la luna no daría luz, las estrellas se caerían del cielo y las potencias del cielo se conmoverían. Esto significa que la predicación del Evangelio será imposible durante ese tiempo cuando el pueblo de Dios y Sus siervos nacidos de nuevo mueran a manos de los siervos de Satanás. ¿Creen que el Señor dejará el universo intacto en la tribulación? La Biblia dice que el Sol y la luna no darán luz. Dios hará esto de manera repentina y las estrellas y las potencias del cielo serán conmovidas. Esto significa que la armonía del universo que Dios ha creado se derrumbará. En el sistema solar, todos los planetas giran alrededor del Sol. Pero el Señor nos enseña que el orden del universo se colapsará después de la tribulación. Por eso debemos aceptar esta enseñanza y mantenerla en nuestras mentes. 
¿Qué ocurriría si el Sol no brillase y no diese el calor que necesitamos? ¿Qué le ocurriría a la tierra? Sería un lugar oscuro, ¿verdad? ¿Qué les ocurriría a las plantas y árboles? Que se morirían. ¿Qué le pasaría a la gente? Si no hay plantas, la gente no puede vivir. ¿Qué ocurriría si la luna no diese luz por la noche? Que este sería un mundo oscuro. El Señor nos enseña lo que ocurrirá después de la tribulación en la tierra. Sería bastante injusto que el mundo siguiera incluso después de que los justos sufran en la tribulación. Pero la Biblia nos informa de que el mundo será destruido inmediatamente. 
 
 
Debemos creer en las enseñanzas sobre los sucesos de después de la tribulación
 
No hay ninguna razón por la que Dios deba dejar que el mundo continúe después de que los hijos de Dios nacidos de nuevo pasen por la tribulación. Además, ¿pueden imaginarse las estrellas cayendo del cielo como misiles celestiales? ¿Han visto las películas Armageddon o Deep Impact? Estas películas tratan sobre individuos heroicos que salvan a la tierra de un asteroide que va a caer sobre la tierra a una velocidad precipitad, y que va a destruir la tierra. En un acto desesperado por salvar la tierra, los personajes principales van en una nave al espacio para encontrar el asteroide y entonces lo destruyen con una bomba nuclear. Es impresionante ver como un solo trozo de meteorito, que se desprendió del meteorito, cae en el Océano Atlántico, lo que crea un tsunami desastroso y destruye algunas grandes ciudades de la Costa Este de los Estados Unidos. 
La tierra será así en el final de los tiempos. Estas películas de ciencia ficción no están hechas sin ningún fundamento. Es muy posible que eso ocurra. Los científicos nos informan de que los dinosaurios desaparecieron de repente de la tierra porque un meteorito o asteroide de varios kilómetros de diámetro cayó en la tierra, y el polvo que causó cubrió toda la atmósfera y causó una edad de hielo. Por cierto, cuando el Señor dice: «Haré esto», debemos entender lo que está diciendo y creerlo. 
En realidad es muy difícil imaginarnos esto. A veces vemos sucesos desastrosos como aviones estrellándose, rocas desprendiéndose de una montaña, y grandes barcos hundiéndose. Pero es difícil imaginarse las estrellas del universo colisionando, grandes meteoritos y asteroides cayendo como misiles y estrellándose en la tierra a una velocidad increíble, y el resultado de todo es que la tierra se convierta en una bola de fuego. Este tipo de películas están hechas basadas en las consideraciones de científicos porque la posibilidad de que estos desastres ocurran es más que suficiente. Es difícil entender las enseñanzas del Señor sobre el período de la tribulación con nuestra inteligencia limitada, pero sé que es posible porque esto es lo que el Señor nos dice en las Escrituras. 
Si la tierra queda totalmente destruida, será imposible vivir en ella a no ser que el Señor la renueve. Por eso: «He aquí que haré todas las cosas nuevas» está escrito en el libro del Apocalipsis 21, 5. El Señor dice que hará todo nuevo en este mundo y reinará con nosotros durante mil años, y que después vivirá con nosotros eternamente en un lugar denominado «un cielo nuevo y una tierra nueva» (Apocalipsis 21, 1). 
El Señor continúa: «Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria». Se dice que las señales de la venida del Señor aparecerán en el cielo. No sabemos cómo se manifestarán estas cosas, pero la Biblia nos dice que vendrá en toda Su gloria rodeado de arcángeles. El cielo estará lleno de estrellas magnificentes que brillarán con toda intensidad. Los ángeles y el ejército de los Cielos entrarán en las nubes blancas, y el Señor aparecerá, sentado en un trono blanco en el cielo. Esto nos enseña que todos los que estén vivos después de la tribulación verán esta escena gloriosa con dolor y angustia porque verán que el Señor ha vuelto. 
¿Por qué llorará la gente? Los que no crean en el Señor llorarán por miedo al juicio porque no creyeron, y los que no crean con la fe correcta llorarán por su ignorancia del verdadero Evangelio. Algunos dirán: «Dios vive, Jesús es Dios» y llorarán por no haber creído. Algunos que creyeron en Jesús, pero no habían nacido de nuevo por tener una fe incorrecta, llorarán por miedo al juicio y verán con sus propios ojos la venida del Señor. 
Si esto es lo que dijo el Señor, esto es lo que va a ocurrir. Algunas personas viven en un mundo imaginario creyendo que van a vivir para siempre, y creen que el universo nunca será destruido. Pero el fin del mundo vendrá cuando el Señor vuelva, y el que venga antes o después depende de si la voluntad del Señor se ha cumplido ya o no. 
Cuando el Evangelio sea compartido hasta los confines de la tierra, y todos los que “merezcan” recibir la salvación la hayan recibido, el Señor enviará a los ángeles con el sonido de la trompeta para recoger a sus elegidos de todos los rincones de la tierra. Esto significa que el Señor enviará a los ángeles con el sonido de la séptima trompeta después de la tribulación y recogerá a todos sus elegidos. Entonces ocurrirá el éxtasis glorioso. El éxtasis ocurrirá cuando el Señor vuelva con el sonido de una trompeta y de un arcángel. Esto significa que el Señor elevará a los creyentes con Él en el cielo. 
Las estrellas del cielo se caerán sobre la tierra como misiles sin rumbo, y habrá grandes tsunamis y otros desastres, que harán que sea difícil vivir en la tierra. Dios dijo que volvería a este mundo después de la tribulación y se llevaría a los justos que hayan sobrevivido a estos desastres, así como los creyentes que ya han muerto. Este será el éxtasis de los justos. ¿Por qué serán recogidos los creyentes en el cielo? Porque esta tierra ya no estará condicionada para que los seres humanos vivan en ella. ¿Cómo podríamos vivir en un mundo así? Por supuesto que el Señor puede renovar el universo con tan solo decir las siguientes palabras: «Que se renueve el universo» como cuando creó el mundo. Pero el Señor dice que solo los verdaderos creyentes serán escogidos entonces. 
 

El éxtasis
 
El Apóstol Pablo dice en 1 Tesalonicenses 4 que nuestro Señor se llevará a los creyentes con el sonido de la trompeta del arcángel. Dice que los creyentes serán elevados con Él en el cielo. Leamos 1 Tesalonicenses 4, 13-18: «Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras». 
Debemos entender lo que el Señor nos está diciendo sobre lo que ocurrirá después de la tribulación a través de la Palabra que está recogida en las Escrituras. El Señor dice a través de Pablo: «Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor» (1 Tesalonicenses 4, 16-17). La Palabra dice que las señales de la venida del Señor aparecerán después de la tribulación, y el Sol perderá su luz y su calor, la luna ya no brillará, y las estrellas se caerán. Las Escrituras también nos dicen que Él descenderá sobre este mundo con los arcángeles y el sonido de la trompeta, y enviará a los ángeles a recoger a los escogidos de Dios de todos los rincones de la tierra. Aquí la palabra recoger significa llevarse. Cuando miramos esto, vemos que el Señor se nos llevará después de la tribulación, cuando el fin esté cerca.
Dios ordenará a los ángeles que recojan a todos los elegidos de Dios de todos los rincones de la tierra. Las palabras elegidos de Dios se refieren a los que han recibido la remisión de los pecados al creer en el único verdadero Evangelio del agua y la sangre de Jesucristo en sus corazones. Dios está haciendo esto para cumplir Su objetivo de aceptarlos como Hijos Suyos y vivir con ellos para siempre. Estas palabras de Dios significan que después de la tribulación enviará a los ángeles para que recojan a Sus elegidos en Cristo, los que han recibido la salvación y la vida eterna y son hijos de Dios sin pecados por creer en el Evangelio del agua y la sangre. Entonces se los llevará con Él. 
Los que han nacido de nuevo serán elevados después de la tribulación. Aunque nunca hayan viajado en avión, Dios les hará volar a toda velocidad. Todas las personas con problemas de sobrepeso serán elevadas, así como las que pesan poco. Los nacidos de nuevo serán llevados con el Señor sea cual sea su peso. Las Escrituras nos dicen que solo los hijos de Dios que han nacido de nuevo del agua y el Espíritu, serán llevados. 
Los que creen en la escatología con sus propias fechas inventadas, interpretan el número 144.000 del Apocalipsis como el número de creyentes de su propia denominación. Algunas denominaciones de este mundo entregan tarjetas de identificación como prueba de que son los escogidos. Algunos de estos grupos ya tienen un número de miembros superior a 144.000, y si es así, ya no necesitan evangelizar. Estas afirmaciones humanas no tienen ningún sentido. Incluso entre los evangélicos hay mucha confusión acerca del éxtasis. Debemos creer simplemente según está escrito en la Palabra de las Escrituras. 
¿Qué dicen las Escrituras sobre el éxtasis? Las Escrituras dicen que solo los hijos de Dios que han nacido de nuevo del agua y el Espíritu serán llevados en el éxtasis. En cuanto al número 144.000, que aparece en el Apocalipsis, es el número de personas que serán salvadas de las tribus de Israel en el fin de los tiempos (Apocalipsis 7, 4). El número de gentiles que recibirán la salvación durante la gran tribulación será innumerable: «Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos» (Apocalipsis 7, 9). La gente siempre llega a conclusiones sin fundamento porque interpreta las Escrituras como quiere. Una cosa que la Biblia deja clara es que una persona que tenga pecado no podrá ir al cielo con el Señor, sea cual sea su denominación. 
 

No debemos dejarnos engañar por la doctrina del éxtasis pre-tribulación
 
Los evangélicos afirman la teoría del éxtasis pre-tribulación, es decir, que el éxtasis ocurrirá antes de los siete años de tribulación. Por tanto afirman lo siguiente: «Ni siquiera tendrán la oportunidad de gastar todas las riquezas del mundo cuando sean llevados por el Señor. Así que deben entregárselas a la iglesia para que las utilice en la obra del Señor». Esta es una idea fantástica para pedir donaciones y ofrendas. Su intención es santificar a sus líderes religiosos y acumular riquezas en este mundo con esta falsa doctrina del éxtasis. Incluso en nuestra localidad, estoy sorprendido al ver que hay una iglesia que está reuniendo fondos para construir un edificio de tres millones de dólares en estos tiempos tan difíciles. Esta gente está utilizando la doctrina del éxtasis para acumular riquezas. 
Si estuviese tan seguro de que el éxtasis ocurriría antes de la tribulación, yo también estaría en el púlpito diciéndoles: «Denle todo lo que tengan al Señor y preséntense ante Él sin dinero». Pero en las Escrituras encontramos que el momento del éxtasis no es antes de la tribulación. Los siete años de la tribulación pueden distinguirse en dos etapas de tres años y medio cada una. Las Escrituras nos informan que el Anticristo aparecerá después de los primeros tres años y medio de la tribulación, y que pondrá un ídolo en el Templo de Israel, proclamándose Dios. El Anticristo gobernará en este mundo durante la última parte de la tribulación, y perseguirá a los justos. Entonces el éxtasis ocurrirá en la segunda mitad de la tribulación aunque el Señor no especificase exactamente cuándo ocurrirá. 
¿Por qué no nos lo dice claramente? Porque las vidas de los creyentes estarían en peligro si se supiera el momento exacto del éxtasis. Los que no creen perseguirían a los nacidos de nuevo hasta matarlos si supiesen exactamente cuándo ocurrirá el éxtasis. Dios Padre no ha especificado la fecha del éxtasis porque quiere protegernos aunque sepamos que ocurrirá en algún momento en el segundo período de tres años y medio de la tribulación. Esta es la sabiduría de Dios. 
Durante el período de la tribulación, la mayoría de los nacidos de nuevo serán martirizados. Pero algunos escaparán y sobrevivirán. El Señor destruirá este mundo finalmente y cuando el Evangelio no pueda ser predicado más, aparecerá en el cielo y se nos llevará con Él al cielo. Primero se nos llevará a los que estemos durmiendo en la tumba, y después transformará a los que hayan sobrevivido en todo el mundo. El Señor nos dijo esto claramente en la Palabra. Por tanto no debemos dejarnos engañar por las falsas doctrinas del éxtasis pre-tribulación. No se dejen engañar. Una cosa está clara: seremos llevados con el Señor después de la tribulación. Nuestro Señor dijo que enviaría a Sus ángeles para recogernos de todos los rincones de la tierra después de la tribulación. Debemos creer en esto sin dudarlo. 
 

¿Qué ocurrirá durante la era del tercer y el cuarto sellos?
 
Leamos Apocalipsis 6, 5-11 juntos: «Cuando abrió el tercer sello, oí al tercer ser viviente, que decía: Ven y mira. Y miré, y he aquí un caballo negro; y el que lo montaba tenía una balanza en la mano. Y oí una voz de en medio de los cuatro seres vivientes, que decía: Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario; pero no dañes el aceite ni el vino. Cuando abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto ser viviente, que decía: Ven y mira. Miré, y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades le seguía; y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de la tierra. Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían. Y clamaban a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra? Y se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos».
El versículo 5 dice que un caballo negro apareció cuando se abrió el tercer sello, y el caballo negro, que llevaba una balanza en la mano, dijo: «Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario». Estas palabras quieren decir que habrá una gran hambruna. Las Escrituras siguen diciendo: «Cuando abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto ser viviente, que decía: Ven y mira. Miré, y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades le seguía». El período del cuarto sello es el momento en que tendrá lugar la tribulación. 
El período del tercer sello es el momento en que sufriremos la tribulación. En ese momento habrá desastres, terremotos, hambrunas, y otras calamidades, y después de la tribulación seremos martirizados. Muchas personas morirán cuando aparezca el caballo amarillo. En ese momento ocurrirá el éxtasis, pero el Señor seguirá extendiendo la tribulación hasta que el número de creyentes que desee se haya alcanzado. Este número se alcanzará pronto y los que han sido martirizados serán mencionados cuando se abra el quinto sello. ¿Qué ocurrirá cuando se abra el sexto sello?
Encontraremos la respuesta en las Escrituras. Leamos Apocalipsis 6, 12-17: «Miré cuando abrió el sexto sello, y he aquí hubo un gran terremoto; y el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre; y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento. Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla se removió de su lugar. Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?». Podemos ver en este pasaje que habrá un gran número de mártires después de la primera mitad de la tribulación, y que el éxtasis tendrá lugar después de esto. No debemos dejarnos engañar. 
Hay demasiada gente que dice haber nacido de nuevo y haber recibido la salvación. Pero la verdad es que los que no han nacido de nuevo a través del Evangelio del agua y el Espíritu no tienen al Espíritu Santo dentro de ellos. Los que no tienen al Espíritu Santo en ellos, no son justos, por mucho que digan no tener pecados. Deben ser justos y no solo decir que lo son superficialmente. 
La Palabra de Dios en Mateo 24, 41 nos dice: «Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será tomada, y la otra será dejada». Este versículo significa que Dios mira el corazón de la gente y ve si ha recibido la remisión de los pecados a través del Evangelio del agua y el Espíritu y por tanto tiene el Espíritu Santo. Se llevará a los que tengan al Espíritu Santo. Los que simplemente afirman haber nacido de nuevo, no serán elevados. Lo que debemos entender correctamente es que los que dicen que no acumulemos riquezas porque el Señor se nos va a llevar antes de la tribulación, son todos falsos profetas. Los que dicen haber recibido la remisión de los pecados sin el Espíritu Santo no son justos ante el Señor. Debemos entender que la tribulación mencionada en la Biblia ocurrirá y debemos creer en la venida del Señor, mientras le servimos y preparamos nuestros corazones. 
El Señor nos dice: «Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor». Debemos hacer exactamente lo que Él nos diga. Estos son los tiempos en los que los falsos profetas pretenden engañarnos. Nos dicen: «Ahora es el momento justo antes de la tribulación. Pero seremos llevados con el Señor antes de la tribulación porque hemos nacido de nuevo. Iremos con el Señor de todas formas. Así que vamos a dar todas nuestras posesiones materiales al Señor y nos vamos a preparar para ir con Él». Así engañan a la gente. 
Ocurrirán muchas cosas en el mundo, la gente se olvidará de sus familias y sus escuelas e irá a la iglesia, y dirá: «Señor, Señor», como la Misión Dami. Como este fenómeno ya está ocurriendo frecuentemente en estos días, debemos vivir con mayor dedicación a la evangelización. Debemos creer en el hecho de que el éxtasis es un suceso que ocurrirá cuando el fin del mundo sea inminente, y debemos ser fieles a nuestras responsabilidades hasta el día en que ya no podamos predicar el Evangelio. 
Al final, el gobierno unificado del mundo hará todo lo que pueda por perseguir a los justos y distorsionar su verdadera fe. En aquel entonces los siervos de Dios serán perseguidos primero y muchos serán martirizados e irán ante al Señor. Pero les pido que no tengan miedo. Aunque algunos se irán antes que ustedes, nuestro destino final ya está decidido. No se dejen engañar por las falsas doctrinas del éxtasis y manténganse en el Señor hasta el final. En el cristianismo están ocurriendo muchas cosas extrañas últimamente, porque los falsos profetas han difundido sus falsas doctrinas. Muchos han vendido sus casas y se han divorciado porque han caído en la falsa doctrina escatológica. Los falsos profetas que dicen ser justos son las taras que Satanás ha sembrado en este mundo. Su objetivo es cerrar los corazones de la gente para que no crea en el hecho de que el fin de los tiempos está cerca. 
Deseo sinceramente que todos se den cuenta de que debemos vivir por fe porque no tenemos mucho tiempo en el mundo. Lo que quiero decir es que debemos unir nuestros esfuerzos y servir al Evangelio por fe. Es mejor que no dejen sus trabajos o negocios, y trabajen más. Al mismo tiempo pongan sus corazones en la predicación del Evangelio por fe, y utilicen su dinero para servir al Señor y traer a más gente a Cristo, en vez de gastárselo en sí mismos como cuando no estaban salvados. 
Aquí tienen algunas palabras de ánimo: hagan lo que su fe les dicte durante el resto de sus vidas. Debemos seguir cuidando de nuestras familias, trabajar duro, ganar dinero, y educar a nuestros hijos. A través de las fuerzas que nos de el Señor debemos servir al Señor de todo corazón, con toda nuestra alma, nuestras fuerzas y con todo lo que tengamos. Debemos servir al Señor con nuestra fe y nuestro tiempo. Les vuelvo a repetir que hagan las cosas bien por sus familias y en sus vidas sociales, pero no dejen la Iglesia. Sirvan al Evangelio con una mente y un objetivo con sus ministros en la Iglesia y compartan este Evangelio con tanta gente como puedan. Compártanlo con sus familias para que toda su casa sea salvada. 
Trabajen con la Iglesia de todo corazón. Es una gran bendición tener una sola mente con los ministros en la Iglesia. ¿Lo entienden? No digan que van a vender sus casas y donar todo el dinero a la iglesia. Este tipo de acciones no serán de ningún beneficio para el Evangelio. No debemos llenar nuestras cabezas con tonterías porque la venida del Señor esté cerca, sino que debemos caminar por fe diligentemente y compartir el Evangelio con todas las personas con las que nos encontremos hasta el día en que vayamos al Señor. 
Cuando el mundo esté destruido casi por completo, las estrellas del cielo caerán como misiles sin rumbo, habrá guerras nucleares, la tierra se abrirá y el mundo se convertirá en un vertedero lleno de dolor. Entonces nuestro Señor aparecerá en el cielo y se nos llevará. Deben recordar que no pueden hacer lo que quieran sin dar testimonio de esto a los demás, solo porque el fin esté cerca. Al saber que los que han nacido de nuevo serán llevados con el Señor y tendrán vida eterna, debemos vivir con esperanza. Cuando el Señor aparezca en el cielo recibiremos un cuerpo santo como Dios y nos iremos con Él. Será mucho más gratificante saber que descenderemos con el Señor y reinaremos con Él durante mil años cuando el Señor renueve el universo entero. 
 

Prediquemos el Evangelio a todo el mundo hasta el fin del mundo
 
Es la voluntad de Dios que todo el que vive en este mundo sea salvado. El Señor dijo que vendría después de que su Evangelio haya sido predicado por todo el mundo. ¿Cómo puede la gente de este mundo ser salvada si el Señor se nos lleva antes de la tribulación? Si no evangelizamos al mundo, ¿quién lo hará? ¿Es posible que una persona que no ha recibido la remisión de los pecados comparta este verdadero Evangelio? Por supuesto que no. ¿Cómo puede una persona proclamar el Evangelio sin saberlo? ¿Cómo puede alguien dar testimonio de la remisión de los pecados sin creer en ella? Una persona que no ha recibido la remisión de los pecados recibirá la marca del Anticristo. ¿Quién serán los mártires? El libro del Apocalipsis menciona a muchos mártires. ¿Serán martirizados los que hayan recibido la marca del Anticristo? No, eso no tiene sentido. La verdad es que los que han nacido de nuevo del agua y el Espíritu serán martirizados por su fe. 
Debemos aprender de esta Palabra de Dios que está escrita por la inspiración divina y debemos vivir por fe según Sus enseñanzas. Acepten el hecho de que vamos a predicar el Evangelio hasta el fin de los tiempos. Me siento bien cuando pienso que viviré hasta que venga el Señor. 
No hay mucha gente en el mundo que hable de la doctrina del éxtasis de la misma manera que nosotros. Muchas personas dicen que el éxtasis ocurrirá antes de la tribulación: «Seréis llevados con el Señor antes de la tribulación así que servid al Señor con todas vuestras fuerzas como si fueseis ricos y poderosos antes de que os quedéis sin nada». Hay muchos falsos predicadores que engañan a la gente de esta manera. Por favor, tengan en mente que el éxtasis es un suceso que ocurrirá cuando el fin del mundo esté cerca. El éxtasis tendrá lugar cuando vuelva el Señor. Por tanto debemos vivir convencidos de que seguiremos viviendo hasta el fin del mundo, de la tierra y del universo y por eso debemos predicar este Evangelio hasta el final. Estén convencidos de esta cuestión tan importante, y no se dejen engañar. Si alguien les dice estas tonterías, corríjanles con la Palabra de Dios, como consta en las Escrituras. 
Muchos creyentes dudaron cuando el Apóstol Pablo escribió la primera y segunda epístolas a los tesalonicenses. Algunos de ellos dejaron de trabajar porque pensaban que el éxtasis iba a ocurrir pronto. Así que al ver esta situación el Apóstol Pablo escribió en 1 y 2 Tesalonicenses, que los que no querían trabajar no comerían. 1 Tesalonicenses nos demuestra claramente que tenían muchos problemas de esta naturaleza. Por eso el Apóstol Pablo dice: «Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero» (1 Tesalonicenses 4, 16).
La Biblia dice claramente que el éxtasis ocurrirá cuando el Señor venga con el sonido de la trompeta del arcángel. Las Escrituras nos dicen lo que ocurrirá durante la segunda mitad de la tribulación. Amigos míos, no nos queda mucho tiempo antes de que vuelva el Señor. Nuestra tribulación no está lejos; por eso el Señor ha dicho que reduciría su duración. 
Durante este período habrá mucha gente con la que compartir el Evangelio. Cuando no podamos compartir el Evangelio con la gente, podremos compartirlo con nuestras familias. Debemos compartir la comida y el Evangelio con ellas todos los días. Debemos compartir el Evangelio con nuestros familiares más cercanos, con los distantes, con la familia política, y con cualquiera que venga a nosotros. Así que al final compartiremos el Evangelio por última vez, y cuando no podamos compartirlo, deberemos aguantar un poco más. Entonces el Señor vendrá al final de la tribulación. 
Debemos creer en la venida del Señor y debemos creer que el éxtasis tendrá lugar. Debemos compartir este Evangelio con todas las almas del mundo hasta el fin de los tiempos y el fin de nuestras vidas, para poder ir con el Señor.