The New Life Mission

Sermones

Tema 22: Evangelio de Lucas

[Capítulo 11-2] < Lucas 11, 9-13 > Pedid, buscad y llamad

< Lucas 11, 9-13 >
«Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿o si pescado, en lugar de pescado, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?».
 
 
Hoy quiero compartir la Palabra sobre orar a Dios. El pasaje de las Escrituras de hoy dice: «Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá» (Lucas 11, 9). Esto es cierto. El Señor nos dijo que pidiésemos a Dios lo que necesitásemos física y espiritualmente en este mundo y que Él nos lo daría. 
 
 
«Pedid y se os dará»
 
Sea lo que sea lo que pidamos, Dios dice que podemos pedírselo siempre y cuando le complazca a Dios. El Señor nos promete a través de la Palabra que nos dará lo que pidamos si se lo pedimos. Sé que tenemos que depender de la Palabra de Dios y pedirle las cosas que necesitemos si de verdad creemos en la justicia de Dios. 
Todos necesitamos cosas. Nuestro Dios Padre nos prometió que nos daría todo lo que le pidiésemos si nos hemos convertido en hijos de Dios. Es cierto. Dios nos prometió que todo lo que Sus hijos le pidiesen, se lo daría, e incluso cosas aún mejores. «Pedid y se os dará» significa que Dios nos dará todo lo que le pidamos. 
Entonces tenemos que pensar en las cosas que necesitamos y pedírselas a Dios. Dios nos dijo que pidiésemos. ¿Qué necesitamos? Primero debemos pensar en las cosas que necesitamos para el Reino de Dios y Él nos las dará. 
 
 
Encuentren a las almas perdidas
 
Dios dijo: «Buscad y se os dará». Nos está diciendo que debemos buscar la presencia de Dios, y así la encontraremos seguro. ¿Qué podemos encontrar? Hay muchas cosas que podemos buscar y encontrar. 
Primero debemos buscar y salvar a las almas perdidas, las almas que necesitan recibir la remisión de los pecados espiritualmente. También debemos buscar las cosas que necesitamos para nuestra vida porque Dios dijo que nos daría lo que le pidiésemos en oración. Sin embargo, hay algo importante en lo que debemos pensar: ¿creemos en Dios, quien contesta nuestras oraciones? Dios nos prometió a través de Su Palabra y debemos creer en Dios. Nuestro Señor cumple todas las cosas según nuestra fe. 
 
 
«Llamad a la puerta»
 
Dios dijo: «Llamad y se os abrirá». Debemos considerar a qué puerta debemos llamar. Debemos llamar a la puerta de Dios por las cosas que queremos ante la presencia de Dios. Debemos llamar constantemente ante la presencia del Señor para conseguir la salvación de nuestras familias. Debemos orar: «Salva a los miembros de mi familia. Señor, abre las puertas de sus corazones». Debemos llamar a la puerta de la salvación con fe ante la presencia del Señor. 
Debemos llamar a la puerta de la predicación del Evangelio ante el Señor. Debemos llamar a la puerta para la salvación de las almas del extranjero diciendo: «Por favor, abre la puerta de la predicación del Evangelio» aunque sean invisibles para nuestros ojos. Dios dijo: «Llamad y se os abrirá». Es cierto. Primero debemos orar: «Dios, por favor, salva a esas almas» y debemos llamar a la puerta de Dios. Incluso cuando predicamos el Evangelio a las almas, primero debemos orar a Dios para que Dios llame a las puertas de sus corazones con Sus manos. 
Además, debemos llamar a las puertas de nuestro futuro. No sabemos qué pasará en el futuro. 
Llamar a las puertas del futuro ante Dios es lo mismo que llamar a las puertas de la fe. Debemos orar con fe y llamar a la puerta de Dios diciendo: «Dios, por favor, protégenos. Bendícenos en cuerpo y espíritu». No sabemos qué pasará en el futuro, pero debemos llamar a la puerta de Dios para que nos ayude, nos bendiga, y nos haga seguir al Señor hasta el fin del mundo. Todavía no sabemos qué nos ocurrirá en el futuro. Pero estamos mirando al futuro con los ojos de la fe y esperamos que Dios nos bendiga y nos proteja perfectamente y nos dé fe. Además, queremos encontrar al Señor al predicarlo hasta el final y vivir juntos con la Iglesia sin deteriorar nuestra fe hasta el día en que vuelva el Señor. 
Debemos llamar a la puerta de nuestro Señor, por nuestro futuro y por las almas. Debemos llamar a la puerta. Como dijo el Señor, la puerta se abrirá cuando llamemos, y por eso debemos orar con fe: «Creo en Ti, Dios. Creo que Dios nos dará todo lo que le pidamos en oración». Debemos llamar a la puerta con oraciones y la puerta se abrirá. 
 
 
¿Creen en la Palabra de Dios? 
 
Los versículos 10 al 13 del pasaje de las Escrituras de hoy dicen: «Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿o si pescado, en lugar de pescado, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan».
¿Qué significa esta Palabra: «Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá»? Significa que debemos creer que Dios cumple todas las cosas por las que hemos orado. ¿Pueden creer que Dios es nuestro Salvador? Si es así, podemos creer que Dios cumplirá todo lo que le hemos pedido en oración. Por tanto, creemos en ese Dios que contesta todas nuestras oraciones. Creemos que Dios nos da todo lo que le pedimos. Esta es la fe en la Palabra de Dios. Debemos creer que nuestro Dios nos da todo lo que le hemos pedido. Dios nos da todo lo que le hemos pedido si tenemos la fe que cree en Dios diciendo: «Creo en Ti, Dios. Creo que me darás todo lo que necesito». 
Recuerden esto. La obra de Dios no se manifiesta solamente si oramos sin creer en la promesa de la Palabra del Señor. Después de orar a Dios, debemos creer que la oración será respondida. La fe que cree que Dios nos da todo lo que le pedimos en oración mueve la mano de Dios. Nuestra fe en Dios le mueve para cumplir todo lo que le pedimos. Esto es lo que dice la Palabra de Dios de hoy. 
Dice que Dios nos da las cosas más maravillosas cuando buscamos y llamamos. Miren a las personas que se han convertido en padres en la carne. ¿Quién de ellos le da una serpiente a su hijo cuando le pide un pescado, o un escorpión cuando pide un huevo? Está diciendo que, aún siendo malvados, sabemos darles cosas buenas a nuestros hijos. «¿Cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?». Es cierto. 
Esto nos dice que Dios les da las cosas más maravillosas a Sus hijos. El Espíritu Santo es la cosa más maravillosa que Dios nos ha dado. Dios Padre nos da todas las cosas, no solo el Espíritu Santo, si buscamos a Dios para pedirle las cosas que necesitamos física y espiritualmente, si llamamos a la puerta por el futuro con fe. Dios contesta todas las oraciones si oramos con la fe que cree en Dios. 
 
 
La fe que se basa en la Palabra de Dios
 
Dios siempre nos da las cosas que le pedimos, que buscamos y por las que llamamos. Por tanto, debemos orar con la fe que cree en la Palabra de Dios. Esta Biblia es la Palabra del Dios Todopoderoso. Debemos orar basándonos en la Palabra de Dios y creer en Dios basándonos en Su Palabra. Esta fe es la verdadera fe. Dios contesta todas nuestras oraciones según nuestra fe, aunque esa fe sea tan pequeña como una semilla de mostaza. Por tanto, recibimos la ayuda de Dios, sin duda, en todo lo que le pedimos con la fe que confiesa: «Pido lo que necesito ante Dios. Busco lo que necesito. Oro por nuestro futuro a Dios. Llamo con fe a la puerta de Dios». 
Dios contesta con las cosas más maravillosas. Debemos creer que Dios contesta con las cosas más maravillosas. Creemos en Dios. Nuestro Dios nos da el Espíritu Santo, que es lo más maravilloso. El Espíritu Santo es el don más valioso que le da a la gente que ha recibido la remisión de los pecados. Significa que entre las cosas por las que oramos a Dios, Él contesta las oraciones que piden por la salvación de las almas. Recuerden este pasaje: «Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá». Como dice esta Palabra, somos seres humanos que deben vivir con la ayuda de Dios recibida en Su momento al creer en Dios y orarle. 
Vivamos con fe en que Dios nos da todo lo que le hemos pedido y nos da las cosas más maravillosas. Vivamos con la fe que cree en la promesa de Dios. Oremos con fe y crean en que Dios cumplirá todas las cosas por las que oramos. Entonces, Dios cumple todos nuestros deseos. Dios nos lo da todo. Las Escrituras dicen: «Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá». Esta Palabra nos está diciendo que lo único que debemos hacer es orar a Dios. 
¿Tienen alguna preocupación o ansiedad por las cosas que necesitan? ¿Hay algo que necesiten? 
Oren a Dios con la fe que cree en la Palabra de Dios. Dios dice que nos lo dará todo. Dios nos da las cosas más maravillosas cuando oramos con fe. Esto ocurre de verdad. Esperen la respuesta de Dios a sus oraciones si han orado con fe. Dios escucha sus oraciones y les da las cosas más maravillosas. Dios promete que nos dará las cosas más maravillosas a todos. 
¿Hay alguien que piense que sus oraciones no han sido contestadas aunque hayan orado con fe? Dios nos da las cosas más maravillosas. Sin embargo, hay gente que no entiende cuál es la cosa más maravillosa que Dios nos ha dado porque piensan según sus criterios. Por tanto, debemos deshacernos de nuestros propios criterios y darnos cuenta de qué es lo más necesario y maravilloso y mirar las cosas que Dios nos ha dado. 
Las Escrituras dicen: «Buscad primero el Reino de Dios y Su justicia». ¿Qué significa esto? Esto significa que primero debemos buscar la expansión del Reino de Dios al predicar el Evangelio del agua y el Espíritu y después buscar todas las cosas de este mundo. Entonces Dios contestará nuestras oraciones. Por tanto, debemos entender que lo más maravilloso que Dios nos ha dado es la salvación de las almas por las que hemos orado. Esta es la promesa más valiosa de Dios a Su pueblo a través de la oración. 
Le damos gracias a Dios con fe. Le doy gracias a Dios Todopoderoso que nos da todas las promesas de la Palabra.