The New Life Mission

Sermones

Tema 20: La Oración del Señor

[Capítulo 20-1] < Mateo 3:13-17 > ¿Cuál es el Evangelio del Agua y el Espíritu Escrito en la Biblia?

< Mateo 3:13-17 >
“Entonces Jesús vino de Galilea a Juan al Jordán, para ser bautizado por él. Mas Juan se le oponía, diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí? Pero Jesús le respondió: Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia. Entonces le dejó. Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él. Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.”
 
 
Mateo capitulo 3 versículos 13 al 17 describen cómo Jesucristo tomó todos los pecados de los pecadores al venir a este mundo. En otros lugares, podemos encontrar pasajes que permiten entrever este evento en el Antiguo Testamento. En el pasaje de Mateo capítulo 3, la Biblia presenta la Verdad que dice que Jesús tomó los sobre Sí Mismo los pecados de este mundo de una vez por todas al recibir el bautismo de Juan el Bautista.
Después de venir a este mundo, ¿Jesús recibió Su bautismo de Juan el Bautista para mostrar Su humildad? Es totalmente falso decir que Jesús recibió el bautismo de Juan el Bautista para mostrar Su humildad. El bautismo que Jesús recibió de Juan el Bautista fue un proceso por el cual Él tomó los pecados del mundo sobre Sí Mismo de una vez por todas. Jesús tomó nuestros pecados sobre Sí Mismo al igual que todos los pecados del resto del mundo al recibir Su bautismo de Juan el Bautista. Jesús recibió Su bautismo para poder tomar sobre Sí Mismo tus pecados y los míos al igual que todos los pecados de la gente en el mundo.
Debemos saber correctamente que Jesús recibió Su bautismo de Juan el Bautista para poder tomar sobre Sí Mismo todos nuestros pecados. Esa es una Palabra de Verdad muy crucial que nos permite conocer y entender el evangelio del agua y el Espíritu. El bautismo de Jesús, el cual fue para tomar sobre Sí Mismo todos los pecados de cada pecador en este mundo de una vez y para siempre, esto no fue en vano.
En el pasado, los justos y los Apóstoles creían y predicaban el bautismo de Jesús y el derramamiento de Su sangre sobre la Cruz constituyendo la remisión del pecado. Ellos consideraban estos dos componentes como la Verdad. Sin embargo, sus sucesores pensaron que creer en la Cruz de Jesús y el creer en el bautismo de Jesús no tenía relación. Pero pronto, todos los Cristianos del mundo se darán cuenta que el bautismo de Jesús y Su Cruz constituye uno y es la misma Verdad.
Los Cristianos de la actualidad tratan de creer bien en en la sangre de Jesús de la Cruz. Y lo comparten bien. Sin embargo, no se dan cuenta de la importancia del bautismo de Jesús. Equivocadamente piensan que es correcto creer en la sangre de la Cruz y de este modo desconocen el verdadero significado de la remisión del pecado por medio del bautismo de Jesús. Pensaron que desconocer el bautismo de Jesús no era problema siempre y cuando creyeran en la sangre de Jesús. Así que ignoraron la Verdad del bautismo y no lo creyeron. Actuaron impulsivamente ya que no supieron que el bautismo de Jesús y la Cruz constituyen uno y la misma Verdad.
Satanás está engañando a la gente para que crea en la Biblia ciegamente y evitar que reciban la remisión de sus pecados. Ya que los pecadores atados en sus propios pecados personales creen que serán liberados creyendo solamente en la sangre de la Cruz de Jesús., ignoran el bautismo de Jesús sin reconocer su importancia. Satanás el Demonio interfiere con nuestra fe. Satanás sabe muy bien que es inútil creen en Jesús a menos que la persona también crea en el bautismo de Jesús. Así, Satanás el Demonio trata de esconder el bautismo de Jesús para ocultar el evangelio del agua y el Espíritu de los ojos de la gente, el cual borra los pecados del mundo.
 
 
La Primer Evidencia de que Jesús Tomó los Pecados de Todos los Pecadores
 
La primer evidencia fue la transferencia de todos los pecados sobre Jesús de una sola vez, cuando Juan el Bautista bautizó a Jesús eso realizó la justicia de Dios. Cuando Jesucristo recibió el bautismo de manos de Juan el Bautista, Él tomó todos nuestros pecados sobre Sí Mismo (Mateo 3:15). “Pero Jesús le respondió: Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia. Entonces le dejó. Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él” (Mateo 3:15-16). La obra que Jesús realizó después de venir a este mundo fue recibir el bautismo de Juan el Bautista para tomar sobre Sí Mismo todos los pecados de la humanidad.
Por medio de las palabras que Jesús habló a Juan el Bautista justo antes de que Él recibiera el bautismo, podemos encontrar la evidencia de que Jesús iba a tomar sobre Sí Mismo todos los pecados del mundo. Esto es, Jesús dijo, “porque así” en Mateo 3 versículo 15 para que Él pudiera llevar a cabo la transferencia de los pecados del mundo sobre Sí Mismo. “Porque así” en Griego es ‘οϋτως γάρ (hoo’-tos gar).’ Esta palabra conlleva el significado de progresión, y sus significados son ’solo de este modo,’ ‘lo más apropiado,’ o ‘no existe otra manera aparte de esta.’ Y “toda justicia” aquí es πάσαν δικαιοσύνην (pasan dikaiosunen) en Griego. Esta palabra significa el estado más justo que no tiene ningún defecto.
Debemos saber como toda la justicia de Dios fue realizada. Solo cuando Jesús recibió Su bautismo de Juan el Bautista “porque así,” Él pudo tomar todos los pecados de este mundo sobre Sí Mismo. Así, solo después de que Jesús recibió el bautismo pudo Él morir sobre la Cruz derramando Su sangre. Debido a que toda la justicia de Dios solo entonces sería realizada, Jesús recibió el bautismo. Toda la ‘justicia’ de Dios fue realizada por medio de la transferencia de todos los pecados del mundo sobre Jesús por Su bautismo que Él recibió. El bautismo fue la justicia de Dios. Y Jesús liberó a toda la humanidad del juicio al lavar completamente sus pecados por medio del derramamiento de sangre sobre la Cruz. Esto es lo justo de Dios. La justicia de Dios conlleva Su justa salvación.
Jesús vino a este mundo y recibió Su bautismo de Juan el Bautista. Para aquellos que creen en esto, no puede haber pecado. No había otra forma por la cual la justa salvación de Dios pudiera ser realizada solo que Jesús muriera en la Cruz después de venir a este mundo para recibir el bautismo de Juan el Bautista. Esta era la única de forma de borrar los pecados de este mundo. Jesús justamente borró los pecados en nuestro corazón al igual que los pecados de este mundo por Su bautismo y sangre. Así, Jesús borró completamente los pecados de toda la humanidad por medio de Su crucifixión sobre la Cruz al igual que por el bautismo. Que Él recibió de >Juan el Bautista, por el cual Jesús tomó sobre Sí Mismo los pecados de este mundo de una vez por todas. Esto ha llegado a ser la justicia de Dios. Este es el amor de Dios. La razón y el propósito por el cual Jesús recibió el bautismo han completado nuestra salvación.
El propósito por el cual Jesús recibió el bautismo en el Río Jordán fue para tomar sobre Sí Mismo los pecados de este mundo. ¿Cree usted esto? Entonces, ¿qué hay de nuestros pecados personales? ¿Sus pecados personales aun permanecen, aunque usted dice creer en Jesús? ¿Está usted diciendo que aún existe pecado en este mundo, aunque Jesús recibió el bautismo por todos los pecados de todos los pecadores? Si usted dice que cree en Él, ¿Cómo puede haber pecados personales? Aquellos que creen en el bautismo de Jesús dirán totalmente que no tienen pecado. Y aquellos que no creen no podrán decir que no hay pecados en sus corazones. Debemos creer que aún nuestros pecados personales fueron quitados cuando Jesús recibió Su bautismo.
Lo que estoy diciendo es que los pecados personales ya no tienen nada que ver con creer en Jesús. No puede permanecer el pecado en sus corazones si usted cree en Jesús conociendo el significado correcto del bautismo que Él recibió. Tenemos salvación completa si creemos en nuestro corazón que Jesús realizo la obra de justicia de tomar nuestros pecados por medio de Su justo bautismo. Obtengamos nuestra salvación por todos nuestros pecados personales creyendo en esta Verdad.
 
 
El Significado del Bautismo Que Jesús Recibió
 
La palabra ‘bautismo,’ en Griego, significa “ser sumergido.” El significado espiritual de esta palabra es lavar, enterrar, o transferir. El bautismo que Jesucristo recibió tuvo el poder de sobrellevar los pecados mundanos de los pecadores y por lo tanto lavar todos esos pecados. El que Jesús haya sumergido Su cuerpo en el Río Jordán y recibiera Su bautismo al inclinar Su cabeza hacia Juan el Bautista fue una analogía de la imposición de manos sobre la cabeza del animal sacrificado en el altar en los tiempos del Antiguo Testamento. Por lo tanto, nosotros bautizamos al imponer nuestras manos sobre las cabezas de aquellos que están por bautizarse.
En el versículo 16 del pasaje de la Escritura de hoy, dice, “Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua” el Mismo Jesús sumergido en el agua y saliendo de ella para recibir el bautismo significa muerte y resurrección respectivamente. La inmersión de Jesús en el agua después de recibir el bautismo significa Su muerte. La imposición de manos por Juan el Bautista para bautizar a Jesús significa esa imposición de manos por lo cual los pecados son transferidos. La salida del agua de Jesús significa Su resurrección. Así, a consecuencia del bautismo que Jesús recibió de parte de Juan el Bautista se incluye la transferencia de todos nuestros pecados sobre Jesús, Su muerte, y Su resurrección.
El bautismo de Jesús es el cumplimiento eterno del sacrificio en el Antiguo Testamento, por el cual los pecados de los Israelitas eran transferidos sobre el chivo expiatorio por medio de la imposición de manos. Jesús cumplió totalmente la justicia de Dios al quitar el pecado de los pecadores por medio de Su bautismo, al morir en lugar de los pecadores, y al ser resucitado de entre los muertos para revivir a los justos. El bautismo que hemos recibido es la evidencia segura de que hemos sido liberados aún de nuestros pecados personales. También lo recibimos como señal de nuestra fe en el bautismo que Jesús recibió al igual que Su muerte sobre la Cruz y Su resurrección.
En Mateo capitulo 3 versículo 15, Jesús le dice a Juan el Bautista, “Tú debes bautizarme. Permite que así sea ahora. Es correcto que nosotros cumplamos toda justicia de esta forma.” Aquí, la razón por la que Jesús fue bautizado era la de cumplir toda la justicia de Dios. Las palabras ‘toda justicia’ indican la justicia de Dios. El significado de llegar a ser justo creyendo en Jesús en la Biblia es nacer de Nuevo al creer que Jesús nos liberó cuando Él tomó sobre Sí Mismo todos nuestros pecados por medio de Su bautismo. Mateo capitulo 3, versículo 15 nos dice que la justicia de Dios fue realizada cuando Jesús recibió el bautismo y Juan el Bautista lo bautizó para que todos los pecados de los pecadores en este mundo pudieran ser borrados. Esta fue la razón por la que Él pudo recibir la crucifixión. Jesús recibió el bautismo de Juan el Bautista porque Él deseaba convertir a todos los pecadores en este mundo libres del pecado por medio de Su bautismo.
Jesús habló imperativamente a Juan el Bautista antes de recibir el bautismo. “Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia. Entonces le dejó” (Mateo 3:15). Toda la justicia de Dios que Jesús realizó fue hacer a los pecadores libres de pecado. El resultado fue Su muerte sobre la Cruz y Su resurrección. Así, lo primero que Jesús hizo para convertir a todos los pecadores en justos fue recibir Su bautismo, y Dios Padre Mismo dio la evidencia que apoya esto al decir, “Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia” (Mateo 3:17).
La palabra ‘justicia’ en la Biblia es el símbolo Chino “義”, que significa justo. Es interesante que este símbolo Chino este compuesto de dos partes, esto es, 羊 (cordero) y 我 (yo mismo). ¿No es verdad que podemos llegar a ser justos cuando venimos ante Dios exaltando al Cordero Jesucristo? Si, aquellos que ofrecen el sacrificio de Abel pueden ser aprobados como justos de acuerdo a la ley de la salvación de Dios. Todas las obras correctas fueron realizadas indica que Jesús vino a este mundo y borró todos los pecados de cada persona. Jesús realizó la obra correcta suprema al recibir Su bautismo, al derramar Su sangre, muriendo y resucitando de entre los muertos. Todas esas cosas juntas realizaron la justicia de Dios. La justicia de Dios fue para liberar a los pecadores de sus pecados. Así, Jesús recibió Su bautismo y derramó Su sangre por los pecadores, realizando la obra de salvación completa.
Toda la obra de la salvación que todos los pecadores desearon fue realizada por el bautismo que Jesús recibió, por Su muerte y resurrección. Jesús vino a este mundo y recibió el bautismo de Juan el Bautista para borrar todos los pecados de cada pecador. Fue justo que Jesús recibiera el bautismo y cumpliera toda justicia. Debido a que Jesús recibió el bautismo, todos sus pecados fueron quitados de ellos y transferidos sobre el propio cuerpo de Jesucristo.
“Es correcto para que nosotros cumplamos toda justicia haciéndolo de este modo. Al recibir el bautismo de Juan el Bautista, todos los pecados de cada pecador fueron transferidos sobre Mí. Yo te he liberado totalmente, a ti que cometes pecados personales cada día, al tomar todos los pecados de cada pecador en este mundo por medio de la imposición de manos de Juan el Bautista. Esta fue Mi obra de justicia de salvación por ti. Por lo tanto, tú debes creer en Mi justicia.” La forma por la cual Jesús nos liberó de los pecados del mundo fue por la Verdad del bautismo, el derramamiento de sangre de la Cruz, y por la resurrección. Él nos dio esta Verdad y dio la salvación, la vida eterna, y la bendición de convertirnos en los hijos propios de Dios a aquellos que creen esta Verdad. Aquellos que reciben su salvación al creer esto han obtenido la salvación en la única forma correcta.
Queridos compañeros creyentes, ¿hay alguien inconforme con la gracia de la salvación ya que Jesús vino para borrar todos los pecados de cada pecador? Estoy seguro que no hay nadie. Nadie puede discutir con el hecho de que Jesús vino para borrar todos los pecados de cada pecador. También, nadie puede decir que es falso el hecho de que Jesús nos liberó de nuestros pecados al tomar los pecados del mundo por medio del bautismo que Él recibió para la salvación de cada pecador, muriendo en la Cruz y resucitando de entre los muertos. ¿Hay alguien que difiera de estos hechos? Si los hay, están en contra de Dios.
El que un picador sea libre o no depende si la persona cree en el bautismo y en la sangre de la Cruz de Jesús. Los creyentes llegan a ser santos, y los incrédulos permanecen como pecadores por sus pecados personales. Por lo tanto, el destino de cada uno, ya sea Cielo o infierno, se determina únicamente por su propia fe. No existe otro camino para que un pecador reciba su salvación excepto por la fe en el evangelio de Jesús de Su bautismo y sangre.
Sin embargo, existen afirmaciones competitivas por los pecadores acerca de como Jesucristo borró los pecados de los pecadores. Algunos dicen que solo la sangre de Jesús es el camino de la salvación. Otros dicen que recibirán salvación solamente al creer en Él de cualquier forma. Pero, Jesús dijo que Él recibió el bautismo para borrar los pecados de los pecadores y liberarnos. Aquí, este era el método más apropiado para borrar los pecados de cada pecador por lo cual fue realizada la justicia de Dios.
Jesús recibió Su bautismo de Juan el Bautista, murió crucificado en la Cruz, y resucitó de de entre los muertos con el propósito de liberar a los pecadores de todos sus pecados, incluyendo aún sus pecados personales. Para borrar unilateralmente los pecados de los pecadores, Jesús recibió Su bautismo de Juan el Bautista para convertirse en su Salvador. Él le dio la bienvenida al castigo de la crucifixión, reservado para los más espantosos criminales. Y Él se apareció a Sus discípulos, después que Él resucitó de los muertos. Así, los pecadores llegan a ser justos al creer en el bautismo de Jesús. También se convierten en los hijos propios de Dios, libres del juicio de Dios, al creer en la sangre que Jesús derramó sobre la Cruz. Jesús testificó de Sí Mismo que es correcto cumplir toda justicia haciendo esto. Para que un pecador reciba la remisión de los pecados, es lo más apropiado creer en el bautismo de Jesús, en Su muerte sobre la Cruz y en la resurrección.
Alguna gente cuestiona la validez de las propias acciones de Jesús, preguntándose en primer lugar porque Jesús recibió el bautismo de Juan el Bautista. ¿Tiene usted algo en contra del hecho que Dios creó el universo y todo lo que hay en él? Usted no creerá cuantos pecadores difieren sobre el hecho de que Dios creó los cielos y la tierra, ellos insisten acerca de la teoría de la evolución en la cual el universo llegó a existir por naturaleza y no por intervención divina. ¿A caso la flor de la calabaza llego a ser una rosa con el tiempo? Si el universo llego a existir por naturaleza como insisten los naturalistas, la flor de una calabaza ciertamente llegara a ser una rosa algún día. Sin embargo, la flor de la calabaza fue creada como flor de calabaza cuando Dios dijo hágase, a partir de aquí, la flor de la calabaza nunca podrá llegar a ser una rosa aunque pase el tiempo. Una especie de organismo podrá adaptarse al ambiente que lo rodea y mutar en una forma nueva, pero nunca una especie llegara a ser completamente diferente de lo que Dios quiso que fuera
 
 
Debemos Negar Nuestros Propios Pensamientos y Creer en los Pensamientos y Planes de Nuestro Señor
    
Para que cualquiera de nosotros reciba la remisión del pecado, necesitamos pasar por la auto negación. El Señor dijo que su alguien desea seguirlo, debe negarse a si mismo y llevar su propia Cruz. Y nosotros debemos creer en el evangelio del bautismo de Jesús y en Su derramamiento de sangre sobre la Cruz como la verdadera salvación
Nuestro Señor borró todos los pecados de cada pecador de una vez por todas al recibir Su bautismo, derramar Su sangre, y al ser resucitado de entre los muertos. Si Dios nos dice esto, todo lo que necesitamos hacer es creerlo. En vez de cuestionar si existe otro camino de revivir la remisión del pecado, debemos aceptar obedientemente lo que nuestro Señor nos ha dicho tal como es. Queridos compañeros creyentes, ¿Cuántas veces debe cantar el gallo? Canta tantas veces como quiere. Aun Dios Padre permitió que Jesús recibiera Su bautismo y derramara Su sangre crucificado sobre la Cruz para liberar a los pecadores de sus pecados. Entonces, ¿Quién puede discutir el porqué Jesús tomó los pecados por medio del bautismo y no por ningún otro medio? Cualquiera que niegue esta Verdad o que rechace cualquiera de las misiones de Jesús de Su bautismo y de la Cruz no puede llegar a ser un hijo de Dios. En vez de eso, permanece como pecador. El pecado de esa persona en incredulidad y rechazo del amor de Dios y de Su Justicia. Así, aquellos en cuyo corazón permanecen sus pecados personales recibirán el juicio, el cual es la paga de sus pecados.
¿Qué ocurrirá si un pecador rehúsa creer en el evangelio de Dios? ¿De quién es la culpa si una persona recibe el juicio por rechazar el bautismo y la sangre de Jesús por medio del cual todos los pecados de cada pecador fueron borrados, simplemente porque no le gusto? ¿No es culpa del incrédulo? Jesus no hace nada equivocado. Esto se debe a que Jesús ya tomó todos nuestros pecados sobre Sí Mismo al recibir el bautismo de Juan el Bautista. ¿Vas a creer en la justicia de Dios? ¿O seguirás insistiendo que es correcto que alguien tenga pecados personales aun después de creer en Jesús? ¿Intentas rechazar el evangelio del agua y el Espíritu? Yo espero que seas libre de tus pecados aceptando esta Verdad en tu corazón y te conviertas en herramienta de la justicia de Dios y en uno de Sus obreros.
Un pecador llega a ser justo creyendo en la Verdad, esto es creyendo en el evangelio dado por Jesús del bautismo y de la sangre. Este es el camino designado por Dios para liberar a todos los pecadores de todos sus pecados. ¿Vas a creer en el amor de Dios ahora? Como persona justificada que ha recibido la remisión del pecado antes que usted, le aseguro que usted debe creer en el evangelio del agua y el Espíritu y convertirse en justo. ¿Por qué ser necio y escoger el infierno en vez del Cielo? Cree y ve al Cielo.
¡Cree en el evangelio del agua y el Espíritu! Entonces, la salvación de Dios descenderá sobre usted y su corazón se llenara al creer. Busca el evangelio del agua y el Espíritu. De una sola vez encontrara la Verdad del agua y el Espíritu. Toca en las puertas del Cielo. Las puertas del Cielo se abrirán para usted, mientras descubre la justicia escondida de Dios en el evangelio del agua y el Espíritu. Si usted cree en el evangelio del agua y el Espíritu por el cual Jesús liberó a los pecadores, usted recibirá la remisión del pecado así como el regalo del Espíritu Santo. Usted llegara a ser justificado por fe. Usted entrara en el Reino del Cielo por fe. Usted llegar a ser un hijo propio de Dios por fe. Será reconocido por Dios ya que su fe depende únicamente en la determinación de su corazón.
Yo te diré una vez más el significado del bautismo, puede que usted aun dude de la autenticidad del bautismo del agua y el Espíritu. El bautismo de Jesús implica que todos los pecados del mundo fueron transferidos por medio de él. Como fue hecho por medio de la imposición de manos en el Antiguo Testamento, Juan el Bautista tuvo que imponer sus manos sobre la cabeza de Jesús cuando lo bautizo. Sin embargo, a diferencia de los sacrificios diarios del Antiguo Testamento en el cual un día completo de pecado era transferido por el sacerdote sobre el chivo del sacrificio, los pecados eternos fueron transferidos sobre Jesús de una vez y para siempre cuando Él fue bautizado. Nuestro Señor borró de manera óptima los pecados de los pecadores por medio del bautismo recibido de Juan el Bautista.
En los tiempos del Antiguo Testamento, el sacerdote realizaba ofrendas diariamente. También, el pecado no terminaba sin importar el número de veces que los Sumos Sacerdotes realizaban las ofrendas anuales del Día de la Expiación. Consecuentemente, cuando el Sumo Sacerdote moría, su hijo tomaba la responsabilidad como el siguiente Sumo Sacerdote, y así sucesivamente. Sin embargo, Jesús como Sumo Sacerdote del Cielo dio vida eterna a los creyentes al ofrecer no un animal sino Su propio cuerpo sin mancha para ser bautizado para la transferencia de los pecados del mundo, para ser crucificado sobre la Cruz, y para morir y resucitar de ente los muertos. Nuestro Señor, no por la sangre de un chivo, sino por Su propio cuerpo limpió a todos los creyentes de sus pecados de una vez y para siempre al recibir Su bautismo y derramar Su sangre. Esa salvación es eterna.
Si nosotros que cometemos pecados personales diariamente, fuésemos a recibir la remisión del pecado diariamente, Jesús aun tendría que estar vivo en la carne en la actualidad. Jesús sometió Su cuerpo a Juan al Bautista para la liberación de los pecados de los pecadores. Todos los pecados de este mundo fueron transferidos sobre Jesús por medio del bautismo e hizo a los creyentes completos de una vez por todas al derramar Su sangre sobre la Cruz. Nuestro Señor nos libero a nosotros pecadores de nuestros pecados por medio del evangelio del bautismo y de la sangre de la Cruz.
 
 
El Evangelio del Cual Juan el Bautista Dio Testimonio Fue el Evangelio del Agua y el Espíritu
 
Fue Juan el Bautista quien dio testimonio que Jesús tomó todos los pecados del mundo al recibir Su bautismo. Juan el Bautista, quien personalmente bautizó a Jesús, transfirió los pecados de este mundo sobre Él. A partir de aquí, Jesús cargó los pecados de este mundo. Dando Testimonio de esta Verdad, en Juan capitulo 1 versículo 29, dijo, “He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.” Antes de que Él recibiera el bautismo de Juan el Bautista, Jesús no estaba llevando los pecados de este mundo sobre Sí Mismo. Los pecados de este mundo fueron pasados sobre Jesús cuando Él recibió el bautismo de Juan el Bautista. Así, Jesús llego a ser el perfecto Cordero de Dios. Juan el Bautista pudo dar testimonio acerca de Jesús ya que fue bautizado por él. Juan el Bautista dio testimonio acerca de Jesús diciendo, “He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.”
En Juan capitulo 1 versículo 29, dice, “El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.” Queridos compañeros creyentes, se dio testimonio de Jesús como el Cordero de Dios. Este pasaje nos dice que Jesús fue el sacrificio por los pecados de los pecadores a través del Antiguo y Nuevo Testamento. Jesús fue la ofrenda del sacrificio en lugar de los pecadores ya que Él tomó todos los pecados de este mundo sobre Sí Mismo de una vez y para siempre al recibir el bautismo. Debido a que Juan el Bautista bautizó a Jesús, de este modo todos los pecados del mundo fueron transferidos sobre Él, Juan el discípulo de Jesús también pudo dar testimonio de que Jesús era el Cordero de Dios al tomar el pecado del mundo.
 
 
El Evangelio que los Doce Discípulos Testificaron
    
Este es el testimonio de los Apóstoles en Hechos capitulo 1 versículos 21 a 22. El Apóstol Pedro dijo, “Es necesario, pues, que de estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía entre nosotros, comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba, uno sea hecho testigo con nosotros, de su resurrección.” Tenían que elegir un nuevo apóstol en lugar de Judas Iscariote, quien iba a dar testimonio del hecho de que Jesucristo llegó a ser el Salvador para todos los pecadores.
Había requisitos para que un discípulo fuese seleccionado como uno de los Apóstoles. El nuevo Apóstol tenía que ser una persona justificada que anduvo con Jesús y que sabía la razón por la cual Jesús recibió el bautismo del agua de Juan el Bautista y la razón por la cual Jesús murió sacrificado sobre la Cruz. El nuevo Apóstol tenía que ser alguien que creyera en la remisión del pecado correctamente ya que Jesús tomó los pecados de los pecadores por medio de Su bautismo y los borró por medio del derramamiento de Su sangre sobre la Cruz.
Definitivamente los Apóstoles esparcieron la Verdad del bautismo y la Cruz de Jesús. Todos los Apóstoles compartían el evangelio del agua y el Espíritu, el cual se origino del bautismo administrado por Juan el Bautista. Esto es, Jesús recibió el bautismo de Juan el Bautista para llegar a ser el Salvador de todos los pecadores. Definitivamente los discípulos de Jesús lo sabían y dieron testimonio. Los Apóstoles creían que era correcto liberar a los pecadores de este mundo compartiendo el bautismo, la muerte y la resurrección de Jesús.
 
 
El Evangelio del Cual Testificó el Apóstol Pablo
    
Observemos el pasaje de la Escritura en Romanos capitulo 6 versículos 3 al 5. “¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección”
Decir que “¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte?”Es una confesión de fe que fue por medio del bautismo de Jesús por lo que quito todos los pecados de cada pecador. Cuando creemos en Jesús, podemos estar perfectamente unidos con Cristo solo cuando creemos en la Verdad que esta escondida en Su bautismo.
En las Epístolas Paulinas, podemos descubrir que el creía también en el bautismo de Jesús y en Su sangre. Gálatas, al igual que Romanos hablan acerca del bautismo de Jesús junto con la sangre. Por lo tanto, la Verdad es que Jesús tomó todos los pecados de cada pecador con Su bautismo y Su muerte sobre la Cruz.
¿Cómo podemos estar unidos como uno con Jesús en nuestra fe? Podemos estar unidos por nuestra fe en el bautismo de agua y la sangre de la Cruz de Jesús. Un pecador llega a ser justo por medio de la fe que une a él o ella con Cristo. El que seamos trabajadores justificados de Dios también es posible por medio de nuestra fe que nos une a Cristo en Su bautismo y muerte.
La fe que nos permite entra en el Reino del Cielo es aquella que cree que Jesús tomó los pecados de los pecadores por medio de Su bautismo y recibió el juicio por aquellos pecados sobre la Cruz. Solo si creemos esto podemos estar unidos con Jesús. Solo aquellos que están unidos con Jesús pueden entrar al Reino del Cielo. Así, aquellos que creen en la obra de salvación de Jesús por medio del bautismo y la sangre entran al Reino del Cielo unidos con Cristo por la fe.
Los pecados que cometemos en esta tierra desde que nacemos hasta la muerte están incluidos en los pecados del mundo. Pero, nuestro Salvador ha tomado todos los pecados del mundo por medio de Su bautismo. Aunque justamente deberíamos morir por la Ley de Dios que dice, “la paga del pecado es muerte,” somos liberados de la muerte fatal al creer que Jesús tomó sobre Si Mismo nuestros pecados por medio de Su bautismo y recibió el juicio en lugar nuestro por nuestros pecados sobre la Cruz. Esta Verdad es el evangelio del agua y el Espíritu. Jesús rindió Su propia vida y recibió el bautismo y derramo la sangre, la cual es la vida, en lugar nuestro, cuando éramos nosotros los que debimos haber muerto por nuestros pecados. Jesús sacrificó Su propio cuerpo para quitar todos nuestros pecados y pagó el precio por ellos al derramar Su propia sangre.
Jesús habiendo resucitado de entre los muertos y sentado a la diestra de Dios Padre para revivir en la carne y el espíritu a todos aquellos que creen en esta Verdad. Un pecador llega a estar unido con Jesús al creer con su corazón en el bautismo del agua, la sangre de la Cruz, y al llevar sobre Si Mismo los pecados de este mundo.
Esto es lo que significa entrar el Reino del Cielo al creer en Jesús. Si nos damos cuenta de la justicia de Dios y creemos en Jesús, podemos entrar al Reino del Cielo. Debido a que Jesús borró los pecados de cada pecador y fue al Reino del Cielo antes que nosotros, los creyentes que eran pecadores pueden llegar a ser el pueblo de Dios y entrar al Reino por Su merito.
Queridos compañeros creyentes, leamos juntos Gálatas capitulo 2 versículo 20. “Con Cristo estoy juntamente crucificado y ya no vivo yo mas vive Cristo en mí y lo que ahora vivo en la carne lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.”
Si creemos en Su bautismo al estar unidos con Cristo, estamos crucificados sobre la Cruz juntamente con Jesús ya que hemos creído correctamente que nuestros pecados fueron transferidos a Él. Así, aquellos que están unidos con Cristo también han sido resucitados con Él. El Apóstol pablo dijo que él estaba crucificado con Jesús. De igual modo, aquellos que están unidos con el bautismo de Jesucristo han sido resucitados en su fe.
Nuestra alma volvió a la vida debido a que hemos participado por fe en el bautismo de Jesús, Su muerte sobre la Cruz, y en Su resurrección. Aquellas almas que no creen la justicia de Jesucristo ya están muertas. Sin embargo, aun estas almas vivirán por medio de la fe si llegan a unirse con el bautismo de nuestro Señor.
¿Que necesita un alma justificada para sostenerse a si mismo? Reciben remisión eterna del pecado y reviven al estar unida con Cristo con su fe en el bautismo que Él Hijo de Dios recibió, la Cruz, y Su resurrección. Debido a que Jesús recibió el bautismo que quitó todos los pecados de cada pecador para ser liberados de ellos, llegamos a estar unidos con Cristo al creer en ese Jesús.
 
 
Como Fuimos Transformados de Pecadores a Justos
 
La gente, que comete pecados personales, habiendo obtenido vida nueva como los justos nacidos de Nuevo al creer en el bautismo y sangre de Jesús el Hijo de Dios. ¿Existe algo superior que los justos tienen particularmente? No hay nada especial con los justos físicamente. Ellos han llegado a ser justos solamente por creer en el bautismo y la sangre de Jesús. ¿Fue por nuestros propios meritos por lo que fuimos liberados de nuestros pecados? Si nosotros creemos totalmente en Jesús y le seguimos, ambos, pecadores y justos deben negarse a sí mismos y recibir la remisión del pecado. Solo entonces podemos seguir a Jesús
En el centro de nuestra alma habita nuestro Señor vivo. Esto es porque tenemos en nuestro corazón la fe en la Palabra del bautismo que Jesús recibió, Su muerte, y Su resurrección. ¿Cree usted completamente en la salvación que Jesús realizo al borrar nuestros pecados? Si vamos a creer y a seguirle totalmente a Jesús, ambos, pecadores y justos deben negarse a si mismos y recibir la remisión del pecado. Solo entonces podemos seguir a Jesús.
Cualquiera que desee seguir al Señor debe negar su propio egoísmo. Un pecador debe negar su propio pensamiento para ser liberados de todos sus pecados. Pero si el neciamente sigue su propio pensamiento como lo hizo el Comandante Naamán, el ira al infierno. Existen numerosos pecadores que casi fueron al infierno ya que eran incapaces de recibir la remisión de sus pecados al no negar sus propios pensamientos.
El Comandante Naamán fue al siervo de Dios para ser sanado de su lepra. En ese incidente, Eliseo el siervo de Dios le dijo que fuera y se lavara siete veces en el Rio Jordán. Después de oír esto, el Comandante Naamán se negó a seguir las instrucciones diciendo, “Abana y Farfar, ríos de Damasco, ¿no son mejores que todas las aguas de Israel? Si me lavare en ellos, ¿no seré también limpio? Y se volvió, y se fue enojado” (2 Reyes 5:12).Aun así, después de escuchar las palabras de amonestación, él negó sus propios pensamientos y fue al Río Jordán y se lavó a sí mismo siete veces. Exactamente la séptima vez que el se lavó, fue completamente sanado. Si el no hubiese negado sus propios pensamientos, su lepra no hubiera sido sanada. De igual modo, si no negamos nuestros propios pensamientos y tratamos de vivir nuestra fe en nuestra propia manera, no recibiremos la remisión del pecado. Aun para nosotros, si no negamos nuestros propios pensamientos y no creemos en el evangelio del agua y el Espíritu, nuestros pecados no serán borrados. Queridos compañeros creyentes, tenemos que negar nuestros propios pensamientos sin importar cuán correctos puedan parecer. Ese es el camino a la vida.
Queridos compañeros creyentes, ¿qué derecho tenemos al estar furiosos cuando éramos simples pecadores condenados al infierno? Jesús borró todos nuestros pecados al tomarlos por medio de Su bautismo en el agua y al recibir el juicio de todos nuestros pecados por medio de la Cruz. Entonces, todo lo que necesitamos hacer es creer con gratitud en nuestro corazón y aceptarlo. ¿Porque permitió Dios que fuese escrita en la Biblia la sanidad de su lepra? Fue escrito para que la gente con necesidad de ser liberada de sus pecados en las generaciones venideras negaran sus propios pensamientos y aceptara la obra de Dios para que fueran liberados de sus pecados.
¡Cree en el evangelio del agua y el Espíritu! Solo entonces podremos ser capaces de orar apropiadamente como se nos enseña en la oración del Señor.