Search

Mensajes de los Colaboradores

EL PECADO QUE CONDENA

  • samuel rueda romero
  • Venezuela
  • 08/12/2022 11550

EL PECADO QUE CONDENA. "Al hombre que cause divisiones después de una y otra amonestación desechalo, sabiendo que el tal se ha pervertido, y peca y está condenado por su propio juicio". TITO 3:10,11. En cierta ocasión dije a una congregación que la escritura es igual a un rompecabezas. Aclaré, que usaría ese ejemplo muy pobre para ayudarnos a comprender la trama de lo que escrito está y entender así la intención de Dios de permitir se escribiera ese libro que llamamos biblia. Cómo es de esperarse, dos personas consideraron el ejemplo como una blasfemia. No esperaron que desarrollará la explicación sino que sin escuchar la exposición respondieron de acuerdo a su creencia. La palabra nos dice que nuestros oídos deben estar presto a escuchar. Si perdemos una pieza de un rompecabezas, jamás podríamos armar ese rompecabezas. Siempre estaríamos adivinando el objetivo de la pieza faltante. Así es la palabra. No debe faltar ni una pieza. No puede faltar ni un versículo, ni un capítulo, ni un libro. Ninguno de ellos pierde vigencia. La ley de Dios, jamás dejará de crear culpas en nuestro corazón. Ese es su propósito. Es el espejo para darnos cuenta de lo insuficiente que somos ante la demanda de nuestro señor Jesucristo y creador del universo y todas las cosas que en el hay. La ley siempre señala nuestra debilidad. La ley de Dios crea un estado de necesidad en nuestro corazón. Ese estado de necesidad es ser redimidos de la condenacion. Porque es muy cierto que Ella, nos habla y advierte lo culpable que somos delante de Dios y la sentencia firme de pagar nuestras culpas en el infierno. La ley de Dios nos advierte de esa sentencia, y nos deja ver cada día que es imposible escapar de ella. En Romanos 3:19,20 Dios nos dice que la ley fue dada para conocimiento del pecado. Y nos dice que todos fuimos encerrados en su ley. Si usted, que Lee este mensaje, aún no se percata de esta información espiritual, con urgencia debe leer y creer en que situación grave está viviendo. Está siendo sentenciado por la ley de Dios al infierno. La ley de Dios sentencia que la paga del pecado es la muerte. Tanto física como espiritual. Su cuerpo físico debe morir. Pero su alma que es eterna deberá estar separada de la presencia de Dios para toda la eternidad en un lugar que Dios preparó para el diablo, satanás, sus ángeles que le siguieron en su rebeldía, y usted. Será el lugar para todos aquellos que no crean lo que escrito está. Pero, ahora, aparte de la ley se ha manifestado la justicia de Dios, anunciada por la misma ley y los profetas, la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo(Romanos3:21,22). Lo que es imposible para el hombre es posible para Dios. Dice la escritura que Dios preparó al cordero perfecto para nuestra redención. He ahy la profundidad de la trama de la palabra de Dios. Su sabiduría. Dios dió su ley creando el estado de necesidad de la salvación. Planifico nuestra salvación. Y la mostró desde el mismo momento que el hombre desobedeció (peco), es un pecado mortal ignorar el contenido y propósito de la ley de Dios (Romanos 3:19,20). El poderoso evangelio de el agua y el espíritu brilla en nuestro corazón aún más cada día cuando nos vemos frente a la ley de Dios. Por eso sí aquel sumo sacerdote Aaron entraba al tabernáculo, sin lavarse las manos y los pies de la suciedad, moría. Jamás tendremos una vida espiritual completa sin aceptar la culpabilidad ante la ley de Dios. Nunca brillara el precioso evangelio del agua y el espíritu si entender y aceptar el propósito de la ley de Dios. Están los pecados diarios y está el pecado. Nuestros pecados diarios están redimidos por el precioso evangelio del agua y el espíritu. El pecado es no creer la remisión de acuerdo al plan redentor de Dios que vino por agua sangre y espíritu. Es la blasfemia contra el espíritu Santo. Es maravilloso comprender el propósito de la ley de Dios ya que esa sabiduría permite más entendimiento de la obra perfecta de nuestro creador. Si usted aún no disfruta esta sabiduría de lo alto debe permitir el efecto de la ley de Dios en su corazón para así crear el estado de necesidad de su salvación que Dios nos dió atraves del poderoso evangelio de el agua y el espíritu en la persona de nuestro señor Jesucristo. Está a tiempo. Bendiciones www.bjnewlife.org